–Joder ___... – escuche a lo
lejos, fruncí mi ceño. – ¿Qué has hecho? – aún me mantenía dormida pero lograba
escuchar algo, escuche un par de ruidos. Mantuve mi ceño fruncido, y me moví
hasta el otro lado quedando boca abajo con mi espalda descubierta. – ¿Nena?
¡Hey, nena! – Escuche y cerré mis ojos, me conseguía con mucho sueño como para
prestar algo de atención. – Nena…– escuche y sentí que me acariciaron la
espalda, gruñí muy bajo. – Anda despierta…– me movió un poco.
– ¿Qué sucede? – pregunte en un
garabato de palabras y sin abrir mis ojos solo que límite a quedarme como estaba.
–Ven, despierta. – escucho un
su tonó era tranquilo pero con algo de preocupación, sus manos me tomaron y me
dieron la vuelta, abrí mis ojos la luz del sol pegaba completamente en ellos
haciéndome arrugar la cara.
– ¿Qué pasa? – pregunte sin
entender.
–Vaya que has dormido…– se
sonríe.
– ¿Qué hora es?
–Ya es más de mediodía… las dos
de la tarde
–Joder…– murmuré y me senté aun
con los ojos medio cerrados, me enrolle en la sabana y me rodeé hasta la orilla
de la cama.
– ¿A dónde vas?
–Tengo una cita. – oprimí una
risa me limite a sonreír aprovechándome que estaba de espalda a él.
– ¡¿QUÉ?! ¡¿CON QUIÉN?! – se
colocó de pie. Reí con ganas.
–Iré a ducharme idiota…– sonreí
y le vi de reojo relajar sus hombros. Me coloqué de pie y camine hasta el baño,
cerré la puerta tras de mí, me mire en el espejo, joder parecía un muerto, deje
caer la sabana en el suelo y sin pensarlo me metí en la ducha, el agua fría me
haría despertar. – ¡JODER! – grité y tapé mi boca al mismo instante, realmente
el agua estaba fría cuando pego en mis senos. Fruncí mi ceño y me fui
adentrando al chorro de agua poco a poco hasta estar completamente mojada,
había recogido mi cabello en una coleta, no había amanecido mal, y quería
mantener los rulos por un poco más de tiempo. Luego de salir de la ducha lave
mis dientes y envuelta en una toalla salí de la habitación, viendo a Justin
sentado en el sofá frente a la Tv. – Hey…– susurré sonriendo, él me miro
sonriendo. – Lamento no haberte atendido…– me encogí de hombros apenada. –
¿Comiste? – pregunte mientras buscaba algo de ropa en el bolso que me había
traído la noche anterior.
–Si… me hice un par de
sándwich… había uno para ti pero como no
despertaste. – sonrió. – termine comiéndomelo.
–No importa…– sonreí. Entre al
baño y coloqué mi ropa interior. Recogí la sabana y salí del baño, lo lance a
la cama y Justin poso su mirada en mí y sonrió con un brillo en sus ojos. –
¿Qué? – pregunte sonriendo. – No es como si no me hubieras visto antes en ropa
interior o traje de baño…– murmuré, él sonrió con ganas. Tomé un short jeans
que quedaba corto debajo de mi trasero.
–Te queda bien…– susurró en mi
hombro haciéndome pegar un brinco. Él rió y sus brazos me rodearon, su pecho se
pegó a mi espalda mientras su barbilla descansaba en mi hombro. Sonreí relajada
y solté un respiro. – Necesitamos hablar…– comentó separándose de mí, fruncí mi
ceño y me di vuelta, estaba serio y lucia algo preocupado.
–Pues… dime…– murmuré algo
nerviosa por no saber de qué se trataba. Me coloqué una camiseta fresca sin
mangas y le mire mientras soltaba mi cabello y lo dejaba caer por mis hombros.
– ¿Qué hiciste anoche con mi
arma? – fue directamente al tema. Abrí mis ojos, y abrí mi boca para decir algo
pero así quedo porque no emití ninguna palabra, mire hacia la mesa, todas las
cosas estaban allí, como la noche anterior pero un poco más ordenadas. Volví a
mirarlo y quería decirle algo pero no sabía qué. – Por favor dime que no
mataste a alguien…– su preocupación se notó más en su rostro y sus cejas
subieron frunciendo un poco su ceño a espera de una respuesta.
–No mate a nadie…– comenté y
sonreí, pero él no sonrió. – Joder…– murmuré para mí misma entre dientes, él
camino hasta la cama y se sentó colocando su miranda en mí. – Justin no te
molestes. – le dije, él no tenía derecho de decirme si estaba mal o no. – Solo…
estaba molesta… fue la única manera de sacar la molestia…– le mire, él dejo
caer sus hombros. – Vamos…– sonreí. – Fue divertido, tenías que verlo. – sonreí
para mí misma con ganas.
– ¿Qué hiciste? – rodo sus
ojos.
–Asalte una tienda…– reí. Sus
ojos se abrieron como plato haciendo que riera con más ganas. – ¡Vamos! Tenías
que ver la cara del señor… joder…– reí acercándome a él. Él negó con un
movimiento de cabeza mientras volteaba sus ojos. – Fue divertido…– me senté en sus piernas. – Además tenemos
papitas y chocolate gratis. – enrolle mis brazos en su cuello.
Él no pudo evitar sonreír ante
mi comentario. – Joder, estás loca. – rió, reí con él y deposite un fugaz
beso en sus labios. – ¿Qué si te
hubieran atrapado? – me miro, alcé mis brazos. – ¿Y él auto?
–Para suerte tuya al salir de
casa de los chicos olvide destapar las placas…
– ¿Para suerte mía? – preguntó
asentí.
–Es tu carro Biebs. – sonreí.
Él sonrió moviendo su cabeza a los lados.
– ¡JODER! ¡¿QUÉ HARÉ CONTIGO?!
– grito mientras me volteaba hacia la cama haciendo que quedara acostada y él
encima de mí, di un gritó y luego comencé a reír a carcajadas.
Me había quedado junto a Justin
en silencio los dos acostados, su celular comenzó a sonar pero no quise voltear
a mirarlo. Él atendió la llamada mientras se sentaba en la horilla de la cama.
– ¿Sí? – contestó. – ¿Todo bien? – se mantuvo en silencio. – ¿Pero cómo es
posible eso? – lo mire atenta, ¿habría sucedido algo? Me senté a su lado y lo
mire a los ojos en pregunta. Él me negó con su ceño fruncido y luego dándome un
casto beso en los labios. – Vale… pero…– volvió a guardar silencio. – Bien, les
avisare a mis chicos… ok. – suspiró. – Sabes que los negocios siempre importan.
– sonrió. Colgó la llamada y me miro. – ¿Qué? – me pregunto.
–No estés en ese tipo de
negocios Justin…– hice puchero. – Sabes cómo me mortifico por ti…
–Te prometo que no es nada
malo, solo estamos terminando un trato… ya está finalizado pero se necesitan un
par de cosas para darlo por terminado.
–Bueno…– solté un respiro.
–Vamos a casa…– comentó, lo
mire sin entender. – Toma tus cosas y nos vamos a casa. – repitió y sonrió.
–Bueno… igual no tengo muchas…–
murmuré, tenía poca ropa, la demás se había perdido en la casa donde me había
mantenido secuestrada Lucky, me coloqué de pie y lo que hice fue tomar el bolso
que me había traído la noche anterior de casa de Justin y colocarlo sobre la
cama. Él me miro con atención y asintió. Tome otro bolso y fui hasta la cocina
guardando allí los dulces y papita que había robado la noche anterior. – Listo.
– le mire y le di una sonrisa.
–Vale…– se colocó de pie, ya
estaba vestido, se veía descuidado ya que solo llevaba una camiseta negra, unos
pantalones y zapatos del mismo color. Mire a mi alrededor viendo los disfraces
en el sillón, sonreí sin que se diera de cuenta, lo mire nuevamente él con una
sonrisa en su rostro tomo mi bolso colocándolo en su brazo y él otro
manteniéndolo con la mano. – Lleva las llaves del auto…– me miro.
– ¿No viniste en tu auto
anoche?
–No, tomé un taxí. – alzó sus
hombro, asentí, camine hasta el closet y las tome, tome también mi IPod con los
auriculares y el cable de cargarlo, él me sonrió y le saqué la lengua mientras
le entregaba las llaves del auto.
–Vamos. – dije sonriendo y
caminando con él hasta la puerta de mi departamento, dejando todo en orden tome
las llaves de mi departamento, él abrió la puerta saliendo primero, luego yo
detrás de él y cerrando la puerta con seguro. Bajamos las escaleras y caminamos
hasta el aparcamiento donde él hizo sonar el auto, llego hasta el auto, abrió
la puerta detrás metió los bolsos, y luego subió, claro que como yo no tuve que
hacer lo demás ya yo me encontraba dentro del auto conectando mi IPod con su
radio para que reprodujera las músicas que yo tenía. Él me sonrió y le vi
sacarse de su espalda el arma, le colocó la carga y la guardo en donde yo la
había encontrado la noche anterior. Antes de comenzar a manejar sus pies
chocaron con algo, mi mirada fue hasta sus pies encontrándome con la botella
vacía de Whisky. Él me miro y yo sonreí encogiéndome de hombros.
–Sí que bebiste…– murmuró
oprimiendo una sonrisa.
–Tengo hambre…– dije haciendo
puchero y arreglándome en el asiento haciéndome hacia atrás y subiendo mis pies
en el ya que era bastante espacioso, o quizás yo era pequeña, no lo sé.
–En el camino nos detenemos
para comprarte algo…– dijo mientras presionaba un botón que descubría la placa
del auto. En menos de unos minutos lo puso en marcha y le vi rodar los ojos
mientras la canción sonaba un poco alto y yo la cantaba a gritos.
I don’t care, go on and tear me apart
I don’t care if you do
‘Cause in a sky,
cause in a sky
full of stars
I think I saw you
Comencé a mover mi cabeza a
todos lados, haciendo que mi cabello bailara de un lado a otro, lo vi reírse
con ganas, yo me comportaba como si estuviese en el jodido concierto.
‘Cause you’re a sky,
cause you’re a sky
full of stars
I want to die in you arms
‘Cause you get lighter the more
it gets dark
I’m going to give you my heart
And I don’t care,
Go on and tear me apart
I don’t care if you do
‘Cause in a sky,
cause in a sky
full of stars
I THINK
I SEE YOU
Luego de varias canciones a
bajo volumen porque él se quejaba de que lo dejaría sordo junto a la música por
mis gritos, me encontraba esperando en el auto mientras el regresaba de
McDonald’s con algo de comer para mí.
Luego de unos cinco minutos Justin venía con sus gafas de sol y
frunciendo el ceño por la luz del sol que le molestaba. Me sonrió cuando llego
al auto y me abrió la puerta para entregarme una hamburguesa y un refresco, le
sonreí. – Por esto te amo. – dije, él sonrió negando para sí mismo.
– ¿Solo por eso?
–No… también por lo de anoche.
– lo mire moviendo mis cejas. Él rió y yo le seguí la risa. Colocó el auto en
marcha mientras yo metía mi primer mordisco a la boca, quito sus lentes y me
sonrió. – Te veías bien con los lentes…– comenté con comida en mi boca.
–Come tranquila. – rió. –
Concéntrate en masticar bien, no quiero que te ahogues. – dijo mientras miraba
a los lados y luego se detenía por el semáforo en rojo.
Metí otro bocado en mi boca
mientras lo humedecía con refresco, que por cierto era del que me gustaba, una coca–cola, que buen desayuno esté. Le vi
tomar mi IPod y perder su mirada en la pantalla mientras buscaba algo. No me
preocupada, no tenía nada que esconder, incluso no tenía redes sociales, solo
Instagram y subía fotos de nosotros o con fabi, o con los chicos, y de
mensajes… nadie me escribía, solo mi madre, fabi, ryan (a veces)… y más nadie.
Justin, por supuesto. La música salto y él sonrió, comenzó a sonar Avicii–The Nights. Sonreí y comencé a
mover mi cabeza con diversión al ritmo de la música, la luz se colocó verde y
él colocó el auto en marcha mientras tamboreaba sus dedos en el volante. Él
sonreía mientras sin darse de cuenta ya comenzaba a cantar alto y yo me
apresure a tragar rápido el bocado para cantar junto a él el coro.
He said: “one day you’ll leave this world behind
So live a life you will remember”
My father told me when I was just a child
“These are the nights taht nerve die”
¡My father told me!
Comenzamos a reír, por alguna
razón todo el ambiente se sentía tan bien, todo iba tan bien… él continuó
cantando mientras yo continué comiendo mi hamburguesa.
Fue impresionante, luego de un
momento al terminar la canción él colocó otra, esta vez me miro y sonrió
mientras comenzaba a cantarla y me dejaba un poco sorprendida por la letra…
realmente parecía definirse con esa canción…
When the days are cold and the cards all fold
And the saints we see are all made of gold
When your dreams all fail
And the ones we hail are the worst of all
And the blood’s run stale
I want to hide the truth, I WANT TO SHELTER YOU
But with the beast inside there’s nowhere we can hide
No matter what we breed we stll are made of greed
This is my kingdom come
This is my kingdom…
WHEN YOU FEEL MY HEAT LOOK INTO MY EYES
IT’S WHERE MY DEMONS HIDE
It’s where my demons hide
Don’t get too close it’s dark inside
It’s where my demons hide
It’s where my demons hide
Sonreí mientras miraba por la
ventana y lo escuchaba cantar, tamboreé mis dedos en mis piernas mientras de
ves en cuanto sorbía un poco de refresco. – Iremos primero a casa de los
chicos…– comentó. Lo mire sin entender.
–Pensé que iríamos allí…
–No. – sonrió. – Tengo otra
parada.
– ¿Ah sí? ¿Cuál?
–Yo te lo dije ya. – sonrió
alzando sus hombros, fruncí mi ceño sin entender. – Por cierto… ayer Fabiana
estaba que me mataba…– sonrió mientras recordaba lo sucedido. – Joder… casi que me dice que me cortaría las
pelotas si no te conseguía o encontraba, Ryan también estaba de su lugar. –
reí. – No es chistoso, Ryan es mi amigo… debe apoyarme a mí…– se quejó en
broma.
–Ya todos son míos…– le sonreí.
– Cualquier cosa que me hagas te las verás con todos ellos. – reí. Él negó con
su cabeza mientras sonreí.
–Espero no estén en casa…–
sonrió.
–Vamos… hagámosle una broma…
que se yo. – alcé mis hombros sonriendo.
–Tú quieres que ellos me maten
¿cierto? – rió.
–No… solo que sonaba divertido
hacerles una broma. – sonreí.
–Estás loca…
–Y tu más…
– ¿Por qué yo?
–Por estar conmigo. – alcé mis
hombros sonriendo.
–Tienes razón. – dijo serió,
abrí mi boca y proporcione un golpe en su brazo con mi puño, él comenzó a reír.
– Si eres tonta…– estiró su brazo hacia mi mientras con su manos removía la
parte de arriba de mi cabello alborotándolo. Reí mientras lo apartaba de mí. –
Llegamos…– suspiró mientras estacionaba el auto frente a la casa.
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