"Se ha terminado"
Llegamos a casa,
baje del auto y entre en silencio, vi a Fabiana sentada en las piernas de Ryan
quien se encontraba en uno de los sofás en la sala de estar, John entro detrás
de mí, ellos me miraron y yo les di una pequeña sonrisa.
Mire a Ryan, él
había hablado con Justin… y yo simplemente no quería saber cuál había sido la
respuesta de Justin. No vi a Justin por ningún lado, así que camine sin
dirección alguna, termine por los lados de la cocina.
Suspire y escuche
un murmulló no muy claro, mire en dirección de dónde provenía, la puerta del
patio. Levante mi mirada para encontrarme con Justin sonriendo junto a Hailey
mientras estaban algo mucho más que cerca y él le comentaba algo al odio ella
sonreía.
Tragué saliva.
Ella me vio y su rostro se tornó serio, de sorpresa. Se separó de Justin y este
miro en dirección a mí, su rostro palideció un poco, sonreí, fingí, fingí que
todo estaba bien. Justin tragó saliva al mismo tiempo que daba un paso atrás
alejándose de ella.
–___... –
comentó.
–Hey…– suspiré. –
Solo pasaba por acá…– baje la mirada.
–Lo siento. –
dijo Hailey un poco apenada y se fue del lugar pasándome por un lado y
dirigiéndose a algún lugar en la casa de los chicos. Suspiré.
Un momento de
silencio nos rodeó. – ___ creo que…
–Estoy cansada. –
dije sin mirarle a los ojos e interrumpiéndolo. Realmente, estaba rompiéndome
con mis malditos pensamientos y lo que acaba de ver. – Iré a casa y…
–Vamos. – me
interrumpió. – Vamos a mi casa a descansar. – le miré. De verdad no quería ir,
quería estar sola, pero aun así… asentí.
–Vale.
–Me despido de
los chicos y nos vamos. – dijo acercándose a mí y no hice nada más que asentir.
Él deposito un beso en mi cabeza y paso por mi lado.
Se dirigió a la
sala donde estaban todos, parpadeé tratando de no derrumbarme allí frente a
ellos. Respire profundo y trate de poner mi mejor cara. – Bueno…– llegue a
ellos. – Me voy…– comenté. Los chicos asintieron, Fabiana me miro y se dio de
cuenta que algo pasaba pero deje de mirarla, no tenía ganas de hablar con
nadie.
Me despedí
solamente de John con un abrazo, él me apretó un poco como si me diera fuerzas.
Suspiré. – ¿Todo bien? – me susurró, asentí sin mirarle a los ojos, luego
sonreí pero fue más una mueca y me encogí de hombros.
–Buenas noches…–
murmuré y me aleje de él. Salí dando un buenas noches para todos y dejando a
Justin venir tras de mí.
Subí al auto y
luego él, escuche su respiro profundo, yo realmente intente no respirar y no
llenar mis pulmones de más aire para no llorar. Me mantuve quieta y en
silencio, luego de un par de semáforos la tensión había crecido, y escuche a
Justin aclarar su garganta.
– ¿Todo bien?
–Sí. – respondí
automáticamente, muy dulce, quizás demasiado, no me salía muy bien fingir pero
últimamente… como que se había vuelto lo mío.
Él asintió y no
dijo nada más. Luego de un rato, llegamos a casa de Justin, baje del auto,
entre a la casa, escuche Justin detrás de mí cerrar la puerta. Subí las
escaleras sin siquiera mirar algún lado. Respiré profundo y pase mi mano por mi
rostro secando unas lágrimas que se habían escapado pero fingí solo borrar un
bostezo.
Entre a la
habitación camine hasta mi bolso encima del diván pegado a la pared. Tome unos
short y una camiseta con algo de manga, hacía algo de frío. Camine al baño,
lave mi cara, recogí mi cabello en una coleta desordenada y me cambie de ropa.
Lave mis dientes y luego salí del baño.
Justin me miro
con curiosidad, pero ni siquiera levante mi mirada hacia él. Solo llegué al
bolso y guarde el vestido que llevaba puesto. Llegue a la cama y subí
cuidadosamente, me metí bajo las sabanas y me acomodé en la orilla de la cama.
Sentí mi corazón
en la garganta, le vi ir al baño y luego salir en unas bermudas, algo fresco de
dormir, sin camiseta, su cabello algo revuelto. Cerré mis ojos como si ya me
encontrase dormida, él subió a la cama en silencio.
––
Estire mis
piernas sobre la tumbona donde estaba, el sol estaba algo suave así que no me
brocearía mucho, cerré mis ojos. Estaba sola en la casa de Justin hacía tres
días que no quería salir de casa, ni siquiera ir a casa de los chicos, quería
estar sola, y aunque me mataba saber que Justin estaría cerca de Hailey
mientras yo estaba acá… realmente era mejor no pensar que ver cualquier acción
y empezar a matarme con los pensamientos.
Cerré mis ojos
con los audífonos en mis oídos. Respire profundo, ya casi una semana que Hailey
había llegado, hace casi una semana que estado fingiendo que todo va bien.
Aunque realmente me esté matando por dentro toda la intriga y preocupación.
Escuche la bocina
de un auto y fruncí mi ceño, me incorpore sentándome mientras a través de mis
lentes de sol veía a los chicos sonreír y venir a mi dirección, John se
acercaba algo serio y Ryan aún permanecía encima de la camioneta 4x4 mientras
brincaba y reía junto a Khalil y Chaz.
Christian venía
con cara de dormido, de seguro le habían despertado para traerlo, me hizo una
mueca y le sonreí. – Vaya…– comentó John a mi lado, sonreí y me coloque de pie
para abrazarle y saludarle. – ¿Eres tú o eres otra ___? – preguntó, sonreí.
–Soy yo…– me
encogí de hombro mientras me colocaba algo sonrojada. Él se sentó al final de
mi tumbona, continué mirando, entraba por la parte del patio sin atravesar la
casa, Fabiana venía feliz detrás de Christian, al verme inmediatamente me
sonrió y saludo con un movimiento de mano, solo le sonreí.
Y para finalizar,
Hailey. Claro, ella también estaría.
Justin bajo de la camioneta, él la venia conduciendo, hablo un momento con
Ryan, Khalil y Chaz, para que luego ellos bajaran riendo con cervezas en sus
manos y riendo bromeando entre ellos.
Retire mis
audífonos y apagué mi iPod. Me quite los lentes y les miré, los chicos me
saludaron efusivamente con un abrazo y un beso. – Veníamos a la piscina, te nos
has adelantado, eh. – dijo Chaz sonriendo, asentí dando una pequeña sonrisa.
–Es toda vuestra…–
señale. – Solo tomaba un poco de sol…
–Joder pero que
cuerpo te gastas. – comentó Khalil. Abrí mis ojos y sentí que mis mejillas se
ponían rojas.
–Chicos por
favor…– comentó John.
– ¿Qué pasa? –
dijo Justin llegando. Le mire, espere que me saludara, pero no, llego hasta
donde estaban los chicos, se sentó en la tumbona de Ryan y comenzó a reírse con
los comentarios que hacían.
Suspire y me
senté, estaba en un traje de baño negro, de dos partes, hacia resaltar mi piel.
– Ya vengo…– dije a John él asintió. Me levante sintiendo la mirada de todos
sobre mí. Suspire y coloque los lentes en mi cabello, agradecí llevarlo sujeto
con un moño algo desordenado. Coloqué mis audífonos encendiendo nuevamente mi
iPod.
Llegue a la
cocina y tome los chocolates que guardaba, si quería que permanecieran debía
quitarlo de la vista de los demás, así que los tomé y subí a la habitación, los
guarde en mi cartera dejando solo uno afuera para comer.
Baje rápidamente,
y fui nuevamente a la cocina y abrí el refrigerador para tomar una bebida baja
en alcohol, contenía pero no mucho. Suspiré mientras atravesaba el living, vi
en dirección a los chicos, preparaban una parrillera, harían carnes… mmm rico.
Todos tenían
cervezas en sus manos, incluso Fabiana quien me sorprendió porque no bebía… al
menos, yo no lo sabía. Todos ya estaban cambiados, Fabiana llevaba un traje de
baño de dos partes color naranja, y Hailey uno blanco, igual, de dos partes. Me
coloque sobre la tumbona, una que estaba un poco alejada, unté mis piernas de
más bronceador al igual que mi abdomen y mis brazos y me acomode para tomar un
poco más de sol.
Suspiré mientras
en mis oídos sonaba One Republic – Counting Stars. Movía mis pies al ritmo de la
música, necesitaba ignorar todo, incluso el hecho de que Justin se estaba
comportando extraño desde ayer… y hoy… solo había estado… ¿ignorándome?
–Hey…– escuche,
abrí mis ojos encontrándome con Fabiana que mantenía una sonrisa.
–Hey…– le
respondí y cerré mis ojos.
– ¿Todo marcha
bien? – preguntó, continué con mis ojos cerrados.
–Si…
– ¿Segura? Porque
los notó algo extraños…
–Va todo bien…– mentí
y fingí una sonrisa.
–Vale…– suspiró y
se sentó a mi lado. – Sabes que puedes contar conmigo ¿verdad? – asentí
abriendo mis ojos y mirándola. – Cualquier cosa… háblame… aun soy tu amiga. –
sonrió encogiéndose de hombros.
–Lo sé Fabi…– le
sonreí. – Todo marcha bien, está tranquila…– ella sonrió tranquila y asintió.
– ¡FABI! ¡MI AMOR!
– Le llamo Ryan.
– ¡Ash! – Se
quejó mirándolo.
–Ve…– le sonreí.
– Eres su esposa… anda… comparte. – ella asintió sonriendo y se fue corriendo.
Luego de un rato,
John me había ofrecido carne asada, rico, comí mientras hablamos un rato
mirando el paisaje, hablamos de Ryan y Fabiana, de cómo se soportaban, en
momentos hablamos de Khalil y los demás chicos. Él sol había bajado un poco,
pero la tarde era fresca, el clima era perfecto.
Mire a mi
alrededor en busca de Justin, no lo ví, John ya se había ido para donde se
encontraba Khalil quien lo había llamado. – ¡JODER! – gritó Khalil y le mire,
él sonreía. – NO SE COMO PUEDES COMER CHOCOLATE Y MANTENER ESE CUERPO…– sonreí,
estaba loco, quizás ya el alcohol hacia efecto.
–Tiene razón. –
apoyo Fabiana. – Yo debo estar siempre pendiente de lo que como mientras ella
puede comerse miles de hamburguesas y mantener el cuerpo. – rieron. Sonreí
encogiéndome de hombro. Fui a dar un trago a mi bebida pero se había terminado.
En silencio me
dirigí dentro de la casa, atravesé el living y escuche una risita, sería la
risa de Fabiana que aun aquí se escuchaba. Camine con mis auriculares y mi iPod
en la mano, llegue a la cocina y me paralice.
La imagen frente
a mí me detuvo, me dejo fría, mi pecho se detuvo, todo fue en cámara lenta.
Parpadeé en silencio. Justin le murmuro algo al oído, ella rió y se dio la
vuelta quedando frente a él. Él paso sus manos por sus caderas descubiertas por
el traje de baño, ella coloco sus manos en su cuello, él no lo pensó y se acercó
rápidamente para acortar el espacio.
Quise salir
corriendo, pero para ese entonces no sentí mi cuerpo, solo mis manos frías,
congeladas. La música que sonaba en mis auriculares dejó de sonar, no escuchaba
nada, solo los veía a ellos.
Quería correr,
irme, dejar de ver eso. Pero algo me mantenía, debía verles, debía meterme en
la cabeza que era real y no lo estaba imaginando.
Ella rio con sus
ojos cerrados mientras él bajaba con besos por su cuello. Algo pinchaba en mis
ojos. No sé cómo debía sentirme. Sabía que esto estaba pasando, había leído
unos mensajes en su celular mientras dormía… y créanme, no querrán saber cómo
la trataba.
Abrió sus ojos, y
luego los abrió de par en par separándose de Justin bruscamente empujándolo
hacia atrás, él se dio la vuelta y me miro. Su rostro se palideció, tragó
saliva. Estábamos quietos, nadie dijo nada.
–Es–Este… yo…–
habló ella algo nerviosa.
Sentí mis
lágrimas querer salir como cantaros por mis ojos, pero no, no lloraría, no
frente a ellos.
–___... – dijo
Justin casi sin aliento luego de un momento. No dije nada, me quede igual, de
la misma manera en la que había estado desde hace unos minutos. – Yo creo que…–
lamio sus labios y suspiro, estaba nervioso. – Debemos hablar…– me miro
preocupado. Asentí y retire mis auriculares, no mostraba emoción alguna.
–Yo debo…–
comentó Hailey.
–Espera un
momento fuera con los chicos. – le dijo Justin sin mirarla, ella asintió, me
miro con tristeza y disculpa en sus ojos, luego bajo la mirada y camino rápido,
salió de la cocina mientras yo me mantuve allí de pie en la entrada.
Mis manos estaban
congeladas, podía adivinar que quizás ahora yo estaba incluso más pálida que
Justin.
–___... – se
acercó un poco. – Debemos hablar…– rascó su cuello y me miro a los ojos. –
Mira, te puedo explicar…– trago saliva. – Yo…– no supo que decir.
–Justin…– logré
decir. – No expliques…– le mire a los ojos. – Están de sobras las explicaciones
aquí.
–No ___...
–Estoy cansada. –
le dije. Él me miro sin entender. – Cansada de hacerme la tonta y fingir no
saber nada. – tragué saliva y respiré para no derrumbar allí. – Ese día escuche
tu conversación con Ryan, no buscaba a John, solo les escuchaba a escondidas…–
tome con un poco de fuerza mi iPod como si este lograra darme fuerzas. – hace
unas noches… mientras dormías. – cerré mis ojos sin creer lo que le diría. –
tome tu celular y leí sus conversaciones…– él abrió sus ojos sin poderlo creer.
Mordí mis labios
aguantando mis lágrimas. – ___... – dio otro paso hacia mí.
–No puedo seguir
fingiendo como si nada pasara, se quién es ella, John me lo contó. – apreté mi
mandíbula, necesitaba tener fuerzas para continuar. – La quieres…– esto me
dolió más de lo que pensaba. – Y te costó menos de una semana darte de cuenta
cuanto le quieres…
–Lo siento…– fue
lo único que salió de sus labios.
–No lo sientas. –
dije cerrando mis ojos e intentando sonreí. Negué con mi cabeza sacudiendo las
lágrimas de mis ojos para que no salieran. – No digas eso porque realmente no
lo sientes…– le miré, fue a decir algo pero continué. – Dime Justin… ¿Estarás
con las dos al mismo tiempo? – le pregunté. La misma pregunta que Ryan le había
hecho y yo no había logrado escuchar la respuesta.
Él negó con un
movimiento de cabeza y la mirada abajo. Apreté mis labios en una fina línea y
di un gran suspiro. – Lo entiendo, es lo mejor. – mordí mis mejillas, di unos
pasos hacia él y él subió su mirada con algo de pena y tristeza.
No le dije nada,
solo acorte el espacio entre nosotros y lleve mi mano desocupada a su mejilla
mientras pegaba mis labios a los de él. Él un poco confundido correspondió el
beso, cerré mis ojos sintiendo sus labios, Justin.
Una lágrima cayó
de mis ojos deslizándose por mi mejilla derecha, me separé, él abrió sus ojos y
se sorprendió al ver mi lágrima. – Lo siento. – repitió con voz ronca.
–Estoy bien. – le
di una sonrisa fingida y seque mi mejilla rápidamente. – Solo…– mordí mi labio
inferior y continué. – Espero estés bien con ella Justin…
–Lo siento ___...
– sus ojos se cristalizaron. – No era mi intención…
–Ya. – le detuve.
– Está bien, te lo he dicho. – le sonreí y seque nuevamente mi mejilla. – Ve…
anda, no le digas a nadie…– tragué saliva. – Al menos no hoy, se la están
pasando bien. – solté el aire que contuve un momento. Él no dijo nada, solo me
miro con preocupación. – Yo… iré por mis cosas. – baje la mirada, y pensé un
momento. ¿Qué haré de mi vida ahora?
Me separé más de
él. – Joder ___... – dijo con culpa.
–No cambiare de
numero. – le sonreí como si nada. – Puedes escribirme… siempre tendrás una
amiga en mí. – me encogí de hombros, no lo demostraba, pero me estaba hiriendo
más con mis propias palabras.
No deje que
dijera nada. Me di la vuelta y salí de allí. Apreté mis labios y camine
rápidamente a las escaleras que llevaban a las habitaciones, subí corriendo,
entre a la habitación y mire nuestra cama, ahora de él.
Jadeé dejando salir mi aire. Caí de rodillas
llevando mi mano a mi pecho. DEBES SER
FUERTE ___, DEBES SER FUERTE, me decía a mí misma. Cerré mis ojos con
fuerza, debía serlo, debía ser fuerte aunque sentí mi pecho cerrado sin manera
de poder respirar, sentía todo estar fuera de lugar, sentía como… cada trozo de
mi corazón… buscaba salirse por mi piel, haciendo que esta doliera… que todo mi
cuerpo doliera.
Me levante,
débil, como si me fuera golpeado todo el cuerpo. Guarde todo en mi bolso, fui
al baño para ducharme, apenas el agua toco mi piel comencé a llorar, tapé mi
boca para que no se escuchara, respire un par de veces hasta calmarme. Lave mi
cara y salí de la ducha, me arregle, me coloque el short corto y una camiseta
suelta. Unos zapatos de tacón, algo altos. Me mire en el espejo y respiré
profundo, solté el aire por mi boca y salí del baño.
Levante mi
mirada, Justin estaba allí, de pie, con su rostro lleno de preocupación. Me
miro sorprendido. Le sonreí, aunque fue más una mueca. – Entonces… ¿te vas? –
preguntó, asentí apretando mis labios. Camine hasta el diván y tome mi bolso y
mi cartera. – ___, realmente lo siento…
–Justin. – le
interrumpí. – Basta. – le mire a los ojos, él asintió entendiendo.
–Debo… irme…– le
mire. – El taxi que llame debe estar ya afuera. – hice una mueca, él asintió.
Camine hasta quedar a su lado. No me resistí y me lancé a sus brazos. Lo apreté
fuerte mientras dejaba soltar unos quejidos juntos a las lágrimas. Él reaccionó
y me abrazó de igual manera metiendo su rostro en mi cabello.
Me separé de él y
seque mis mejillas. Le sonreí, forzadamente cuando vi sus pestañas húmedas y un
camino húmedo en sus mejillas. – Me voy…– repetí, él asintió cabizbajo. – Vale…
di unos pasos hacia la puerta mientras él me miraba. – Te amo Justin. – solté
mirándole.
–Adiós ___... –
murmuró mirándome a los ojos.
Baje la mirada.
Trague saliva y asentí para mí misma, así era como se acababa todo, por las
buenas, sin peleas, sin rencores…
Termine de salir
de la habitación y caminé, baje las escaleras rápidamente. No escuche nadie
venir detrás de mí, atravesé el living lo más rápido que pude y salí por la
puerta principal observando el taxi allí, le hice seña, él señor asintió.
Camine rápido,
pero, me encontré con John quien me miro sorprendido. –___... – me llamo. Le
mire.
Él venía de la
camioneta, traía algo en sus manos, no me fije en qué. – Hey…– dije como si
nada.
– ¿Te vas? –
preguntó. Asentí e hice una mueca. – ¿Por qué? – preguntó. Mordí mi labio
inferior y luego el interior de mis mejillas.
–Se ha terminado, John. – le sonreí con dolor. Él abrió sus ojos. – Tendré el mismo número…– le
miré. Él no reaccionó. – Debo irme, tengo prisa. – dije y continué caminando
sin dejar que él dijera apenas algo. Subí al taxi y le indique la dirección al
señor.
––
Entre a mi
departamento. Cerré la puerta tras de mí, deje las llaves sobre la mesa. Camine
hasta mi cama, revuelta de la última vez que estuve aquí con Justin. La capa de
Batman al igual que el traje de Gatubela estaban tirados en el suelo. Deje el
bolso en el suelo y subí a la cama.
Me acosté,
mientras dejaba salir mis lágrimas. Me acurruqué encima de las sabanas que
mantenían su olor aun, jadeé, lloré… como no lloraba desde hace un tiempo…
desde la vez que Austin murió.
Sabes ese momento en tu vida que crees que
todo es perfecto, crees que todo está bien, piensas que no puedes sentirte
mejor de lo que te estas sintiendo, sabes que todo va bien a pesar de algunas
peleas siempre van bien… ese momento cuando crees que todo es perfecto, que
crees que la suerte esta de tu lado y Dios también… ¿has vivido ese momento?
Entonces pasa… pasa que te das de cuenta que
has vivido en una mentira hecha por ti misma, eras tú misma quien tenía la
venda en los ojos y no te permitías ver lo que realmente pasaba. Te das de
cuenta que nada era tan perfecto como lo veías. Y aunque fue real en su
momento, llegas a creer que todo fue fingido.
Ese momento de tu vida donde siente tu pecho
paralizarse y tú estomagó dar contraerse, como si fueras en caída libre de una
montaña rusa. Pero a diferencia que esto no es un parque de atracción, sino, tu
vida. Sientes tu piel arder del dolor, quieres eliminar ese dolor de alguna
manera, pero no sabes cómo. Sientes como se desgarra algo en tu pecho, tu
cabeza duele a mil, tus ojos se hinchan, tus labios, tu rostro se vuelve
rojizo, y tu nariz que congestiona ayudando a tu cuerpo a la falta de aire…
Ese momento cuando no quieres seguir, porque
lo que más amabas, amas, te ha traicionado, te ha engañado, porque no valoró lo
que hiciste en su momento por él, porque no le importó herirte, porque sabes
que si realmente te amará JÁMAS hubiera echo eso. Ese momento… cuando sabes que
te rompieron el corazón. Y quieres odiarlo, deseas odiarlo, pero no puedes por
el simple hecho de que… inexplicablemente tu amor por él continua siendo más
grande que él dolor.
Y te duele, te duele saber que él era la
única persona que puede hacerte sentir bien en estos momentos, la persona a
quien siempre recurrías cuando algo malo sucedía, ahora… ¿a dónde vas? Te
sientes perdida, porque pensaste que esa persona sería la última en hacerte
daño, jamás se te cruzo por la cabeza eso, y ahora… aquí estas. Sin persona a
quien recurrir.
Y lo que más te duele es que… aun así,
quieres correr a él, aunque fue él quien te hizo daño, es a él a quien quieres
en estos momentos, porque a pesar de todo él te podría hacer sentir bien,
porque con tan solo decir que todo irá bien para ti todo iría bien. ¡PERO NO
PUEDES! No puedes correr a sus brazos, porque sientes que debes mantener un
poco tu dignidad, aunque ahora mismo todo se podría ir a la mierda sin importar
qué.
Él no sale de tu cabeza, y eso es lo peor,
te haces más daño a ti misma, y aunque trates de recordar las peleas o los
momentos malos para poder odiarlo un poco o quizás dejar de querer tenerlo a tu
lado… no, es imposible, porque lo que está metido en tu cabeza son los momento
más perfectos que lograste tener con él, y eso… eso te mata.
Te matas pensando en esos momentos, en que
estuvo mal, te analizas una y otra vez tu misma, piensas en que te equivocaste,
en que fallaste… pero no, él error aquí no está en ti, está en él.
Ahora recuerdas los momentos lindos… con
tristeza, preguntando si en su momento fueron reales, si las palabras que te
dijo eran reales… porque… los “para siempre” no existieron en nuestra historia
aunque lo mencionábamos… porque nada pudo ser más que eso, porque era lo
destinado, cada batalla, cada problema, cada victoria… fue solo cosas que
debieron ocurrir… sin más.
Pero te cuesta aceptarlo, y te duele, porque
ese momento cuando descubriste todo se repite una y otra vez en tu cabeza,
porque la trató como te gustaría que te hubiera tratado a ti, porque le dijo
cosas que te hubiese gustado que te las dijera solamente a ti... pero no fue
así, y ahora sientes el corazón en tu garganta cada vez que recuerdas eso,
porque te duele, y lo que duele más es que… aun a pesar de todo, aun no logras
odiarlo. No puedes, y eso… hace que te odies a ti misma, por ser tan estúpida,
por seguir queriéndolo, porque eres capaz de decirte que no importa el qué
haga, no importa si te lastima o no, aun así siempre podrías perdonarle y no
dejarle… y eso… eso es lo más jodido.
“Eres
todo lo que pensé que nunca serías
Y
nada de lo que pensaba que podías ser
Pero
todavía vives dentro de mí
Dime
como puede ser esto
Eres
el único al que amo para no olvidar
El
único al que no me gustaría perdonar
Y
aunque rompiste mi corazón
Tú
eres el único
Y
aunque hay veces que te odio
Porque
no puedo borrar los momentos
En
los que me hiciste daño
Y
pusiste lágrimas en mi cara
Incluso
ahora mientras te odio
Me
duele decir…
Sé
que estaré allí hasta el final del día...”
–Beyoncé – Broken Hearted-Girl.
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Wow wow I love
ResponderBorrarasdfghjkjhgfds <3 thanks babe <3
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