viernes, 20 de mayo de 2016

CAPITULO 16




–Joder ___... – escuche a lo lejos, fruncí mi ceño. – ¿Qué has hecho? – aún me mantenía dormida pero lograba escuchar algo, escuche un par de ruidos. Mantuve mi ceño fruncido, y me moví hasta el otro lado quedando boca abajo con mi espalda descubierta. – ¿Nena? ¡Hey, nena! – Escuche y cerré mis ojos, me conseguía con mucho sueño como para prestar algo de atención. – Nena…– escuche y sentí que me acariciaron la espalda, gruñí muy bajo. – Anda despierta…– me movió un poco.

– ¿Qué sucede? – pregunte en un garabato de palabras y sin abrir mis ojos solo que límite a quedarme como estaba.

–Ven, despierta. – escucho un su tonó era tranquilo pero con algo de preocupación, sus manos me tomaron y me dieron la vuelta, abrí mis ojos la luz del sol pegaba completamente en ellos haciéndome arrugar la cara.

– ¿Qué pasa? – pregunte sin entender.

–Vaya que has dormido…– se sonríe.

– ¿Qué hora es?

–Ya es más de mediodía… las dos de la tarde

–Joder…– murmuré y me senté aun con los ojos medio cerrados, me enrolle en la sabana y me rodeé hasta la orilla de la cama.

– ¿A dónde vas?

–Tengo una cita. – oprimí una risa me limite a sonreír aprovechándome que estaba de espalda a él.

– ¡¿QUÉ?! ¡¿CON QUIÉN?! – se colocó de pie. Reí con ganas.

–Iré a ducharme idiota…– sonreí y le vi de reojo relajar sus hombros. Me coloqué de pie y camine hasta el baño, cerré la puerta tras de mí, me mire en el espejo, joder parecía un muerto, deje caer la sabana en el suelo y sin pensarlo me metí en la ducha, el agua fría me haría despertar. – ¡JODER! – grité y tapé mi boca al mismo instante, realmente el agua estaba fría cuando pego en mis senos. Fruncí mi ceño y me fui adentrando al chorro de agua poco a poco hasta estar completamente mojada, había recogido mi cabello en una coleta, no había amanecido mal, y quería mantener los rulos por un poco más de tiempo. Luego de salir de la ducha lave mis dientes y envuelta en una toalla salí de la habitación, viendo a Justin sentado en el sofá frente a la Tv. – Hey…– susurré sonriendo, él me miro sonriendo. – Lamento no haberte atendido…– me encogí de hombros apenada. – ¿Comiste? – pregunte mientras buscaba algo de ropa en el bolso que me había traído la noche anterior.

–Si… me hice un par de sándwich… había uno  para ti pero como no despertaste. – sonrió. – termine comiéndomelo.

–No importa…– sonreí. Entre al baño y coloqué mi ropa interior. Recogí la sabana y salí del baño, lo lance a la cama y Justin poso su mirada en mí y sonrió con un brillo en sus ojos. – ¿Qué? – pregunte sonriendo. – No es como si no me hubieras visto antes en ropa interior o traje de baño…– murmuré, él sonrió con ganas. Tomé un short jeans que quedaba corto debajo de mi trasero.

–Te queda bien…– susurró en mi hombro haciéndome pegar un brinco. Él rió y sus brazos me rodearon, su pecho se pegó a mi espalda mientras su barbilla descansaba en mi hombro. Sonreí relajada y solté un respiro. – Necesitamos hablar…– comentó separándose de mí, fruncí mi ceño y me di vuelta, estaba serio y lucia algo preocupado.

–Pues… dime…– murmuré algo nerviosa por no saber de qué se trataba. Me coloqué una camiseta fresca sin mangas y le mire mientras soltaba mi cabello y lo dejaba caer por mis hombros.

– ¿Qué hiciste anoche con mi arma? – fue directamente al tema. Abrí mis ojos, y abrí mi boca para decir algo pero así quedo porque no emití ninguna palabra, mire hacia la mesa, todas las cosas estaban allí, como la noche anterior pero un poco más ordenadas. Volví a mirarlo y quería decirle algo pero no sabía qué. – Por favor dime que no mataste a alguien…– su preocupación se notó más en su rostro y sus cejas subieron frunciendo un poco su ceño a espera de una respuesta.

–No mate a nadie…– comenté y sonreí, pero él no sonrió. – Joder…– murmuré para mí misma entre dientes, él camino hasta la cama y se sentó colocando su miranda en mí. – Justin no te molestes. – le dije, él no tenía derecho de decirme si estaba mal o no. – Solo… estaba molesta… fue la única manera de sacar la molestia…– le mire, él dejo caer sus hombros. – Vamos…– sonreí. – Fue divertido, tenías que verlo. – sonreí para mí misma con ganas.

– ¿Qué hiciste? – rodo sus ojos.

–Asalte una tienda…– reí. Sus ojos se abrieron como plato haciendo que riera con más ganas. – ¡Vamos! Tenías que ver la cara del señor… joder…– reí acercándome a él. Él negó con un movimiento de cabeza mientras volteaba sus ojos. – Fue divertido…–  me senté en sus piernas. – Además tenemos papitas y chocolate gratis. – enrolle mis brazos en su cuello.

Él no pudo evitar sonreír ante mi comentario. – Joder, estás loca. – rió, reí con él y deposite un fugaz beso  en sus labios. – ¿Qué si te hubieran atrapado? – me miro, alcé mis brazos. – ¿Y él auto?

–Para suerte tuya al salir de casa de los chicos olvide destapar las placas…

– ¿Para suerte mía? – preguntó asentí.

–Es tu carro Biebs. – sonreí. Él sonrió moviendo su cabeza a los lados.

– ¡JODER! ¡¿QUÉ HARÉ CONTIGO?! – grito mientras me volteaba hacia la cama haciendo que quedara acostada y él encima de mí, di un gritó y luego comencé a reír a carcajadas.

Me había quedado junto a Justin en silencio los dos acostados, su celular comenzó a sonar pero no quise voltear a mirarlo. Él atendió la llamada mientras se sentaba en la horilla de la cama. – ¿Sí? – contestó. – ¿Todo bien? – se mantuvo en silencio. – ¿Pero cómo es posible eso? – lo mire atenta, ¿habría sucedido algo? Me senté a su lado y lo mire a los ojos en pregunta. Él me negó con su ceño fruncido y luego dándome un casto beso en los labios. – Vale… pero…– volvió a guardar silencio. – Bien, les avisare a mis chicos… ok. – suspiró. – Sabes que los negocios siempre importan. – sonrió. Colgó la llamada y me miro. – ¿Qué? – me pregunto.

–No estés en ese tipo de negocios Justin…– hice puchero. – Sabes cómo me mortifico por ti…

–Te prometo que no es nada malo, solo estamos terminando un trato… ya está finalizado pero se necesitan un par de cosas para darlo por terminado.

–Bueno…– solté un respiro.

–Vamos a casa…– comentó, lo mire sin entender. – Toma tus cosas y nos vamos a casa. – repitió y sonrió.

–Bueno… igual no tengo muchas…– murmuré, tenía poca ropa, la demás se había perdido en la casa donde me había mantenido secuestrada Lucky, me coloqué de pie y lo que hice fue tomar el bolso que me había traído la noche anterior de casa de Justin y colocarlo sobre la cama. Él me miro con atención y asintió. Tome otro bolso y fui hasta la cocina guardando allí los dulces y papita que había robado la noche anterior. – Listo. – le mire y le di una sonrisa.

–Vale…– se colocó de pie, ya estaba vestido, se veía descuidado ya que solo llevaba una camiseta negra, unos pantalones y zapatos del mismo color. Mire a mi alrededor viendo los disfraces en el sillón, sonreí sin que se diera de cuenta, lo mire nuevamente él con una sonrisa en su rostro tomo mi bolso colocándolo en su brazo y él otro manteniéndolo con la mano. – Lleva las llaves del auto…– me miro.

– ¿No viniste en tu auto anoche?

–No, tomé un taxí. – alzó sus hombro, asentí, camine hasta el closet y las tome, tome también mi IPod con los auriculares y el cable de cargarlo, él me sonrió y le saqué la lengua mientras le entregaba las llaves del auto.

–Vamos. – dije sonriendo y caminando con él hasta la puerta de mi departamento, dejando todo en orden tome las llaves de mi departamento, él abrió la puerta saliendo primero, luego yo detrás de él y cerrando la puerta con seguro. Bajamos las escaleras y caminamos hasta el aparcamiento donde él hizo sonar el auto, llego hasta el auto, abrió la puerta detrás metió los bolsos, y luego subió, claro que como yo no tuve que hacer lo demás ya yo me encontraba dentro del auto conectando mi IPod con su radio para que reprodujera las músicas que yo tenía. Él me sonrió y le vi sacarse de su espalda el arma, le colocó la carga y la guardo en donde yo la había encontrado la noche anterior. Antes de comenzar a manejar sus pies chocaron con algo, mi mirada fue hasta sus pies encontrándome con la botella vacía de Whisky. Él me miro y yo sonreí encogiéndome de hombros.

–Sí que bebiste…– murmuró oprimiendo una sonrisa.

–Tengo hambre…– dije haciendo puchero y arreglándome en el asiento haciéndome hacia atrás y subiendo mis pies en el ya que era bastante espacioso, o quizás yo era pequeña, no lo sé.

–En el camino nos detenemos para comprarte algo…– dijo mientras presionaba un botón que descubría la placa del auto. En menos de unos minutos lo puso en marcha y le vi rodar los ojos mientras la canción sonaba un poco alto y yo la cantaba a gritos.

I don’t care, go on and tear me apart
I don’t care if you do

‘Cause in a sky,
cause in a sky
full of stars

I think I saw you

Comencé a mover mi cabeza a todos lados, haciendo que mi cabello bailara de un lado a otro, lo vi reírse con ganas, yo me comportaba como si estuviese en el jodido concierto.

‘Cause you’re a sky,
cause you’re a sky
full of stars

I want to die in you arms

‘Cause you  get lighter the more it gets dark
I’m going to give you my heart

And I don’t care,
Go on and tear me apart
I don’t care if you do

‘Cause in a sky,
cause in a sky
full of stars

I THINK
I SEE YOU

Luego de varias canciones a bajo volumen porque él se quejaba de que lo dejaría sordo junto a la música por mis gritos, me encontraba esperando en el auto mientras el regresaba de McDonald’s con algo de comer para mí.

Luego de unos cinco  minutos Justin venía con sus gafas de sol y frunciendo el ceño por la luz del sol que le molestaba. Me sonrió cuando llego al auto y me abrió la puerta para entregarme una hamburguesa y un refresco, le sonreí. – Por esto te amo. – dije, él sonrió negando para sí mismo.

– ¿Solo por eso?

–No… también por lo de anoche. – lo mire moviendo mis cejas. Él rió y yo le seguí la risa. Colocó el auto en marcha mientras yo metía mi primer mordisco a la boca, quito sus lentes y me sonrió. – Te veías bien con los lentes…– comenté con comida en mi boca.

–Come tranquila. – rió. – Concéntrate en masticar bien, no quiero que te ahogues. – dijo mientras miraba a los lados y luego se detenía por el semáforo en rojo.

Metí otro bocado en mi boca mientras lo humedecía con refresco, que por cierto era del que me gustaba, una coca–cola, que buen desayuno esté. Le vi tomar mi IPod y perder su mirada en la pantalla mientras buscaba algo. No me preocupada, no tenía nada que esconder, incluso no tenía redes sociales, solo Instagram y subía fotos de nosotros o con fabi, o con los chicos, y de mensajes… nadie me escribía, solo mi madre, fabi, ryan (a veces)… y más nadie. Justin, por supuesto. La música salto y él sonrió, comenzó a sonar Avicii–The Nights. Sonreí y comencé a mover mi cabeza con diversión al ritmo de la música, la luz se colocó verde y él colocó el auto en marcha mientras tamboreaba sus dedos en el volante. Él sonreía mientras sin darse de cuenta ya comenzaba a cantar alto y yo me apresure a tragar rápido el bocado para cantar junto a él el coro.

He said: “one day you’ll leave this world behind
So live a life you will remember”
My father told me when I was just a child
“These are the nights taht nerve die”
¡My father told me!

Comenzamos a reír, por alguna razón todo el ambiente se sentía tan bien, todo iba tan bien… él continuó cantando mientras yo continué comiendo mi hamburguesa.

Fue impresionante, luego de un momento al terminar la canción él colocó otra, esta vez me miro y sonrió mientras comenzaba a cantarla y me dejaba un poco sorprendida por la letra… realmente parecía definirse con esa canción…

When the days are cold and the cards all fold
And the saints we see are all made of gold
When your dreams all fail
And the ones we hail are the worst of all
And the blood’s run stale

I want to hide the truth, I WANT TO SHELTER YOU
But with the beast inside there’s nowhere we can hide
No matter what we breed we stll are made of greed

This is my kingdom come
This is my kingdom…

WHEN YOU FEEL MY HEAT LOOK INTO MY EYES
IT’S WHERE MY DEMONS HIDE
It’s where my demons hide

Don’t get too close it’s dark inside
It’s where my demons hide
It’s where my demons hide

Sonreí mientras miraba por la ventana y lo escuchaba cantar, tamboreé mis dedos en mis piernas mientras de ves en cuanto sorbía un poco de refresco. – Iremos primero a casa de los chicos…– comentó. Lo mire sin entender.

–Pensé que iríamos allí…

–No. – sonrió. – Tengo otra parada.

– ¿Ah sí? ¿Cuál?

–Yo te lo dije ya. – sonrió alzando sus hombros, fruncí mi ceño sin entender. – Por cierto… ayer Fabiana estaba que me mataba…– sonrió mientras recordaba lo sucedido. –  Joder… casi que me dice que me cortaría las pelotas si no te conseguía o encontraba, Ryan también estaba de su lugar. – reí. – No es chistoso, Ryan es mi amigo… debe apoyarme a mí…– se quejó en broma.

–Ya todos son míos…– le sonreí. – Cualquier cosa que me hagas te las verás con todos ellos. – reí. Él negó con su cabeza mientras sonreí.

–Espero no estén en casa…– sonrió.

–Vamos… hagámosle una broma… que se yo. – alcé mis hombros sonriendo.

–Tú quieres que ellos me maten ¿cierto? – rió.

–No… solo que sonaba divertido hacerles una broma. – sonreí.

–Estás loca…

–Y tu más…

– ¿Por qué yo?

–Por estar conmigo. – alcé mis hombros sonriendo.


–Tienes razón. – dijo serió, abrí mi boca y proporcione un golpe en su brazo con mi puño, él comenzó a reír. – Si eres tonta…– estiró su brazo hacia mi mientras con su manos removía la parte de arriba de mi cabello alborotándolo. Reí mientras lo apartaba de mí. – Llegamos…– suspiró mientras estacionaba el auto frente a la casa.



.

martes, 17 de mayo de 2016

CAPITULO 15



Me mantuve al lado de la puerta, no sin antes apagar la luz para que creyese que no había nadie allí. La puerta dejo de sonar por un momento, y luego del miedo que sentí por si él entraba al departamento sentí que la ebriedad se había esfumado de mi sistema, no del todo pero si un poco. Camine en silencio hasta la mesa, la luz de la noche que entraba por la pequeña ventana me ayudaba a ver un poco a mi alrededor, todo luego de que mis ojos se acostumbraran a la oscuridad.

Tome la botella y di una tragó grande, quemaba un poco en mi garganta pero era complaciente. Tome un chocolate de barra, abrí en envoltorio y metí un pedazo en mi boca. Lo saboreé y agradecí a Dios por hacer existir  tal sabor  tan rico en el mundo. Cuando me decidí ir a mi cama los golpes en la puerta volvieron, esta vez más suaves. – ___, sé que estás allí…– se escuchó un suspiró. – ¿Realmente me dejarás acá afuera lo que queda de noche o madrugada? – cerré mis ojos y camine hasta la puerta, me recosté a ella de espalda a escuchar. – Debemos hablar… creo que mal entendiste las cosas. – sentí una rabia recorrer mi cuerpo, yo no había mal entendido nada. Tome el pomo de la puerta y retire el seguro con silencio. – ¡JODER ___! – Brinque cuando al mismo tiempo que pronunciaba esas palabras proporcionaba un gran golpe sobre la puerta. – ¡ABRE LA JODIDA PUERTA! ¡SÉ QUE ESTÁS ALLÍ! ¡MI AUTO ESTA EN EL APARCAMIENTO!

– ¡¿QUÉ QUIERES?! – grité al mismo tiempo que abría la puerta y me encontraba con él. Su mirada se posó en mí algo sorprendido por mi reacción.

–Necesitamos hablar. – señaló.

–Pues no tengo nada que hablar contigo Bieber. – di un paso atrás y moví la puerta con fuerza para cerrarla.

– ¡CLARO QUE SÍ! – detuvo la puerta. Lo mire un poco más furiosa.

– ¿AH SÍ? ¡¿QUIERES DARME LOS DETALLES DE CUÁNTO TE GUSTARON LAS TETAS DE ESA TIPA?! – su expresión no cambio. – ¿O QUIERES DECIRME CUÁNTO TE GUSTO ELLA? – clave mi mirada en él.

Tensé mi mandíbula con rabia, quería golpearlo, pero sabía que mis golpes no le valdrían de nada, incluso podía que ni le dolieran. Su mano subió hasta la puerta y la empujo haciendo que esta se abriera y yo diera unos cuando pasos hacia atrás, trate de desviarme en la oscuridad, sentía miedo de lo que Justin pudiera hacerme, parecía furioso. Escuche la puerta cerrarse y seguidamente escuche el seguro. Tragué saliva y en ese momento desee haberme tomado toda la botella que quedaba para recuperar el valor y enfrentarlo.

– ¡VEN! – tomo mi brazo, yo brinque en mi lugar mientras daba un pequeño grito. Me haló hacia él dejándome muy cerca, más de lo que pensaba. Mis piernas comenzaron a temblar. No dijo nada, pero una de sus manos paro en mi cuello y me haló hacía él rompiendo cualquier posibilidad de espacio entre nosotros, sus labios se detuvieron muy cerca de los míos manteniendo su aliento chocando en ellos, quise empujarlo y alejarme de él, también quise gritarle  he insultarlo, pero no tuve el valor de decir  o hacer algo.

Solo fue cuestión de segundos para que sus labios estuvieran sobre los míos desarrollando un beso frenético. Mis manos terminaron en su cuello halándolo hacia mí, pegándolo más a mí, sus manos bajaron para mi cintura pegando mi cuerpo al de él, una de sus manos se rodó hasta mi trasero mientras la otra se mantenía firme en su lugar. Un apretón me hizo abrir un poco mis labios mientras soltaba un gemido y fue la ocasión para él de meter su lengua dentro de mi boca sin timidez, sin arrepentimientos. Tome su nuca con fuerza y lo pegué más a mí, ya su brazo me rodeaba era una forma de abrazo en el que estábamos pero sin dejar de besarnos. Él dio varios pasos hacia atrás y yo con él sin separarnos, sentí que se pegó a la pared al mismo tiempo que la luz de la cocina se encendía, y fue de esta manera en que nos dimos la oportunidad de respirar y nos separamos.

Lo mire con mis ojos llorosos, él sonrió un poco y se acercó a mí. – Aun no te quitas el antifaz. – sonrió, asentí sin animo baje la mirada, vi sus manos pasar por mí cabeza y llegar a la parte de atrás donde quito el amarre y me dejo sin antifaz, subí mi mirada, estaba nuevamente  cerca de mí. –___... – me miro a los ojos. – No hay ninguna otra mujer que me guste, limpió mis mejillas y por debajo de mis ojos, donde de seguro tenía el rímel corrido. Lo vi lanzar con un movimiento suave el antifaz sobre la mesa detrás de nosotros. – No hay persona en el mundo que me encante como lo haces tú…– lamio sus labios, baje mi mirada, era estúpida por dejar de estar enfadada con él. – No hay persona en el universo que desee más como te estoy deseando horita…– bajo hasta mi cuello y con sus labios húmedos comenzó a dejar un camino de besos.

–No..No parecía así… en la fie.fiesta. – intenté decir sin perderme en la sensación que sentía de sus labios en mi cuello.

Él negó con un movimiento de cabeza y su rostro regreso a mí, colocó sus ojos mieles fijos en mis ojos. – Lo siento…– su mano izquierda arreglo un mechón de cabello detrás de mí oreja. – Pero no importa lo que mire o cuanto mire…– respiro pesadamente. – Este deseo que te tengo desde que regresamos… ¡joder nena! – tomó mi cuello y pegó sus labios a los míos antes de que yo pudiera decir algo. Sus labios buscaron con desesperación los míos al mismos tiempo intentaba pegar más su cuerpo al mío pero ya era imposible estábamos sumamente enganchados. – Te  ves tan jodidamente sexi así. – susurró con voz ronca contra mi cuello. Yo tome su nunca y hale su cabello, el gruño, estiró uno de sus brazos y alcanzo el apagador de la luz presionando y así dejándonos en la oscuridad.

Sus manos fueron hasta mi cadera mientras sus besos adornaban la piel de mi cuello, deje caer mi cabeza hacía atrás con los ojos cerrados y así darle todo el espacio que necesitaba. Di varios pasos hacia atrás, nos dirigíamos hacia la cama. Tome su cabello y lo hale haciendo que se despegara de mi cuello y pegando mis labios en los de él, jadeó, y agradecí al cielo poder estar solo en este lugar sin necesidad de contenernos de nada. Sus manos se ahuecaron mi trasero y gemí, mordí su labio inferior halándolo un poco, sus manos se aferraron más a mí. – He estado esperando este momento por mucho…– dijo, su voz fue ronca, vibraba en su garganta, mis vientre se contrajo, Joder, lo amaba, y amaba su voz, su tono… todo de él.

La parte de atrás de mis piernas chocaron contra mi cama, caí sentada y lo mire por debajo de la oscuridad, aunque no había nada encendido podía verlo, él lamió sus labios y sus ojos brillaron, quite mis botas con prisa mientras él se quitaba un chaleco de Batman, me coloqué de rodillas en la cama y le sonreí, él me devolvió la sonrisa negando con un movimiento de cabeza. Quito sus zapatos y se apresuró a subir a la cama conmigo.

Nos encontrábamos los dos de rodilla, él llevo sus manos hasta la parte baja de mi espalda y bajo la cremallera del traje mientras se mordía su labio inferior sin quitarme la mirada de encima. – Con que Batman…– murmuré sonriendo mientras él deslizaba el traje por mis hombros.

–Con que de Gatubela…– gruño entre diente, sonreí y antes de poder decir algo sus manos estaban en mi rostro sosteniéndome mientras me daba un agradable beso, tan profundo e intenso que ya me sentía completamente mojada. Sus manos dejaron mi rostro y se fueron hasta mis brazos para terminar de quitarme el disfraz sin dejar de besarme.

Quedé libre de mis brazos, la parte superior de mi cuerpo estaba sin nada, el disfraz aún estaba de mis caderas hacía abajo, pero él se distrajo besando mi cuello, momento que yo aproveche para comenzar a desabrochar su camisa. Él se separó y me miro con diversión, lleve mis labios a su cuello y termine de quitar su camisa deslizándola por sus brazos y dejando su torso desnudo, pase mis manos por todo su cuerpo hasta llegar a su pantalón, le vi soltar una respiración, estaba perdiéndose en las sensaciones. Deslice mis manos dentro de su pantalón tocando el bulto que había allí. – Joder…– gimió apenas en un susurró que logre escuchar. Sus manos con desesperación desabrocharon su pantalón dándome más espacio, me pegué en una de las manos mientras lo miraba, sus ojos brillaron, yo quería tener el control por un momento y a él… al parecer le gustaba.

Baje y subí mis manos por su cuerpo baje mi rostro hasta la altura de su vientre, lamí mis labios humedeciéndolos y comenzando a dar pequeños besos allí. Le vi contener su respiración, llegue hasta su ombligo y lo mire desde allí, sus ojos brillaban más que antes, su pecho baja y subía con fuerza, saqué mi lengua y subí por todo el centro de su torso hasta su pecho donde sus manos me quitaron y me hicieron hacia atrás caí con los brazos tendidos a los lados, sonreí y mordí mi labio mientras lo miraba, él negó para sí mismo con un movimiento de cabeza, sus fracciones eran serias. – Me volverás loco…– espetó al mismo tiempo que quitaba sin delicadeza lo que quedaba de mi traje, quedé completamente en desnuda exceptuando mi pantis.

Él se lanzó encima de mí, sus manos tomaron mi cabello y mis labios se engancharon a los de él por un momento porque luego se hizo camino con sus besos hasta mi cuello, donde beso y mordisqueo un par de veces. Jadeé. Sus manos apretaron fuerte mis caderas, Joder, este hombre me vuelve loca. Tome su cabello y lo acaricie al mismo tiempo que él baja por mi pecho y llegaba a mis senos, hizo lo mismo que en mi cuello beso y mordisqueo uno de mis senos mientras el otro lo apretaba y acariciaba con su mano luego de viceversa, jadeé, agradecí que estaba entre mis piernas, me alcé un poco para sentir su bulto pegar en mi vientre, él se alejó y al mismo tiempo retiraba mí pantis. – ¡JODER! – me queje y me coloqué sobre mis rodillas dirigiéndome a él, su mirada fue de sorpresa, pero no dudo ni un segundo en venirse hacía mí y rodearme con sus brazos, tomé su rostro y comencé a besarlo, él se empujó hacia atrás con su cuerpo cayendo encima de mí, enrosque mis pierna alrededor de él, y sin previo aviso se adentró en mi con fuerza, jadeé en sus labios y luego lo mordí por venganza, pero no podía negar que me encantaba, comenzó a moverse al mismo ritmo que yo, sentía tanto deseo por más aunque sabía que era imposible, clave mis uñas en su espalda y parte de sus brazos cuando comenzó a moverse con más fuerza y más rapidez, joder, sí que lo sabe hacer.

Un gruñido de entre dientes, me apreté a él, mis piernas amenazaban con abandonarlo, me había llegado y seguidamente de mí él. Le solté y deje caer mis brazos a los lados. – Joder, nena. – su voz ronca choco en mi cuello y mi vientre tuvo otra corriente electica, continuó moviéndose suavemente, no podía controlar mis jadeos, sentía la punta de mis senos reventar, vi su piel brillar por el sudor igual que la mía, le vi comenzar a moverse con un poco de fuerza otra vez.

–Justin…– le susurré, mis piernas no daban para más, así que las desenrosque.

–Si puedes linda…– dijo con su respiración descontrolada igual que la mía, mi vientre comenzaba a contraerse de nuevo, las corrientes de electricidad volvía a mi cuerpo, el cosquilleo infinito volvió…– Vamos. – Gimió. Trate de detenerlo pero sus manos tomaron las mías llevándolas por encima de mi cabeza y dejándome indefensa, sus labios se fueron nuevamente hasta los míos mientras sus embestidas eran con fuerza y rapidez, jadeé, y aunque intente reprimir un grito no pude, grite haciendo mi cabeza hacia atrás y él clavo sus dientes en mi cuello, gruño y con una mano sostuvo mis dos manos, y la otra mano bajo hasta mi cadera, me apretó a él. – Vamos nena, vente. – gruño y comenzó a besarme otra vez, estás vez los besos fueron mucho más intensos que antes, jadeé en su labios, mis caderas comenzaron a contraerse otra vez.

–Justin…– gruñí inconscientemente, a este punto la no podía controlarme yo misma.

–Vamos nena. – su voz vibro desde su garganta haciéndola más gruesa, abrí mis labios al mismo tiempo que apreté sus manos y di un pequeño gruñido. – Joder…– continuó moviéndose para luego gruñir y apretarse a mí, entrando hasta el fondo, hasta más no poder, mis piernas temblaban, todo mi cuerpo temblaba, no lo podía controlar, él comenzó a moverse suavemente para luego quedarse sobre mí, con su rostro escondido en mi cuello y nuestras respiraciones descontroladas.

Luego de un momento nuestras respiraciones ya estaban normales, mi cuerpo aun temblaba un poco, incluso no sentía mis piernas. Justin salió de mí con cuidado y se sostuvo sobre sus codos aun encima de mí, abrí mis ojos y lo mire, él me miraba sonriendo, sus ojos brillaban aun en la oscuridad, sonreí sin animo, realmente estaba agotada. – ¿Qué sucede? – preguntó divertido.

–Te odio…– dije cerrando mis ojos, escuche su risa y sus labios estuvieron sobre los míos depositando un suave beso. – Realmente te odio Justin. – dije colocando mi brazo izquierdo sobre mis ojos.

Él rió con más ganas. – Nena entiende…– su risa se escondió en mi cuello por un momento. – Te deseaba demasiado… aun lo hago…– comenzó a dejarme castos besos por mi cuello.

–Ni siquiera me dejaste descansar. – oprimí un sonrisa e hice puchero.

–Lo siento…– rió. Suspiró mientras apartaba su brazo de mi cara, abrí mis ojos y nos mantuvimos un momento allí mirándonos. – Te amo ___... – soltó, y me quede sorprendida, mis ojos se abrieron un poco más. – Que nadie te meta en la cabeza que me gusta otra mujer que no seas tú eso es imposible, acepto que la mire…– mi corazón se detuvo un momento. – Pero no la deseé, no la deseé como a ti, como te deseo aunque aún te tengo en mis brazos te sigo deseando nena. – sonreí.

–También te amo Justin…– él se inclinó y le di un largo pero suave beso.

Se bajó de encima de mí, se colocó a mi lado, levanto el cobertor y nos cubrió, de un momento a otro había un frió tremendo en la habitación, así que él estiro su brazo izquierdo, y con él derecho me haló a él, acostándome yo sobre su pecho, escuchado su corazón y su brazo izquierdo rodeándome. Suspiré, había sido la noche perfecta después de todo.

–___... – susurró. Mantuve mis ojos cerrados y di un “um?” para que supiera que lo estaba escuchando. – Gracias por esta noche… por estar conmigo…– depositó un beso en mi cabeza.

–Te amo… no agradezcas nada…– sonreí. Él se mantuvo en silencio, abrí mis ojos, sabía que él no estaba dormido, me sostuve sobre mi codo y lo mire, pillándolo despierto, él sonrió. – ¿En qué piensas? – pregunte.

–En ti… en nosotros…– sonrió. – Por todo lo que hemos pasado, lo que hemos superado… y a pesar de todo aquí estamos…

–Siempre…

– ¿Siempre?

–Sí Dios me lo permite siempre estaré a tu lado. – sonreí. – Cuidándote y protegiéndote…

–Hey…– se quejó. – Esas son mis palabras, eso debería estarlo diciendo yo…

–Sé que lo harás aunque no lo digas. – sonreí.

–Esta noche me asuste demasiado. – cerro sus ojos un momento y me miró. – Vi que tus cosas no estaban…– suspiro y acarició mi cabello. – No podía tener ni siquiera la idea de que te perdería por una estupidez…

–No fue una estupidez…– murmure rodando los ojos.

–Lo fue…

–Si unos chicos me miraran de la manera en que la mirabas


–Los mato a cada uno de ellos. – interrumpió, sonreí y negué con un movimiento de cabeza. – El caso es que… mira… como terminamos…– sonrió, le devolví la sonrisa. – Siempre terminamos resolviendo las cosas…– asentí y deposite un beso en sus labios. – Cambiaste mi vida ___, y realmente agradezco a Dios por ponerte en ella. – alzo un poco su cabeza y deposito un beso en mi frente. – Te vez cansada…– susurró, asentí con mis ojos pesados. – Duerme, cariño. – acarició mi pelo al mismo tiempo que yo me acomodaba como antes encima de él. – Te cuidare siempre…– susurró, me apreté a su cuerpo, le escuche murmurar otra cosa pero estaba muy cansada y ya muy dormida como para lograr escucharlo, solo murmure un “buenas noches” que incluso dude de mi misma preguntándome si realmente había salido de mis labios o solamente lo había pensado.



.

viernes, 13 de mayo de 2016

CAPITULO 14 -PARTE 2-



– ¿Haz bebido? – preguntó ella cuando me separé, de seguro sintió el olor del alcohol en mi aliento, me hice la que no escuche y seguí caminando.

Llegue al lugar del DJ, le sonreí y después de un cortó coqueteó le convencí de colocarme una canción y de que dijera algo por micrófono. – ¡CHICOS ACERCARSE A LAS MESAS QUE UNA GATITA VA A BAILAR!



*Fabiana.*


– ¡CHICOS ACERCARSE A LAS MESAS QUE UNA GATITA VA A BAILAR! – se escuchó en todo el lugar… inmediatamente  los chicos pasaron por nuestros lados.

Tome a Ryan quién me miraba sin entender. – ¡TU AMIGO NO APRENDE! – le grité bajo la música para que me escuchara. – ¡___ HA VISTO A JUSTIN COQUETEANDO CON UNA ENFERMERA! – dije cuando él se inclinó un poco hacia mí para escucharme.

–ESPERA… ¡¿ESA ERA ___?! – dijo sin creerlo, asentí. – ¡JODER! – dijo y miro a los lados. – BUSCARE A JUSTIN. – me comentó, asentí.

–YO CREO QUE YA SE DÓNDE ENCONTRAR A ___... – sonreí. Sabía dónde encontrarla, el problema era poder evitar lo que ella estaba a punto de hacer.

Las luces se apagaron un poco dejando de alumbrar las demás mesas y con ellas sus chicas, vi ___ subir a la mesa con ayuda de unos chicos, los cuales silbaban, gritaban y decían millones de cosas. La mesa estaba completamente rodeada por una masa de hombres, ella me miró. – ¡BAJATE! – le grite. Ella solo me guiño el ojo y colocó el dedo índice sobre sus labios, en forma de mandarme a callar o decirme que hiciera silencio.

Partition de Beyoncé comenzó a sonar a todo volumen, mientras las luces comenzaban a moverse y ella comenzó a bailar. Ella comenzó a tocar sus cuerpo, como si fuera una experta en estos bailes, se tomó del tubo y bajo completamente recostada a él y abriendo sus piernas, haciendo que los chicos se volvieran eufóricos, se colocó de rodillas y se comportó como gatubela, en algunas escenas, donde lame sus manos y hace en reconocible “miau”. Mi corazón latía a mil, si Justin se enteraba que era ella, todos estos chicos iban a estar muertos.

Al terminar la canción ella sonrió, hizo reverencia, los chicos gritaban en unísono “¡OTRA! ¡OTRA!” pero ella solo sonrió y bajo, la música siguiente comenzó a sonar y las chicas volvieron a bailar. Por la multitud de chicos que había no pude acercarme a ella, pero la vi sonreír, no era una sonrisa natural, era fingida, y la vi recibir varios tragos.

Mire a mi alrededor y no localice a Ryan, pero si a Justin.



*___.*


Camine hasta Fabiana con rabia. Ella iba a decir algo cuando llegué a ella pero no la dejé. – ¡MIENTRAS ESTUVE BAILANDO NI SIQUIERA MIRO! – apreté mis puños. – ¡LA DESGRACIADA ENFERMERA DE MIERDA LE ESTUVO BAILANDO!

– ¡___ CALMATE! – me dijo, hice caso omiso y camine en dirección a Justin.

Las personas estaban muy concentras en las nuevas chicas en las mesas que habían comenzado hacer stripper. Respire furiosa y cada vez me acerqué más. La chica tenía cabello negro, no podía perderla de vista. Ella estaba pegada a Justin bailando mientras el solo tenía la mirada fija en algo… sus senos. Apreté las garras en mis dedos, le iba a sacar los ojos.

No le hablé *incluso no se dio de cuenta que yo había llegado hasta que le quite a la chica de un lado* Llegué y de un solo movimiento tome a la chica por el cabello y la tire hacia atrás haciéndola caer sentada, al mismo tiempo sin dejar que Justin cayera en cuenta que estaba pasando le di una bofetada con todas mis fuerzas.

– ¡¿QUÉ TE PASA?! – gritó furioso y miró por encima de mí a la otra chica a ver si se encontraba bien. Su mirada volvió a mí con su ceño fruncido, se había quitado el antifaz.

– ¡PASA QUE TU NOVIA O LA QUE ERA TU NOVIA LLEVA RATO VIENDO COMO TE COMES CON ESA PUTA! – le grité. Su ceño desapareció y me miro directamente a los ojos.

– ¿___? – preguntó volviendo a fruncir su ceño. Y sin que dijera nada más una lágrima cayó de mis ojos y me di la vuelta perdiéndome entre las personas. Agradecí que la música estuviera bastante alta como para no escuchar los gritos que recién habíamos dado. Fui hasta el lugar de las bebidas y sin que el bartender lo notara tome una botella de Whisky. Fui a la habitación rápidamente y tome mi bolso guardando allí algo de ropa con prisa, tome mi celular y mis llaves personales y unas llaves en la mesa de noche de Justin. Salí de la habitación casi que corriendo y volví a meterme en la multitud de personas. Salí de la casa y aun afuera de la casa había personas bailando. Fui hasta el estacionamiento de la casa y apreté el botón en el pequeño control de mi mano, espere a ver que auto sonaba, sonreí con malicia al ver el deportivo negro. Me encamine con prisa hasta él y me subí, lo encendí y sin pensarlo dos veces lo puse en marcha a toda velocidad, señalando que casi me llevaba un par de personas por delante, tome la ruta a mi departamento, pero me desvié un poco al pasarme una idea por la cabeza. Quizás me arrepentiría, pero no me iba a quedar con la duda de hacerlo.




 *Fabiana.*


No pude encontrar a ___ por ningún lado, Ryan había conseguido a Justin quien estaba ahora… algo alterado y preocupado. No quise acercarme a él, él se había buscado eso, pero sin embargo llegue hasta donde se encontraba y lo mire molesta.

– ¡JODER! – gritó y paso la mano por su cabello.

– ¡JUSTIN ELLA TE ESTABA VIENDO DESDE HACE RATO! – le dijo Ryan. – ¡DÓNDE TENÍAS METIDA LA CABEZA!

–En los senos de la enfermera…– dije. Los dos me miraron como si fuera mejor que me callará. Alcé mis hombros y mire a Ryan. – VAMOS A BAILAR. – le dije. Para no decirle en otras palabras que ese problema se lo había buscado él y él mismo debía de resolverlo.

– ¡MEJOR Y QUE NO LE PASE NADA! – gritó Ryan bajo la música. Justin lo miró con el ceño fruncido. – ¡ELLA ES COMO MI HERMANA! ¡LA HERMANA QUE NUNCA TUVE!

– ¿ME HAS CAMBIADO?

–LOS QUIERO A LOS DOS POR IGUAL, PERO ESTA VEZ TU LA JODISTE…– comentó y palmeó su hombro, le tome del brazo y lo halé conmigo a bailar.

–ESPERAME ACÁ. – dije a Ryan luego de un momento bailando, me aparte y él se quedó allí bailando acompañado de Chaz y Christian.

Camine entre las personas, aún no había perdido de vista a la chica causando del problema, y aunque yo no era de pelear… la que se metía con mi amiga… a veces podía hacerme enojar, aunque no le haría nada  a la chica, no arruinaría la fiesta de Khalil. Llegué a ella y le sonreí, ella se alarmó y me miro de abajo a arriba.

– ¿Eres la misma de hace rato? – preguntó. Negué. – Hace rato una loca llego y me pegó.

–Vaya…– comente. – Yo que tú me largo. – dije sería. – Porque entre esa loca y yo podemos hacer que termines estrangulada…– le guiñe el ojo. – Así que debes irte de una buena vez. – mi tonó fue de rabia, y ella pareció notarlo porque sin decir nada, comenzó a caminar rápido en dirección a la puerta, sonreí y me devolví al lugar donde estaba Ryan y los chicos.



*___.*


Aunque era domingo por la noche, no había policías haciendo guardias en autos. Así que fui con el auto hasta la autopista de salida de la ciudad. Me detuve en una gasolinera, era más de media noche así que permanecía solo. Tome la botella del asiento copilotó y sonreí, estaba loca por lo que iba hacer. Tome un par de tragos dejándola ya casi por terminar, la había bebido en todo el camino y ya a estas horas el alcohol corría por cualquier lado de mi cuerpo. No me había quitado el antifaz, así que hice a un lado la botella, comencé a revisar debajo de los asientos, y luego en la guantera del auto, consiguiendo allí un arma, sonreí, deje el cartucho a un lado, solo necesitaría el arma.

Baje del auto dejándolo en la puerta del lugar, entre y pude notar que el Señor mayor me miro extraño, le salude como si nada y el me entrego una sonrisa, camine con el arma escondida. Tome una cesta y comencé a meter Doritos, Papitas, Chocolates, y otras cosas más, todo por exceso. Camine hasta las neveras y tome una botella de Whisky. Me dirigí hasta donde estaba el Señor con intenciones de pagar el dinero, el me miro extraño por las cantidades. – Las cosas en la fiesta se terminaron y vine por más. – Sonreí mientras las palabras se deslizaban por mis labios como si estuviera hablando del clima. Al ver que el colocó en una gran bolsa todo me dijo la cantidad de dinero ya sentí, hice como si fuera a buscar el dinero pero en lugar de eso saqué el arma. – Manos arriba cariño. – dije apuntándolo. Él abrió sus ojos en susto. Pase mi mano libre por la mesa frente a él arañándola. – Miau. – chillé y tome las bolsas sin dejarlo de apuntar.

Salí de la tienda rápidamente y subí al auto poniéndolo en marcha y sin mirar atrás, agradecí que no hubiera descubierto las placas del auto, entonces no podía preocuparme por si me encontraría la policía. En un par de minutos estuve frente a mi departamento, baje con las bolsas, mi bolso, asegure el auto y subí las escaleras y abrí. Entre y cerré la puerta tras de mí, encendí las luces y  deje la bolsa sobre la mesa de la cocina y camine hasta mi cama dejando en un lado en el suelo mi bolso. Coloqué en el closet mis llaves, porque sabía que al día siguiente quizás no recordaría nada y era importante dejar las cosas visibles.

Sin importarme más nada, fui hasta la mesa, saque todo de las bolsas y el arma la deje a un lado sobre la mesa, igual y no tenía la carga. Suspiré y abrí la botella, pegué mis labios directamente dándole los primeros tragos, tome unas papitas y las abrí, metí unas a mi boca y cerré mis ojos mientras las saboreaba. Termine de comerme las papitas y estaba a punto de llegar a la mitad de la botella cuando escuche unos golpes sobre la puerta que me hicieron brincar en mi lugar. Joder.

Miré la puerta, en un momento pensé que se saldría de su lugar y caería encima de mí. – ¡___! – Escuche el grito de Justin. Un escalofrío recorrió mi cuerpo y por un momento me entro algo de miedo, no se escuchaba amigable, se escuchaba furioso, aunque en tal caso yo debería de estar furiosa no él, aunque tal vez estaba molesto porque yo había tomado su carro… – ¡___! – le escuche gritar nuevamente sin dejar de golpear la puerta, pareciera que su intención era sacarla a punta de golpes. La vi vibrar y realmente si parecía furioso, respire profundo y me coloque de pie.




.

miércoles, 11 de mayo de 2016

CAPITULO 14 -PARTE 1-



– ¿Pasó algo? – me preguntó Justin cuando estábamos en la habitación, me volteé a mirarle ya que estaba mirando a través de las ventanas del pequeño balcón, él caminaba dentro de la habitación arreglando unas cosas, ya yo me había encargado de cambiar las sabanas manchadas de sangre y había colocado unas de color azul oscuro. – ___... – insistió, negué con un movimiento de cabeza. – ¿Por qué no me dices? – suspiré con algo de fastidio y camine hasta la cama, cuando a Justin se le metía algo en la cabeza nadie más se lo sacaba.

–Justin no pasó nada…– dije sin prestarle atención al tema.

– ¿Dijo algo que te molesto? ¿Te falto el respeto? – se detuvo frente a mí.

Negué con un movimiento de cabeza. – Nada de eso…– sonreí débilmente, aun sentía esa tristeza por el pobre de John.

–Yo sé que pasó algo ___... dímelo…– se mantuvo serio.

–Vale. – suspiré. – Ven. – palmee la cama a mi lado.

– ¿Tan fuerte es así que me debo sentar? – sus cejas se levantaron un poco mostrando gesto de preocupación.

–Qué no es nada malo. – sonreí. – Ven.

Él sonrió un poco y se sentó a mi lado, más cerca de lo que yo esperaba. – Dime…– sonrió un poco.

–Bueno, es que no ha pasado nada. – sonreí alzando mis hombros. Él abrió un poco sus ojos mirándome como si le fuera jugado una broma. – Pero…– me adelante hablar antes que reaccionara molesto. – Hablamos…– sonreí.

–Y…– presionó.

–Bueno le pregunte si me odiaba o no le agradaba. – él rodó los ojos por lo estúpido que eso sonaba. – En verdad, así me sentía. – me expliqué.

–Y que te dijo ¿te dijo que sí?

–No. – sonreí. – Me contó…– me coloqué sería. – Me contó la historia de su esposa. – Justin abrió sus ojos en sorpresa.

– ¿Habló de eso contigo? – preguntó sin poderlo creer, yo asentí y me encogí de hombros. – Nena…

–Y… yo jamás pensé que eso le hubiera pasado. – lo mire a los ojos sin dejarlo hablar. – Me explico que no quiere que me pase lo mismo. – Justin frunció su ceño y pude sentir que estaba algo celoso. – Ni a ti, ni Ryan, ni a Fabiana, ni a los chicos… él solo quiere el bien para todos. – humedecí mis labios. – Eso fue lo que me dijo…

– ¿Te pidió que te apartaras de mí? – me miro directamente a los ojos buscando alguna respuesta en ellos.

–No. – le respondí sin entender. – ¿Acaso a ti te pidió eso? – le mire con mi ceño fruncido. Él asintió. Levante mis cejas con sorpresa.

–Pero no lo haré…– me sonrió. – Eso fue hace mucho… ya él… ha aceptado esto…– sonrió y acarició mi mejilla, se me escapo una sonrisa y él se inclinó un poco hacia mí para que sus labios estuvieran sobre los míos, fue un suave beso y no paso de allí. Él se levantó de la cama, colocando una película en la Tv y luego volviendo a mi lado, nos acostamos, yo busque comodidad en su pecho, y al parecer la encontré porque a unos 30 minutos de haber comenzado la película mis ojos comenzaron a pesar.


******.

Corrí por el pasillo desde la habitación de Justin y mía hasta la habitación de Ryan y Fabiana, silenciosamente sin que Justin me viera y entre cerrando la puerta detrás de mí, pase el seguro y Fabiana dio un brinco dándose la vuelta mientras me miraba algo alterada con su mano en el pecho. – ¡Joder! – murmuró, sonreí. – Quieres matarme de un susto…

–Te quiero matar por hacerme poner esto…– dije acercándome a ella para que arreglara mi disfraz de látex, estaba demasiado ajustado a mi cuerpo y sentía que se me veía más cosas de lo que debería.

–Joder, con ese culo dejarás locos a todos en la fiesta. – sonrió palmeando mi trasero, rodeé los ojos. – Justin… te hará maullar– rió, trate de no reírme de su mal chiste ya que estaba vestida de Gatubela, pero con un descote en la espalda.

–Por qué tu traje es más pasable que esté. – me quejé.

–Porque este es un intento de Gatubela. – me sacó la lengua volví a mirarme en el espejo. La apertura del descote en la espalda comenzaba desde mi cintura, así que la parte del pecho y abdomen del traje estaba sujetado solo por mis brazos, sonreí. Estaba loca, y por otro lado moría por verle la cara a Justin. Las botas negras por encima del traje llegaban un poco más debajo de mis rodillas.

–Vamos a ver si con eso Justin no se le despierta el tigre que lleva dentro. – rió. La miré, ella realmente estaba loca, y lo peor del caso es que era mi amiga.

Ya había pasado una semana después de todo, hace tres días John había retirado mis puntos, y todo estaba perfectamente bien, no me dolía el cuerpo y Justin… él también había mejorado. Todo marchaba bien y hoy Fabiana y yo nos estábamos preparando para la súper fiesta que había por el cumpleaños de Khalil, por alguna equis razón era de disfraces, así que sonreí y me mire fijamente en el espejo mientras Fabiana me ayudaba a ondularlo. Ella ya estaba lista, su traje era parecido al mío pero sin escote en su espalda, y en lugar de llegar hasta los pies, llegaba hasta mucho más arriba de las rodillas, claro que ella se había colocado unas mallas y la hacía verse mucho más sexy.

Le habíamos dicho a los chicos que no nos molestaran, incluso ellos estaban en el sótano arreglándose, yo le había dicho a Justin que no tenía definido de que vestirme que quizás me vestiría de zombi o de algún bicho raro, pero realmente no era así, Fabiola sin importar estar casada y señalando que debía ser madura y debía comportarse, no fue así, al recién enterarse se comportó como toda una niña haciéndome ir casi a diario a tiendas de disfraces con la excusa que íbamos por “cosas de chicas”. – Mírate. – me dijo, salí de mis pensamientos y me mire en el espejo, mi cabello había quedado suelto y ondulado, lucía salvaje y combinada con el traje. Sonreí. – ¿Feliz?

–Gracias…– le mire y le sonreí.

–Bueno, ya falta solo el labial y estaremos lista…– dijo repasando su maquillaje. Nuestros maquillajes eran sencillos, eso sí, mucha mascarilla de pestañas y lo que no podía faltar el hermoso labial rojo vivo. Sonreí y me fije bien en mis labios que no hubiera ninguna imperfección, suspire y me encogí de hombros. – Vamos, llevamos acá hace más de una hora…– termino de recoger todo. – Los chicos nos van a matar.

–Faltan los antifaces. – la mire.

–Por supuesto que no se nos pueden olvidar. – corrió hasta su closet y saco dos cajas negras. Me entregó una y la abrí, era de terciopelo con puntos brillantes, quede sorprendida por lo hermosa que era, está era la única cosa en la que no había dado mi opinión para comprar. – ¿Te gusta? – su rostro estaba inclinado hacia mí, ella sabía la respuesta.

–Esta Hermosa…– murmuré aun atónita. – Colócamela…– camine y me detuve frente al espejo mientras me miraba con el antifaz puesto. Ella lo sujeto detrás, se aseguró que el nudo no se desatará y sonrió. – Gracias…– comenté nerviosa.

–Ven, ayúdame... – dijo y se colocó delante de mí, le sujete el antifaz de ella, el cual era parecido al mío, pero no brillaba, solo tenía plumas en todas las orillas. – Vamos gata, a conquistar el mundo. – dijo tomándome del brazo.

–Espera. – me detuve y la mire un poco asustada. – Si todos están disfrazados…– me mantuve un momento en silenció y luego continué. – ¿Cómo sabré quien es Justin? – abrí mis ojos.

–Hey. – sonrió. – Tu Justin está disfrazado de Batman…– sonrió. – A Ryan se le salió anoche mientras hablábamos… dijo que Justin se disfrazaría de Batman y él del Capitán América. – se encogió de hombro feliz. – Ahora no perdamos más el tiempo…– me ánimo. – Vamos con nuestros hombres. – sonrió.

Salimos de la habitación y caminamos por el pasillo, me sentía incomoda, era primera vez que me disfrazaba de una manera tan sensual si se podía llamar así. Mis manos comenzaron a sudar cada vez que nos acercábamos más al final del pasillo, por suerte mi cicatriz no se veía ya que estaba a un costado y no en la espalda centrada, así que agradecí que el traje lo cubriera. – Fabi, Fabi. – me apresure a decirle antes de llegar. – ¿No se sabe que soy yo o sí? – la mire.

Ella sonrió divertida y negó con un movimiento de cabeza. – No linda…– me miro de abajo arriba y su sonrisa se hizo más grande. – Joder, ojalá Justin no destroce a los idiotas que te miren. – rió, sonreí nerviosa. Tomó mi mano y me llevo con ella.

Me sorprendió ver la cantidad de personas que habían en la casa, incluso hasta en las escaleras habían personas, la música era alta, Fabiana me miro y me dijo algo que no logre escuchar, solo sé que luego de eso soltó mi mano y bajo rápidamente hacia la multitud, algunas chicas me miraban y se murmuraban entre ellas. Me apresure a bajar mientras me aseguraba que las garras estuvieran bien puestas en mis dedos. Suspiré al llegar abajo y mire a mi alrededor, me encontré con muchas personas que me parecían conocer pero no lograba recordar de donde… mire a todos lados esperando encontrarme con alguien, agradecí a los lejos ver a Khalil sonriendo y bailando, o bueno moviéndose porque eso no era bailar, sonaba una canción de The Weeknd así que entre las personas logre hacer mi camino hacia él y abrazarlo. – ¡FELIZ CUMPLEAÑOS! – le tuve que gritar en el oído para que me escuchara, él sonrió y al entrar en razón se separó un poco de mí. Su disfraz era de un tipo de súper héroe pero no sabía de quien se trata.

– ¡JODER! ¡¿QUIÉN ERES?! – gritó mirándome completamente y moviéndose a mi lado.

– ¡¿REALMENTE NO SABES QUIÉN SOY?! – pregunte sonriendo y él sonrió negando con un movimiento de cabeza. – ¡SOY ___! – grité inclinándome un poco a él. Me separe inmediatamente y él había dejado de moverse, sus ojos estaban abiertos de par en par, sonreí por su reacción. Leí de sus labios un “joder”. – ¿SÁBES DÓNDE ESTÁ JUSTIN? – pregunté cuando él había comenzado a moverse otra vez.

–CREO QUE ESTA POR DONDE SE ENCUENTRAN LOS MUEBLES. – señalo por encima de mí, me giré y mire a la dirección donde él señalaba, asentí. Le di un “gracias” que no fue necesario gritar porque él había leído mis labios.

Camine entre las personas, y no pude evitar sonreír al escuchar a algunos chicos preguntarse quién era yo, otros me llamaban con un grito de “HEY GATITA VEN A MÍ” estaba rezando por quien estuviese  alrededor  de Justin no se le ocurriese decir una barbaridad de esas. Así que me apresuré a caminar.

– ¡HEY! – me detuvieron cuando me agarraron del brazo. Me gire a mirar de quien se trataba.

– ¿CHRISTIAN? – pregunté. Su ceño se frunció, y sí con eso respondió que si era él. Estaba disfrazado de… realmente no sabía de qué estaba disfrazado. – Soy ___... – le dije sonriendo.

– ¡JODER! – tapó su boca. – ¿QUÉ TE HAS HECHO? – preguntó y reí negando con un movimiento de cabeza. – ¡VEN! – me tomó de la mano. – TOMATE UN TRAGO CONMIGO…– iba a decir que no, pero… ¿por qué no? La fiesta apenas iba a la mitad y ahora faltaba mucho más. Sonreí y asentí, me fui con él hasta la puerta de la sala que dirigía al patio allí se encontraba el Bartender. Chris lo llamo y pidió dos bebidas, eran de sabores así que pidió dos de limón y agradecí cuando me la entregó. Tome el vaso y brinde con él, él sonrió y yo tomé mi trago al mismo tiempo que él. – JUSTIN TE ESTABA BUSCANDO… CREO…– comentó.

– ¿SI? ¿YO ESTABA EN LO MISMO? – dije moviéndome al ritmo de la música.

–DEBE ESTAR POR LOS MUEBLES…– Comentó, asentí y al terminar mi trago me despedí de él. Mire a mi alrededor y muchas chicas estaban disfrazadas de conejitas, incluso de gatubela también pero se veían peor que una tabla de surfear, habían enfermeras, estudiantes, mujer maravilla… y un sinfín de disfraces, yo solo quería encontrar a Justin, al llegar a la sala, estaba un poco despejada, las personas que solo iban a las fiestas por ir, estaban sentadas, habían muchas personas pero en grupos hablando, no estaban como en la sala anterior donde estaban todos pegados bailando.

Mire a mi alrededor, y lo vi, la capa negra que colgaba de él, se movió un poco sin dejar de sonreír y vi su antifaz de Batman, sonreí, me mantuve allí detenida, seguí su mirada y vi a una chica, disfrazada de enfermera, con un antifaz blanco sin ningún detalle en especial, ella baila sin dejar de mirarlo, tenía senos grandes y la falda apenas lograba tapar su trasero, luego traía unas mallas blancas con unos tacones blancos, mi sonrisa se desapareció de mi rostro y un pequeño calor comenzó a subir por mis piernas, realmente quería actuar como gatubela ahora mismo y causar problemas.

Un mesonero paso por mi lado y tome la copa que quedaba en su vajilla, él se detuvo y yo no tarde mucho en entregársela, en dos tragos tome el vino rojo que me hizo sentir un poco de frescura en la garganta pero ardió un poco al llegar a mi estómago.

–Si quieres embriagarte… deberías tomar de este…– comentó un hombre tras de mí, me di la vuelta y me encontré con John, le sonreí un poco relajada, no tenía ganas de lidiar con babosos. Pero por la forma en que esté me miraba y por su tono de voz supe que no sabía quién era yo.

Le sonreí mostrando mis dientes y tome el vaso de vidrió en sus manos, tome el primer trago que quemó en mi boca, garganta y estómago, luego sin pensarlo tome los otros dos tragos que quedaban en el vaso, era Whisky. – ¿Sabes quién soy? – lo mire a los ojos sonriendo. Él negó con un movimiento de cabeza. – Gatubela. – dije y le guiñe el ojo. Sus ojos se abrieron un poco y una sonrisa apareció en su rostro. – Si puedes conseguirme un poco más de eso…– señale el vaso vacío en su mano. – Te lo agradecería. – le sonreí.

–Ya vuelvo con más…– sonrió. Asentí, él se fue de mi lado y logre visualizar a Fabiana y a Ryan. Mire a otra dirección en la sala, no me había dado que tan grande era, habían unas mesas con tubos que llegaba hasta el techo, en ellos habían mujeres en ropa interior, con cuerpos operado y bailando, strippers. No estaban muy lejos de Fabiana y Ryan así que camine hacía ellos, los ojos de Ryan se posaron en mí, vi a Fabiana voltear con él ceño fruncido y luego sus arrugas desaparecieron al ver que trataba de mí.

Llegue a ella con la mirada de Ryan aun encima. – Dile a Justin que lo vi coqueteando con la enfermera…– comenté.


– ¿Haz bebido? – preguntó ella cuando me separé, de seguro sintió el olor del alcohol en mi aliento, me hice la que no escuche y seguí caminando.


sábado, 7 de mayo de 2016

CAPITULO 13

Fruncí me ceño aun con los ojos cerrados, había una claridad que me molestaba, así que fui a girarme a mi lado derecho pero me sentía paralizada por algo, algo no me dejaba moverme, volví a fruncir mi ceño y esta vez intente girarme hacia mi lado izquierdo, lo logré, pero inmediatamente sentí un brazo rodearme y descansar sobre mi abdomen, quise pensar quién sería, pero mi mente no daba, sentí esa persona pegarse más a mí, sonreí mentalmente, recordé de quien se trataba. Él se acomodó pegado a mi espalda mientras me abrazaba, su mano se acomodó un poco hacía arriba quedado sobre uno de mis senos, sonreí por lo tonta que me veía pensado “OMG TIENE LA MANO SOBRE MI SENO” joder, era estúpido, ya había tenido relaciones con él… se supone que somos pareja, y eso… eso es algo normal.




*Justin.*



Suspiré y me coloqué boca arriba, sabía que era tarde, no habíamos dormido bien en la noche… y podría ser incluso medía mañana y… ___ y yo aún dormíamos, así que ya no tenía sueño, solo quería permanecer en esa tranquilidad. Suspire y abrí un poco mis ojos encontrándome con el techo, sonreí un poco y volteé a mi izquierda, ella estaba tan hermosa, aun así dormida, mire su espalda, sonreí, su tez blanca resaltaba el color de su bracier. Me levante con cuidado y fui hasta el baño, lave mis dientes y mi cara, luego me sequé con una toalla y salí del baño, camine hasta la cama y volví acostarme a  su lado como antes. La vi moverse y acomodarse boca arriba, cerré mis ojos. Abrí lentamente mis ojos y ella permanecía dormida, sonreí, estaba descubierta, sonreí y cubrí su abdomen permitiéndome mirar sus senos por un rato más.

– ¡HEY JUSTIN! – La puerta de la habitación se abrió. – ¡¿QUIERES ALGO DE COMER?! – dijo tan alto que  pareció  gritar. – ¡OH JODER! – gritó dándose la vuelta y tapándose los ojos al mismo tiempo que yo cubría completamente a ___.

– ¡No te enseñaron a tocar la puerta, imbécil! – dije sentándome.

–Lo siento, lo olvide…– comentó. – Juraba que no podían…

–Eso no te importa…– dije volteando los ojos.

–Solo venía a decirte que si quieres algo de comer, saldré por algo de comida…

–No…

–Quiero tortilla de huevo, jugo de naranja…– me volteé  un poco para mirar a ___ quien hablaba con los ojos cerrados. – también quiero un chocolate…

–Eso no lo venden en las tiendas…– sonreí y la vi hacer puchero sin abrir los ojos. – Trae el chocolate. – dije mirando a Christian. – Lo demás me encargo yo…

– ¿Tú no quieres nada?

–Un café…

–En un momento vuelvo…– dijo saliendo de la habitación.

–Pensé que estabas dormida…– comenté después que Christian cerró la puerta tras él. Me incline sosteniéndome  sobre mi brazo izquierdo. Ella se quejó, sonreí. Deslice la sabana nuevamente para ver sus senos.

–Como dormir con el escandalo con el que llego Chris…– murmuró. Sonreí e incline mi cabeza para depositar un par de besos en sus senos. – Justin…– me apartó sonriendo.

–Déjame…– supliqué.

–Estás loco. – rió. Sonreí con ganas y metí mi rostro entre su cuello causándole cosquillas y haciendo que diera un fugaz y alto grito. Sus carcajadas se escucharon en la habitación así que estuve agradecido con Dios por ese momento.

Ella me empujó y abrió sus ojos. – No seas mala…– hice puchero.

–Tengo hambre…– hizo puchero mientras se cubría con la sabana.

–Me encargare de eso…– le dije, ella sonrió. – Te vez hermosa…– le comente.

–Tú te vez…– me miró y rió. – Pareces una berenjena… tienes un par de morados…

–Mira quién habla…– la mire. – Frankeisten. – dije y ella no dudo en soltar un puño y pegármelo en el pecho. – Hey…– me quejé he hice puchero sobando donde había golpeado. – Me duele allí también…

–Lo siento. – sonrió y se sentó. – ¿Me prestas una de tus sudaderas? – dijo mirando a mi closet.

–Son todas tuyas…– me senté y su espalda estaba frente a mí, vi la herida cubierta y luego mire su cabello alborotado y luego mire la piel de su hombro sin poder detenerme  deposite un beso en ella. Ella soltó una risita y se colocó de pie, caminó con calma hasta el baño mientras arreglaba su cabello en un moño algo desordenado, la mire hasta que mi vista se encontró con ella cerrando la puerta, sonreí. Solté un suspiró de tranquilidad y me acosté sonriendo, cerré mis ojos y deseé que este momento no se terminara nunca, y que quizás si podía existir el dicho de “después de la tormenta viene la calma” y lo esperaba, y esperaba que durará.


Y también moría porque se mejorará rápido… porque me volvería loco con estás ganas de hacerle el amor que no puedo quitar de encima…




*____.*



Termine de hacer todo, lavé mis manos, revise mis dientes después de lavarlos, lave mi cara y me sequé con la toalla que colgaba en un lado del lavabo. Suspire me mire en el espejo, rectifique que la cura de mi herida estuviera bien, y luego abrí la puerta del baño, no ocasioné ruido alguno, sonreí al ver a Justin acostado boca arriba, tenía sus brazos extendidos por encima de su cabeza, así que camine con cuidado y en silencio hasta él, se encontraba cerca de la orilla de la cama, así que, levante mi pierna lo más que pude, la pase por encima de él sin que se diera de cuenta y luego antes de perder el equilibrio la deje caer quedando así sentada sobre él. Él abrió sus ojos algo sorprendido, le sonreí. No dijo nada, sus ojos se achinaron y sus manos se fueron hasta mi cabeza halándome hacia él y besándome. Reí y luego me sostuve sobre mis manos, sus manos fueron por toda mi espalda, rozaron cerca de la herida, llegaron a mis caderas, sonreí sobre sus labios. – No sabes en el problema que te has metido…– dijo con su voz ronca que hizo estremecer mis entrañas. Volví a besarlo sin darle oportunidad de hablar. Con mi lengua pedí paso a sus labios para recorrer su boca, él hizo lo mismo, sentí sus manos deslizarse desde mis caderas hasta mi trasero, una mano en cada una de mis nalgas, un apretón que me hizo gemir y luego soltar una risita. Continué besándolo, lleve una de mis manos hasta su nuca y me aferre a ella, a su cabello, él apretó nuevamente. – Joder ___... me saldré de control…

–Hazlo…– dije oliendo su cuello mientras depositaba un par de besos allí.

– ¿Sí? – preguntó para rectificar. Su voz estaba más ronca que antes, no respondí, una de sus manos subió por mi espalda descubierta hasta llegar al broche de mi bracier.

–No. – dije sentándome y quedando encima de él, debajo de mí podía sentir el bulto que había comenzado a formarse. Él quedo un poco perdido mientras caía en cuenta lo que pasaba. – No podemos Biebs…– le sonreí.

–Me calentaste solo por…– entrecerró sus ojos. – ¿Cuál era tu intención?

Sonreí con ganas. – Solo darte unos besitos. – hice cara triste mientras me encogía de hombros.

–Te salvas porque tienes esos puntos… si no…– suspiró mientras cerraba sus ojos y los volvía abrir. – Si no aquí estuvieras debajo de mí. – sonrió.

–Tonto. – me baje de encima de él, y me puse de pie, camine al closet, tome una sudadera negra, le mire. – ¿QUÉ? – pregunte sin entender porque no dejaba de mirarme con una tonta sonrisa.

–Nada…– respondió encogiéndose de hombros.

–Vamos…– termine de ponerme la sudadera. – tengo mucha hambre. – le sonreí.

–Vamos…– se colocó de pie y se colocó una camiseta que dejaba descubierto sus brazos. Se apresuró a llegar a la puerta y abrirla para luego hacerme salir primero. Sonreí y él sonrió, salió después de mí cerrando la puerta tras de él.


Llegamos a la sala encontrándonos con todos los chicos, menos Christian, Khalil nos sonrió en saludo y luego los otros hicieron lo mismo. – ¿Están bien? – preguntó Jonh, asentí sonriendo.

–Gracias…– dijo Justin, lo mire sin entender y John hizo lo mismo. – Por… curarla… lo de los puntos…

–Ah…– recordó John. – Esta bien, no hay de qué. – alzó sus hombros y su mirada pasó hacia mí. – ¿Amaneció bien la herida?

–Sí, gracias. – le sonreí un poco. Aunque su tono seguía siendo duro sé que en el fondo si le preocupaba yo un poco. Justin pasó su brazo por encima de sus hombros y me hizo caminar a su lado en dirección a la cocina.

Sonreí apenada, entramos en la cocina y nos encontramos con Ryan y Fabiana. – ¡AMIGA! – gritó, Justin negó con un movimiento de cabeza mientras sonreía. Fabiana corrió hacia mí y me abrazó.

– ¡Hey, Hey! – dijo Justin. – Con cuidado. – nos miró.

–Idiota. – dijo Fabiana dándole malos ojos y sin dejar de abrazarme. Sonreí. – ¿Estás bien? ¿Dormiste bien?

–Si.. Estamos bien, dormimos bien, perfectamente…– dijo Justin.

– ¡Cállate! – le dijo ella mirándolo fugazmente y luego mirándome a mí.

–Estoy bien, Fabi. – dije riendo. – ¿Tú, cómo estás? – la mire.

–Estoy bien…– sonrió y se regresó a su lugar, al lado de Ryan quien comía una tortilla con cara de recién despierto.

–Pareces una berenjena…– dijo Fabiana mirando a Justin.

–Eres la segunda que me lo dice…– sonrió él mientras se veía concentrado partiendo unos huevos y depositándolos en una tasa.  Sonreí feliz de verlo allí… tan relajado y tranquilo.

Camine asta uno de los banquitos del mesón y tomé asiento mientras lo veía moverse en la cocina… le vi depositar los huevos batidos en la sartén y el olor comenzó a salir, mi estómago gruño y alce mis hombros al mismo tiempo que cerraba mis ojos y disfrutaba del olor.

–Justin cocinando… impresionante…– comentó Ryan. Abrí mis ojos y sonreí.

–Solo lo hago por ella…– me guiño y sentí el hormigueo en mi estómago.

–Deberías hacerme una tortilla a mí, creo que quedaré con hambre.

–Ponte a contar con eso. – dijo riendo mientras volteaba sus ojos.

–Por Dios… será solo una tortilla…

–Jamás. – rió Justin. Se dio la vuelta y volteo la tortilla. Sonreí, estaba tan hermoso.

–___... Jonh debe curarte dentro de un momento…– me miró Ryan, asentí.

–También  debo ir a mi departamento por algo de ropa…– baje la mirada. – La poca que deje…– sonreí con pena.

–Te llevaré…–  dijo Justin.

–Luego debo ir a casa de mi mamá…– los mire a todos, Justin solo asintió y se encargó de sacar las tortillas, colocó cada una en un plato, una para él y una para mí. Sonreí, coloco el plato frente a mí, junto con un vaso de jugo de naranja. – Gracias…– le mire mientras se sentaba a mi lado con su desayuno. Él sonrió y no respondió solo me dio un pequeño beso en frente y comenzó a comer.

–Cuando termines de comer ve para que John te haga limpieza…– comentó  Ryan mientras salía de la cocina con Fabiana. Suspiré y asentí.


– ¿A casa de tu mamá? – comentó Justin después de un momento de silencio. Asentí sin mirarlo. – ¿A qué?

–A verla…– comenté mintiéndome un pedazo de tortilla en la boca.

– ¿Solo eso?

–Y a buscar más medicamentos para mí…

– ¿Más? O a buscar TUS medicamentos. – me miró, tragué grueso quise sonreír pero en cambio hice una mueca. – Nena sé que Jonh y Ryan te han estado dando drogas…

–Justin…

–Está bien…– sonrió con tranquilidad. – Ryan me explico todo…– se inclinó y depósito y suave beso en mis labios, sonreí.

–En un rato vamos…– comentó. – ¿O necesitas que  sea de una vez? – sus ojos estuvieron sobre mí.

–Mientras más pronto mejor…– sonreí. – Solo siento algo de molestia ahora… y quiero tomar el medicamento para que no me dé dolor y…

–Está bien nena. – sonrió. Sonreí.



*******.


Suspiré incomoda en el auto, Justin se tardaba en mi departamento, ya habíamos ido a casa de mi madre, por suerte no se colocó emotiva y solo se preocupó por entregarme los medicamentos y preguntarme por Justin quien me había esperado en el auto, así que la visita a su casa fue rápida, pero ahora estábamos en el auto frente a mi departamento esperando a Justin, y digo “estábamos” porque no estaba sola, estaba en el auto con John, quien se había ofrecido en llevarnos ya que insistió que Justin no estaba en condiciones para conducir.

Mire las facciones de su rostro, aun no entendía porque continuaba siendo tan rudo conmigo. Él suspiro con incomodidad mientras tamboreaba los dedos sobre el volante  con el auto apagado. – Jonh…– comente con un hilo de voz, apena podía emitir palabra. Él giro su rostro y me miro, me encontraba en el asiento de atrás así que era necesario que él girara. Baje la mirada, sabía que estaba esperando que yo hablara. – Yo… ¿No te agrado? – le pregunte jugando con mis dedos.

Él se volvió hacia adelante he hizo una mueca que pareció sonrisa, negó con un movimiento de cabeza. – ¿Por qué preguntas eso? – miró hacia adelante completamente.

–Es que…– mordí mi labio inferior. – No lo sé… tu siempre tratas con tonó frió, como si detestaras que este a sus alrededores… y yo solo pienso en que… no te agradó, que me odias. – sonreí un poco con nervios. – Los demás chicos me tratan con agrado y tú…

–Te trato con desagrado…– completo. Asentí mirándolo con algo de miedo. Negó con un movimiento de cabeza. – No es eso ___... – suspiró. – Me recuerdas a mi esposa. – mi piel se enfrió, quede un momento en shock tratando de meter la información en mi cabeza de que John había tenido una esposa.

– ¿Es por eso que me odias? – pregunte en tonó bromista para quitar un poco la tensión.

–No… realmente a veces me causa gracia tu forma de ser, como también me preocupa… Yo solo quiero protegerte, protegerlos a todos…– se mantuvo en silencio. – No quiero que termines como ella, no quiero que ninguno pase por lo que pase yo con ella…

– ¿Qué le paso? – preguntó con un poco de miedo.

–Murió. – apretó su mandíbula.

–Lo siento.

–Está bien. – negó con su cabeza. – Está bien…– susurró esta vez como si se lo dijera el mismo.

– ¿No quieres que muera?

–No quiero que nadie muera…– comentó en tono frío.


FLASHBACK
–4 AÑOS ATRÁS–


*John.*



– ¡¿Dónde está?! – grité cuando entre furioso a la casa a la media noche. – ¡¡¿DÓNDE MIERDA ESTÁ?!! – rodé mi mirada por encima de los chicos que se veían preocupados.

–John…– suspiró Justin acercándose a mí. – Se ha ido…

– ¿Ella dónde está? – mis manos temblaban de la rabia que tenía en todo mi cuerpo. Los chicos se mantuvieron en un silencio incómodo. – ¡¿DÓNDE ESTA ERIKA?!

–Él se la ha llevado…– Justin me miró preocupado. – Nos tomó desprevenidos, llegó armado… no pudimos hacer nada John…– explicó Justin.

– ¡MALDITA SEA! – grité lanzando una silla hasta el otro extremo de la sala.

–John…– comentó Ryan. – Es su hermano… no le puede hacer daño.

–Es cierto. – Justin continuó. – Es su hermano, no puede hacerle daño, solo quiere molestarte a ti…

–Voy a matar a ese desgraciado. – dije con rabia entre dientes con mi mandíbula tensa.

–John…– Justin intentó hablarme.

–Ni se te ocurra. – dije apartando mi brazo y mirándolo furioso, sabía que iba intentar detenerme. – Se dónde está. – fruncí mi ceño mientras recordaba la dirección exacta. – Lo voy a matar, y no vengan conmigo si lo que harán es detenerme…

–No sabemos cómo puede estar armado. – comentó Ryan.

–Ahora mismo eso me vale una mierda. –espeté.

–Te poyare en tu decisión…– comentó Justin. – Si es de matarlo con mis propias manos lo haré. – me miro a los ojos con seguridad, asentí. Los demás también asintieron.

– ¡JOHN! – escuche una voz de mujer gritar, luego vi pasar ante mis ojos la silueta. – ¡JOHN! – era la mujer del desgraciado, estaba llorando. – ¡SE HA LLEVADO A ERIKA! ¡ESTÁ VUELTO LOCO! – estaba hecha un manojo de nervios mientras lloraba y gritaba. – ¡DEBES AYUDARLA! ¡NO LO RECONOZCO! ¡SE LA HA LLEVADO A LA CASA!

–Vamos. – comentó Justin tomándola para que le dijera la dirección. Los demás chicos ya estaban preparados con las armas, Justin tomo su arma y me miró al mismo tiempo asintiendo.

Entre a la casa y mire alrededor caminamos en silencio mientras mirábamos a los lados, la chica había venido con nosotros, ella caminaba en silencio, y ella más que nadie conocía su casa. La vi entrar en una habitación mientras yo miraba a los otros lados, la casa era un poco grande pero de un solo piso, así que no me tenía que preocupar por bajar o subir escaleras.

– ¿Erika? – llamé, no muy alto, pero si lo suficiente como para que me escuchara.

Escuche la mujer gritar detrás de mí, me gire y vi a Justin correr hacía una habitación, me mantuve quieto. Vi la mujer salir de la habitación en crisis con las manos en su boca. Ella lloraba y negaba con movimiento de cabeza. Me apresuré a ir hasta la habitación. – ¡JODER! – escupió Justin. Mi mirada fue hasta el suelo, vi los pies de una mujer que conocía, estaban las piernas descubiertas. Tragué grueso, pero la puerta no me dejo ver completamente, Vi a Justin moverse de un lado a otro y luego le vi desprender una cortina blanca de la ventana, la colocó sobre ella, sacó su arma de la espalda y salió furioso de la habitación tropezándome.


FIN DE FLASHBACK




.
*___.*



Mi piel estaba fría mientras John me contaba lo que sucedía. Sentí lástima por él, y sentí miedo, por ellos en ese momento. Le vi suspirar y continuar.

–Aceptó que estaba en shock, no sabía si entrar a la habitación y ver lo que Justin había visto, no sabía si seguir buscando al desgraciado de su hermano… no sabía qué hacer. – guardó silencio. –  Luego escuche un disparo, mi corazón se detuvo un momento, vi a la mujer correr desde el lugar donde provenía el ruido. Di un paso hacia dentro de la habitación frente a mí, revelando el cuerpo de mi esposa en el suelo…– tensó su mandíbula. – Justin la había cubierto porque estaba desnuda. Él disparo que se había escuchado era de Dreison, el hermano de la chica. – explicó. – Luego se escuchó un siguiente disparó… está vez fue de Justin hacia un chico que estaba con Dreison. – suspiró y se mantuvo quieto. – Para ese entonces pensé que esos dos disparos habían sido de Justin para Dreison que ya estaba en la otra vida. – apretó sus labios en una firme línea. – Pero no fue así… cuando me arrodille junto a ella que la descubrí un poco, pude notar la herida en su cuello, profunda, ella ya no tenía signos vitales, su cabello estaba enchumbado en el charco de sangre debajo de su cabeza, yo solo quería decirle que ya estaba con ella y que todo estaría bien… pero no fue así, en ese momento quise matar con mis propias manos a su hermano. Me levante enfurecido, le sacaría las balas que Justin había puesto en él, lo reviviría y lo volvería a matar… pero mi cuerpo se quedó un poco frió cuando detrás de mí escuche una respiración acelerada y un gatillo prepararse. Me gire a ver de qué se trataba, estaba Justin, furioso al igual que yo, con  Dreison delante de él y su arma apuntándole detrás en la cabeza. “Lo haces tú o lo hago yo” fue lo que escuche de Justin. Sabía que él lo había traído para que lo matara con mis propias manos. – mis manos a pesar de un poco de frió que hacía estaban sudando y había perdido la cuenta del tiempo que Justin había tardado. – Queda de más decir que me puse como un loco, golpee hasta más no poder a ese desgraciado, hice que botara la misma cantidad que mi mujer había botado, incluso más. – sonrió amargamente. – Desde entonces he estado solo, al igual que los chicos, porque siempre las verán a ustedes como nuestro punto débil, él punto donde atacarán. – me miró. – Nosotros teníamos planeado jamás mantener algún tipo  de relación con alguien… pero llegaste tú, cambiaste a Justin y aunque no eres nada más de ninguno de los otros chicos, igual los cambiaste, ya Ryan está casado… y créeme que trate de impedir que se casará… pero su amor pudo más… yo solo quiero que…– bajo la mirada y humedeció sus labios. – Todos estén bien. – suspiró. – No quiero que ninguno pase por lo mismo que yo pasé. – me miro a los ojos. – Menos tú…

– ¿Yo? – susurré en un hilo de voz.

–Sí…– tensó su mandíbula pero su mirada continuaba siendo suave. – Me recuerdas siempre  a ella. Sin importar ¿qué? Erika siempre estaba al tanto de todo, metiéndose en todo, salvándome de algunos problemas, impidiéndome peleas… y cuestión de cosas… estaban tan tonto como lo está Justin contigo. – suspiró y titubeó antes de continuar. – Sé que tu relación con Ryan es la mejor entre el resto de los chicos…– sonreí apenada y esperaba que no lo mal interpretara. – Pero créeme, nadie más que yo quiere que estés bien. – me quedé fría porque por un momento sonó como si gustará de mí. – Incluso Justin… están tan concentrado en estar enamorado y todas esas cosas que siempre soy yo quien termina estando al pendiente de todos. – sonrió y negó con un movimiento de cabeza. – Sonará loco… pero de ahora en adelante… puedes verme como un padre…– sonrió para sí mismo le di una liviana sonrisa. – Al final de todo soy el mayor de la banda y el qué con más sensatez y cordura anda. – sonreí con ganas al igual que él.

Salí de la burbuja en la que estaba metida cuando Justin entro corriendo al auto y cerró la puerta de un tirón. – ¡JODER! Lloverá más fuerte luego…– comentó sacudiéndose un poco. – mire por la ventana y no me había dado de cuenta que había comenzado a llover. Él me sonrió con su cabello un poco mojado, le sonreí aun perdida en mis pensamientos.

– ¿No irán a ningún otro lado?

–No…– comentó Justin. – Solo quiero ir acostarme y ver películas. – me sonrió mientras pasaba su brazo por encima de mi hombro. Suspiré me sentí algo perdida en mis pensamientos, John recién acababa de contarme una súper historia, había declarado que no me odiaba y todo lo que quería era el bien para mí y los chicos. Sentía algo de relajación dentro de mí, John no me odiaba solo me quería al igual que los chicos, y Justin… al final todo… parecía ir bien con él, con nosotros. – Te traje un par de Jeans y camisetas. – sonrió, asentí. – ¿Sucede algo? – preguntó inclinándose un poco para mirarme a los ojos. Negué con una sonrisa que mostraba mis dientes, amaba cuando se comportaba así de tierno. Me abrazo más a él y suspiró. – ¿John te ha regañado? Dime la verdad…– comentó luego de un rato.

Reí. – No…– me acomodé en el asiento.– Por supuesto que no. – escondí mi rostro en su pecho mientras reía.


–Más le vale…– comentó en tono bromista, vi a John sonreír, Justin deposito un beso cabeza, y eso me hizo sentir en paz, estábamos bien, todos, y podía sentirme segura con Justin a mi lado… era una sensación de felicidad, seguridad y paz… todo unido, me hacía sentir algo extraña, pero amaba esa sensación, joder.




.