– ¿Justin? – escuche, me gire a ver quién me llamaba.
Abrí mis ojos y mi cuerpo se congelo. Era la mamá de ___. Quise articular
palabra, incluso decirle que lo sentía, pero no pude, mis labios no dieron paso
a ninguna palabra. Solté la lata de gaseosa que tenía en mi mano, y respire
profundo. – ¿Dónde está ella? – pregunto inmediatamente acercándose. La
preocupación en su rostro me colocaba nervioso. – ¿Cómo está? – preguntó con
lágrimas en su rostro, más preocupada aun.
–Ella, ella está bien. – logré decirle. Y la mire.
–Llévame a donde
esta ella…– se acercó tomando mi mano. – Por favor. – dijo llorando. Yo asentí
inmediatamente, había dejado a ___ en la habitación con Ryan mientras salía a
tomarme algo, así que me apresure a llamar al ascensor, subió su madre y luego
yo.
Al llegar al piso indicado, bajamos del ascensor y camine
hasta la habitación de ___, su madre venía tras de mí, algo nerviosa, muy
preocupada y llorando. Entre a la habitación sin avisar, y vi a ___ viendo Tv
desde su cama y a Ryan desde el sofá. Los dos me miraron al mismo tiempo.
Apreté mi mandíbula, apenas ayer ___ había despertado y aun se veía cansada. –
¿Qué pasa Broth? – pregunto Ryan, sabía que algo sucedía.
–Justin…– pronunció por debajo ___. La mire. Y su mamá
entro a la habitación.
– ¡MI NIÑA! – dijo casi que gritando y sin dejar de
llorar, corrió hasta ___ y le tomo la mano para apretarla sin dejar de llorar,
incluso, llorar más. – ¡Estás bien! ¡Estás bien! – dijo tocando sus piernas y
mirándola. Ryan se colocó de pie y de dirigió a la salida de la habitación, no
salió sin antes darme unas palmadas en el hombro. Salió y cerró la puerta tras
de él. – ¿Estás bien? – le pregunto, esta vez acariciando su mejilla y
acomodando su cabello.
–Lo estoy…– dijo ___ sonriendo un poco pero en voz baja.
–Oh por Dios mi niña… ¿qué te han hecho? – dijo llorando
e inclinando su cabeza sobre el brazo de ___.
–Mamá estoy bien…– repitió ella.
–Mi niña…– continuó llorando.
–Mamá… no me he muerto…– dijo ella cerrando los ojos un
poco dándole algo de chiste a la escena.
– ¿Qué le paso? – me preguntó de repente mientras se
giraba en mi dirección para clavarme su
mirada.
–Mamá…– susurró ___.
– ¿Qué le sucedió a mi niña? – me miró ella, con un poco
de rencor pero sin dejar de llorar.
–Lucky la había secuestrado…–respondí rápidamente. Ella
abrió sus ojos. – No era tan bueno como parecía…– baje la mirada. – Pero… logré
llegar a tiempo y encontré a ___... – suspiré.
– ¿Es eso cierto? – dijo ella mirando ___ y sorprendida.
Ella solo asintió un poco. Lily volteó a mirarme y dio un par de pasos y se
lanzó a mis brazos llorando. Me quede inmóvil sin saber que hacer. – Gracias…–
dijo llorando y abrazándome. – Gracias por cuidarla. – lloró en mi pecho. Se
separó de mí y me miro a los ojos, era un poco más alto que ella, ya que ella
era de la misma estatura que ___.
–Siempre la cuidare…– le dije. – Ella lo sabe. – dije
mirando a ___ por encima de su mamá, Lily.
–Mi niña… estás bien…– dijo y se fue hasta ella, acaricio
su cabello y la miro a los ojos. Me encogí de hombros… sabía que ella no estaba
bien del todo, aún estaba débil. – Te mejorarás princesa…– dijo ella
abrazándola un poco, acostándose un poco sobre el pecho de ___.
–Mamá… estoy bien…– sonrió ella. Sonreí dentro de mí,
¿cómo era posible que estando en ese estado ella pudiera pronunciar esas
palabras de “estoy bien”? ella misma lo sabía, no lo estaba, apenas se estaba
recuperando.
*
Los días pasaron, ahora, yo… estaba siempre sentado en el
sofá… mientras Lily se mantenía sentada al lado de ___... pero en las noches…
Lily se iba a descansar al hotel y yo me quedaba junto a ___... cuidando sus
sueños, cuidándola a ella. Amándola, amaba verla dormir… se veía tan relajada,
indefensa, como si nada pasara, como si nada doliera, simplemente dormida...
– ¿Justin? – abrí mis ojos en medio de la oscuridad. –
¿Justin? – escuche apenas. Fruncí mi
ceño y termine de despertarme…– Justin…– volví a escuchar.
–Dime…– dije levantándome de la silla y tomando la mano
de ___. – Dime amor…
– ¿Estás bien? – le escuche susurrar.
–Si nena, ¿y tú? – tome su mano para darle calor con las
mías.
–Tengo frío…– susurró ella. Logré verla por completo en
la oscuridad después que mi vista se adaptó.
– ¿Apago el aire? – pregunte.
–No…– susurró. Me di de cuenta que no llevaba su mascarilla
de oxígeno. – Acuéstate conmigo…– dijo con sus ojos un poco cerrados.
–Nena no llevas tu mascarilla…– le dije tomando la
mascarilla que estaba a un lado.
–Me molesta…– comentó. Sonreí un poco.
–Debes usarla… ¿vale?
–Sí te acuestas a conmigo…– negocio. Sonreí un poco.
–No creo que sea posible…
–Si cabemos…– dijo sonriendo un poco.
–Vale…– sonreí. Fui hasta la puerta y pase el seguro,
debía asegurarme que nadie entrara y me viera acostado en la cama… menos un
Doctor. Camine hasta ella, ella se había rodado hacia su derecha dándome
espacio por su lado izquierdo. Sonreí, subí y me arregle, pase mi brazo por
debajo de su cabeza, bueno ella lo pidió así. Suspiré…– Vamos a ponerte tu
mascarilla…– le dije.
–Espera…– me detuvo. Fruncí mi ceño.
– ¿Qué sucede nena?
–Desde que desperté no recuerdo que me hayas dado un
beso…– sonrió con sus ojos cerrados.
–Si te doy un beso ¿te pondrás la mascarilla? – pregunte.
–Si…– sonrió mirándome con sus ojos débiles. Sonreí.
Me sostuve sobre mi brazo derecho (donde ella tenía su
cabeza) y me coloqué sobre el mi costado derecho. Sonreí ella no dejaba de
mirarme. – Me ve un Doctor y me expulsa del hospital…– comenté, ella sonrió.
Inconscientemente mi mano izquierda estaba sobre su abdomen y lentamente me
incline sobre ella, para besarla. Sentir sus labios desde hace mucho tiempo…
era algo único, como un premio que estuve esperando por mucho tiempo. Ella… quien
al parecer había recuperado un poco de fuerza, tenía su mano derecha en mi
mejilla. Sonreí encima de sus labios, ella también sonrió, luego del beso me
levante un poco dejando de estar inclinado sobre ella y la mire a los ojos.
–Ahora tu mascarilla…– le dije, ella asintió sonriendo.
Le coloque la mascarilla, ella se la arreglo y sonrió. Me acomode bien, mi
brazo bajo su cabeza y acostado un poco sobre mi costado derecho. Ella se
colocó sobre su costado izquierdo y me enrollo contra mi pecho, tomando el calor
de mi cuerpo, sonreí y la abrace. Ella movió su cabeza encontrando la comodidad
completa y suspiro. Sonreí, tenerla así entre mis brazos me hacía sentir que
realmente la protegía, era como su
escudo, y amaba sentirme así.
Me desperté en la mañana, incluso antes de que ___
despertará, la deje sola en su cama y fui hasta el baño, lave mi cara y mis
dientes, orine, lave mis manos y salí del baño sin hacer ruido, ella aún
continuaba dormida, quite el seguro de la puerta y suspire, fui a buscar mi celular
que estaba en el mueble y antes de sentarme y revisarlo, la puerta de la
habitación se abrió. Levante mi mirada desde la pantalla del celular hasta la
puerta, encontrándome con Lily y Frank (la pareja de Lily) –Justin…– susurró
ella mirándome, la vi un poco preocupada.
– ¿Qué sucede? – dije en voz baja, para no despertar a
___.
–Hay policías afuera que quieren hablar contigo…– dijo
ella algo nerviosa. Fruncí mi ceño.
– ¿Cómo así? – la mire sin entender, ___ se movió un poco
en la cama y giro su cara al otro lado aun dormida.
–Están afuera esperando…– su tono de preocupación hizo
que un frio recorriera mi columna vertebral. Guarde mi celular en mi bolsillo y
mire a ___, suspire, camine hacia ella y le di un beso en la frente.
–Regreso pronto princesa. – le susurre. Ella aún estaba
dormida. Mire a Lily y ella continuaba mirándome con preocupación. – Iré a ver
cuál es el problema…–comenté. Ella asintió.
–Estaré al pendiente de ella…– comentó mirando en
dirección a ___. – Frank estará conmigo. Lo mire, él sonrió por un saludo.
Asentí y suspire.
–Ya vuelvo. – les dije y pase por el medio de ellos
saliendo de la habitación. Mi cuerpo se tensó al caminar por el pasillo y
llegar al ascensor, presione el botón ya adentro y baje hasta la sala de
espera. A las puertas abrirse mi vista se fijó en los policías quienes tenían a
John y a Ryan sentados en las sillas haciéndoles preguntas. Ellos se veían
preocupados fruncí mi ceño, dude en seguir caminando, sentía una mala vibra,
algo sucedería, pensé en devolverme, pero… si no tenía nada que temer… ¿por qué
huir?
Respire profundo y termine de llegar al lugar. Los chicos
me miraron como si fuera mala idea de que yo estuviera allí, los policías se
dieron la vuelta inmediatamente. – ¿Qué sucede? – pregunte.
– ¿Es usted Justin Bieber? – me miro el policía moreno.
–Sí. – dije sin miedo.
–Necesitamos hablar con Usted. – me miro seriamente.
–Hablemos entonces. – dije retadoramente.
–Justin…– John se colocó de pie.
–Está bien. – dije
sin mirarlo y sosteniéndole la mirada al policía. – El que nada debe,
nada teme. – tense mi mandíbula.
–Usted debe ir a la comisaria con nosotros. – comento.
Enderece más mi espalda.
–Dijeron que solo hablarían y harían algunas preguntas. –
intervino John. – No pueden llevárselo a ningún lugar si no tienen una orden. –
Les recordó. – ellos suspiraron. Yo agradecí mentalmente a John de que tuviera
conocimiento sobre las cosas legales.
–Bien. – comentó uno de los policías. – Hablemos afuera.
– dijo fijando la mirada en varias personas que ya se detenían para ver que
sucedía.
–Vayamos. – comenté y me encamine a la salida, con unos
policías delante de mí y unos tras de mí junto a Ryan y John.
Converse un momento con los policías, mantuve las manos
en mi cadera y de vez en cuando soltaba un suspiro de frustración, me estaban
culpando de la muerte de Lucky pero no tenían pruebas, así que solo me negué a
todo. Ellos insistieron con varias preguntas, incluso las repetían para lograr
que me equivocara o dijera algo diferente y hacerme sospechoso pero no fue así,
no caí en sus juegos.
–Bueno Bieber…– el policía me miro a los ojos como
intentando intimidarme, pero no lo deje hacerlo. – Estaremos investigando más
el tema. – aclaró su garganta. – Te estaremos investigando…– comento.
–Espero consigan algo. – dije obstinado y deje caer mis
manos a los lados. – ¿Es todo? – pregunte, ellos asintieron. – Fue un placer. –
dije dándome la vuelta y entrando al hospital con los chicos tras de mí.
–Pudieron haberte llevado. – comentó en un susurró John
tras de mí.
–Pero no lo hicieron…
–Joder Justin, cada vez te metes en más problemas y todo
por
Me detuve en seco haciendo que el chocara con mi espalda
y me gire a verlo. – Ni se te ocurra decirlo… mis problemas, son solo míos,
causados por mí. – mi mandíbula se tensó.
–Saca un poco tu cabeza de su cu.lo y entiende que te
está afectando las cosas que haces por ella. – me dijo con sus puños apretados
a los lados con un poco de rabia.
–No me interesa lo que digas, sabes que haré lo que sea
necesario para mantenerla a salvo. – me di la vuelta y continué caminando.
–Pues si te encierran en una prisión o te matan no podrás
“mantenerla a salvo”– dijo con rabia, lo ignore y continué caminando al
ascensor para dirigirme a la habitación de ___ y no sepárame de ella.
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