lunes, 11 de julio de 2016

CAPITULO 22


–Gracias…– le sonreí entregándole el casco mientras ya cuando me había bajado de la moto. – La pase muy bien... – le mire a los ojos.

–También la pase muy bien… deberíamos seguir saliendo…– dijo con diversión sonriendo. Asentí sonrojándome un poco sin poder evitar sonreír.

–Bueno…– suspiré y mire detrás de mí donde se veía mi departamento. – Creo que debes ir a descansar…– sonreí.

– ¿Me darás tu número para volver a verte? – preguntó. Sonreí con ganas.

–Por supuesto…– dije extendiendo mi mano hacia él, él me entrego su celular y marque mi número guardándolo con mi nombre.

Se lo entregué y le sonreí. – Espera…– me detuvo, le mire. – Debo asegurarme que sea correcto…– sonrió. Asentí, él marcó el llamar, y mi celular comenzó a sonar… le mostré la pantalla iluminada él sonrió.

–Guardare tu número…– le dije mientras guardaba el número como Don Benjamín ;p. – Listo. – le sonreí, él asintió y acelero un poco su moto en el lugar haciéndola sonar. Sonreí.

–Hasta entonces ___ Jess. – me miro a los ojos mientras me mostraba su dentadura en una hermosa sonrisa.

–Hasta entonces Don Benjamín. – sonreí un poco sonrojada, me di la vuelta para encaminarme hacia mi departamento mientras escuchaba la moto emprender su camino.


––


Camine por el departamento, descalza y con una camiseta que llegaba a la mitad de mi trasero. Estaba sola, agradecí no irme de la primera y llevarme toda la ropa a casa de mi madre, sino solo llevarme lo que pensé que necesitaría. Debía salir y comprar algo de ropa, ya de andar de casa en casa me iba dejando poco a poco sin ropa.

Coloqué chocolate caliente en tazón, ya era mitad de mañana y había gastado mi tiempo limpiando y ordenando todo mi departamento. Ahora parecía que si viviera gente en él. Camine hasta el sofá delante de mi cama y frente a mi Tv, tome asiento mientras continuaba viendo una película… algo triste, llena de romance y amistad, YOU’RE NOT YOU –se llamaba… suspiré, esta  jodida película a cada rato me hacía llorar o era que yo estaba muy sensible.

Suspire y tome el pañuelo para pasarlo otra vez por mis mejillas. Joder.

Mi celular sonó y fruncí mi ceño, me levante y camine hasta la cama para tomarlo, la pantalla aún estaba iluminada mostrando: Llamada entrante de Mamá<3

–Hola mamá…– conteste.

–Hola hija…– dijo con un suspiro de alivio. – Estaba algo preocupada.

–Estoy bien mamá…– sonreí mientras tomaba asiento otra vez en el sofá, y tomaba mi taza de chocolate caliente. – Estoy en mi departamento, aproveche de darle un poco de cariño. – sonreí. – Además el clima afuera está muy rico como para salir de casa…– mire hacia la ventana donde se veía una lluvia y el cielo nublado.

–Lo sé hija…– sonreí. – Si quieres puedo llevarte la ropa que dejaste aquí…

–No mamá… luego, está lloviendo, además tengo suficiente ropa acá. – sonreí. – Tengo pensado quedarme acá, al final…– mire a mi alrededor. – Para eso me lo regalaron ¿No? – sonreí encogiéndome de hombros.

–Si hija…– suspiró. – Bueno, estoy cocinando un pastel de pasta y carne… cuando este listo te llevo un poco para que comas…

–Mmmm… ya lo quiero probar. – sonreí.

–Se te escucha muy alegre…– comentó, asentí bajando la mirada con un poco de pena como si la tuviera frente a mí.

–Si…

– ¿Qué tal te fue anoche?

–Estupendo…– sonreí. – Me divertí mucho, realmente me distraje mucho y me relaje, lo que necesitaba. – me encogí de hombros feliz.

–Me alegra hija… bueno te dejo.

–Hasta luego mamá.

–Cuídate.

–Te quiero.

–Yo más.

Colgué la llamada y deje el celular a un lado, continué viendo la película mientras tomaba sorbos de mi chocolate caliente. El día estaba lluvioso, y como me encantaba el frío no me preocupe por cubrirme mucho.


––


La película termino y yo no tenía nada que hacer… camine hasta la ventana a ver un poco el panorama, suspire, esa película me había dejado tocada, sensible… Justin… había regresado a mi mente, y a cambio, para sacarlo de allí, comencé a recordar un momento favorito y divertido de la noche pasada.


–Anda ven. – me llamo desde la pequeña tarima, sonreí negando con mi cabeza. – ¡Sube! – Dijo por el micrófono, las pocas personas y yo comenzamos a reír, había llegado la hora del karaoke.

–Tengo pésima voz…– dije aun en mi asiento.

–Yo también, sube. – me animo. – ¡VAMOS! Debes hacerlo…– insistió. Suspire y sonreí.

–Estás loco…– dije riendo. Mientras me dirigía a la tarima donde él estaba y aplaudía.

Me entregaron un micrófono y sonreí tapando mi cara. – Awws tiene pena. – remarcó como si nadie lo supiera, las personas rieron, sonreí y lo mire con ganas de matarlo, pero en broma.

–Tengo pésima voz. – advertí por micrófono escuchando alguna risas. Agradecí que fuera algo pequeño, realmente los que estaban allí eran personas que pasaban por la vía y tomaban un descanso allí, como camioneros o viajeros.

Don eligió una canción de Tori Kelly y Ed Sheeran– I was made for loving you. Sonreí, me encantaba Ed Sheeran.

La canción comenzó a sonar y las letras rosadas aparecieron en la pantalla, abrí mis ojos al ver el color amarillo colocarse sobre las letras poco a poco y Don detuvo la canción. – Vamos, esta te toca…– comentó, reí juntos a las personas que nos miraban.

–Oh disculpen. – dije apenada riendo. – Vale, estoy lista. – dije. Mis manos me sudaban, pero era una linda sensación.

La música comenzó y con ella yo a cantarla.

A dangerous plan, just this time, a strnager’s han clutched in mine
I’ll take this chance, so call me blind, I’ve been waiting all my life
Please don’t scar this Young heart
Just take my hand…

I was made for loving you
Even though we may be hopeless hearts just passing through
Every bone screaming I don’t know what we should do
All I know is, darling, I was made for loving you

Guarde silencio mientras sentía los nervios desaparecer de mi cuerpo, las personas aplaudieron, o sea que mi voz no era tan mala como pensaba. Luego salieron unas letras azules, supuse que ahora era el turno de Don, así que me mantuve en silencio mientras las letras se iban tornando amarillas y el comenzaba a cantarlas.

Hold me close through the night, don’t let me go, we’ll be alright
Touch my soul and hold it tight
I’ve been waiting all my life
I won’t scar your Young heart
Just take my hand…

‘Cause I was made for loving you – cantamos los dos.
Even though we may be hopeless hearts just passing through
Every bone screaming I don’t know what we should do
All I know is, Darling, I was made for loving you. – Nos miramos y comenzamos a sonreír, realmente la letra parecía ir con nosotros.

Salí de mi pensamiento cuando la puerta sonó. Parpadeé un par de veces antes de reaccionar y caminar hacia la puerta. De seguro era mi madre con el pastel de pasta y carne.

Abrí la puerta y subí la mirada. – ¡JODER! – dije y cerré la puerta otra vez. Mi respiración se agitó y me mire, estaba casi desnuda, debajo solo llevaba ropa interior.

–Eh… ¿Hola? – escuche.

–Espera…– dije. – Me pondré algo de ropa. – grite, mientras caminaba a mi closet y buscaba con rapidez un short. Me lo coloqué. – ¡Voy! – Grite para asegurarme de que se quedara. – pase por al frente de un espejo y me arregle el cabello para no parecer una indigente. Camine con prisa hacia la puerta y abrí la puerta. – Hola. – sonreí saludando a John.

–Hola…– dijo riendo. Me hacía sentir tranquila, no me había dado de cuenta en que momento me había juntado más con él que con el resto de los chicos, ahora… él era mi amigo. – ¿Puedo pasar? – pregunto alzando sus cejas. Sonreí alegremente y lo deje pasar.

–Claro…– dije, él paso y cerré la puerta tras nosotros. – ¿Cómo estás? – le pregunte, él sonrió dándose la vuelta hacia mí.

–Bien…– me miro de arriba abajo. Yo asentí y le sonreí. – ¿Y tú? ¿Estás bien? – me miro con curiosidad. Asentí encogiéndome de hombros.

–Lo estoy…– le sonreí. Mire a mi alrededor y luego a él. – Siéntate…– le dije. – Donde gustes. – recalqué. – Es algo pequeño y no tengo sofás o que se yo… puedes sentarte en la cama…– le sonreí.

Él asintió y fue hasta él sofá que quedaba frente a la Tv, lo rodó un poco sin preguntar nada y luego se sentó. Le sonreí con un poco de pena. – ¿Qué tal estos días? ¿Qué has hecho? – me miro curioso.

–Bueno… estuve unos días a que mi mamá… y ayer…– baje la mirada. – Salí a dar una vuelta…– le mire. Su rostro no mostró reacción alguna en eso.

– ¿La pasaste bien? – preguntó.

–Si…– sonreí un poco. – Lo pase bien, despeje mi mente, lo que necesitaba. – me encogí de hombros.

–Me alegra por ti…– dijo, asentí. Un silencio un poco incómodo nos comenzó a rodear.

– ¿Quieres chocolate caliente? – le ofrecí para romper el silencio.

–Si…– sonrió. – Algo caliente para este clima está bien. – dijo y reímos.

Camine hacia la tetera donde estaba el chocolate caliente y en una taza le serví un poco y recargue la mía. Camine hacia él con cuidado de no derramarla y se la entregue. Suspire mientras le daba un sorbo a la mía y él hacía lo mismo.

–Entonces…– comentó, aclaro su garganta y supe que estaba algo incómodo. – ¿Cómo fue? – pregunto al fin. Sonreí sin ánimos.

–Estaba besándose con ella en la cocina…– baje la mirada hacía mi taza de chocolate mientras la tomaba con las dos manos y absorbía el calor.

–Vaya… y no formaste problemas…– dijo sorprendido.

Negué con mi cabeza. – Solo le dije que… le había tomado menos de una semana ver cuánto la quería…– trague saliva y me detuve para tomar fuerzas. – Le pregunte que si pensaba quedarse con las dos al mismo tiempo… él no respondió… y yo lo di todo por terminado. Es decir…– rasque un poco mi cabeza. – Le dije que estaba bien, que me iba… pensaba que él iba a elegir quedarse conmigo, pero no. – mire a John mientras mis ojos se cristalizaban. – Él solo se limitó a decirme “lo siento”.

–Justin es un jodido… ¡ahs! – Apretó su mandíbula. – No sé en qué piensa. – me miro como si él tratara de disculparse conmigo.

–Está bien John…– le sonreí. – Realmente no quiero hablar sobre eso. Lo acepte. – me encogí de hombros. – Quizás… no era destino de nosotros estar juntos…– lo mire y una lagrima se deslizo por mi mejilla. – Quizás el destino se cansó de decirnos que no podíamos estar juntos… hasta que nos dimos de cuenta por nosotros mismos…

–Lo siento…– dijo al verme llorar un poco.

Seque mis mejillas y negué sonriendo. – Está bien John… no digamos que dejara de doler de un día a otro. – sonreí más mientras me encogía de hombros e intentaba no seguir llorando.

–Tal vez… deberían hablar…– comentó. Lo mire y fruncí mi ceño…

– ¿Hablar? ¿De qué, John? – suspiré. – Él solo dice “lo siento” y yo realmente no quiero saber cómo es que se siente al estar con ella, o si le hace sentir mejor que yo… no quiero que me diga cómo le hace el amor…

–___...

–Es así John… no tenemos nada de qué hablar… ya no…– le mire con tristeza.

–Quizás deberían intentarlo otra vez…

–John… él esta con ella, es lo que él quiere…

– ¿Y dónde quedas tú? – preguntó con desesperación. – Joder ___, no es posible que pienses en darle felicidad a ellos en vez de darte felicidad a ti.

–John…– suspire. – Ya lo he aceptado… intentare rehacer mi vida…– sus ojos se abrieron y baje la mirada mientras derramaba alguna lágrimas. – No es que yo lo quiera hacer… pero… no puedo obligar a alguien que este conmigo sin quererme…

– ¿Por qué te diste por vencida tan rápido ___?

–No me fuera dado por vencida si él fuera estado indeciso y ella fuera otra Susana…– hice una mueca. – Pero esta vez…– suspire. – Debiste verlo. – mordí mis labios intentando detener mis lágrimas pero fue imposible, negué con mi cabeza al recordarlo. – Se veía John… se le veía lo que quería…

–Lo siento…– dijo él.

Sonreí y negué con mi cabeza. – Ya estoy cansada de esa palabra. – él sonrió disculpándose. – Tú no te disculpes, no tienes culpa en esto. – me encogí de hombros y seque mis mejillas para terminar de tomar mi chocolate caliente.

–Debería salir y entretener la mente…

–Lo sé…– sonreí y respire profundo. – Lo haré John…– dije.

Él se colocó de pie y me sonrió, camino hasta la mesa de la cocina que no quedaba muy lejos. – Bueno, me encanto venir a verte, y saber que estás bien…– me sonrió, asentí.

–Siempre que esté acá puedes venir…– sonreí. – Pero avisas antes para no tirarte la puerta en la cara como lo hice. – reímos.

–Lo tendré en cuenta. – sonrió y se detuvo frente a mí.

–John…– le dije, él me miro con atención y yo suspire. – ¿Él está bien? – pregunté.

Él sonrió. – Eres increíble…– rió. – Aun preguntas por él. – hice una mueca encogiéndome de hombros. – Lo está. – asintió. – Los chicos si están algo molestos con él…– dijo sonreí. Él se encogió de hombros en un suspiro. – Bueno… me voy.

Asentí y me levante de la cama para ir a la puerta a despedirle. – Gracias por venir John…

–No hay de que…– me miro antes de salir. – Gracias por la taza de chocolate. – sonreí. – ¿Te veo luego?

–Mientras siga acá…– me encogí de hombros, él sonrió con ganas.

–Sal y diviértete…– palmeo mi espalda mientras me abrazaba.

–Lo haré. – sonreí.

–Sin mucho alcohol. – advirtió sonriendo como si fuera mi padre.

–Está bien. – le dije, él sonrió, volvió abrazarme y salió del departamento mientras yo cerraba la puerta.


El día paso tranquilo, la lluvia caía a cantaros y yo solo me limite a quedarme sobre el sofá viendo Tv y tomando chocolate caliente, mi madre había venido al mediodía a traer lo que había dicho, le agradecí pero tenía que salir con Frank.

Así que en eso pase mi día, viento películas y una que otra veces quedándome dormida en el sofá, pero no por mucho rato, así que cayó la noche, comí una taza de cereal, luego un sándwich, y luego me duche, me coloque una pijama y me acosté en la cama, me estaba quedando dormida mientras veía Diamante de Sangre, era buena la película, de acción pero eran cercana a las 12 de la coche, así que me estaba muriendo de sueño.

De un momento a otro mi celular sonó, la pantalla se ilumino y se apagó, así que era un mensaje, pensé en Don, quizás había escrito, así que tome el celular con algo de sueño, desbloquee la pantalla y abrí la carpeta de mensajes, viendo el mensaje allí, que hizo que mi sueño se fuera.

De: Justin.
¿Estás despierta?
¿Cómo estás? ¿Podemos hablar? , Por favor <3


Quede sin respiración, pero mi corazón iba a mil por horas, sonreí con ilusión al ver el corazón al final de la palabra. Me acomode un poco para prepararme y responderle.


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