–Gracias…– le
sonreí entregándole el casco mientras ya cuando me había bajado de la moto. –
La pase muy bien... – le mire a los ojos.
–También la pase
muy bien… deberíamos seguir saliendo…– dijo con diversión sonriendo. Asentí
sonrojándome un poco sin poder evitar sonreír.
–Bueno…– suspiré
y mire detrás de mí donde se veía mi departamento. – Creo que debes ir a
descansar…– sonreí.
– ¿Me darás tu
número para volver a verte? – preguntó. Sonreí con ganas.
–Por supuesto…–
dije extendiendo mi mano hacia él, él me entrego su celular y marque mi número
guardándolo con mi nombre.
Se lo entregué y
le sonreí. – Espera…– me detuvo, le mire. – Debo asegurarme que sea correcto…–
sonrió. Asentí, él marcó el llamar, y mi celular comenzó a sonar… le mostré la
pantalla iluminada él sonrió.
–Guardare tu
número…– le dije mientras guardaba el número como Don Benjamín ;p. – Listo. – le sonreí, él asintió y acelero un poco
su moto en el lugar haciéndola sonar. Sonreí.
–Hasta entonces
___ Jess. – me miro a los ojos mientras me mostraba su dentadura en una hermosa
sonrisa.
–Hasta entonces
Don Benjamín. – sonreí un poco sonrojada, me di la vuelta para encaminarme
hacia mi departamento mientras escuchaba la moto emprender su camino.
––
Camine por el
departamento, descalza y con una camiseta que llegaba a la mitad de mi trasero.
Estaba sola, agradecí no irme de la primera y llevarme toda la ropa a casa de
mi madre, sino solo llevarme lo que pensé que necesitaría. Debía salir y
comprar algo de ropa, ya de andar de casa en casa me iba dejando poco a poco
sin ropa.
Coloqué chocolate
caliente en tazón, ya era mitad de mañana y había gastado mi tiempo limpiando y
ordenando todo mi departamento. Ahora parecía que si viviera gente en él. Camine
hasta el sofá delante de mi cama y frente a mi Tv, tome asiento mientras
continuaba viendo una película… algo triste, llena de romance y amistad, YOU’RE
NOT YOU –se llamaba… suspiré, esta
jodida película a cada rato me hacía llorar o era que yo estaba muy sensible.
Suspire y tome el
pañuelo para pasarlo otra vez por mis mejillas. Joder.
Mi celular sonó y
fruncí mi ceño, me levante y camine hasta la cama para tomarlo, la pantalla aún
estaba iluminada mostrando: Llamada
entrante de Mamá<3
–Hola mamá…–
conteste.
–Hola hija…– dijo
con un suspiro de alivio. – Estaba algo preocupada.
–Estoy bien mamá…–
sonreí mientras tomaba asiento otra vez en el sofá, y tomaba mi taza de
chocolate caliente. – Estoy en mi departamento, aproveche de darle un poco de
cariño. – sonreí. – Además el clima afuera está muy rico como para salir de
casa…– mire hacia la ventana donde se veía una lluvia y el cielo nublado.
–Lo sé hija…–
sonreí. – Si quieres puedo llevarte la ropa que dejaste aquí…
–No mamá… luego,
está lloviendo, además tengo suficiente ropa acá. – sonreí. – Tengo pensado
quedarme acá, al final…– mire a mi alrededor. – Para eso me lo regalaron ¿No? –
sonreí encogiéndome de hombros.
–Si hija…–
suspiró. – Bueno, estoy cocinando un pastel de pasta y carne… cuando este listo
te llevo un poco para que comas…
–Mmmm… ya lo
quiero probar. – sonreí.
–Se te escucha
muy alegre…– comentó, asentí bajando la mirada con un poco de pena como si la
tuviera frente a mí.
–Si…
– ¿Qué tal te fue
anoche?
–Estupendo…–
sonreí. – Me divertí mucho, realmente me distraje mucho y me relaje, lo que
necesitaba. – me encogí de hombros feliz.
–Me alegra hija…
bueno te dejo.
–Hasta luego
mamá.
–Cuídate.
–Te quiero.
–Yo más.
Colgué la llamada
y deje el celular a un lado, continué viendo la película mientras tomaba sorbos
de mi chocolate caliente. El día estaba lluvioso, y como me encantaba el frío
no me preocupe por cubrirme mucho.
––
La película
termino y yo no tenía nada que hacer… camine hasta la ventana a ver un poco el
panorama, suspire, esa película me había dejado tocada, sensible… Justin… había
regresado a mi mente, y a cambio, para sacarlo de allí, comencé a recordar un
momento favorito y divertido de la noche pasada.
–Anda ven. – me llamo desde la pequeña
tarima, sonreí negando con mi cabeza. – ¡Sube! – Dijo por el micrófono, las
pocas personas y yo comenzamos a reír, había llegado la hora del karaoke.
–Tengo pésima voz…– dije aun en mi asiento.
–Yo también, sube. – me animo. – ¡VAMOS!
Debes hacerlo…– insistió. Suspire y sonreí.
–Estás loco…– dije riendo. Mientras me
dirigía a la tarima donde él estaba y aplaudía.
Me entregaron un micrófono y sonreí tapando
mi cara. – Awws tiene pena. – remarcó como si nadie lo supiera, las personas
rieron, sonreí y lo mire con ganas de matarlo, pero en broma.
–Tengo pésima voz. – advertí por micrófono
escuchando alguna risas. Agradecí que fuera algo pequeño, realmente los que
estaban allí eran personas que pasaban por la vía y tomaban un descanso allí,
como camioneros o viajeros.
Don eligió una canción de Tori Kelly y Ed Sheeran– I was made for
loving you. Sonreí, me encantaba Ed Sheeran.
La canción comenzó a sonar y las letras
rosadas aparecieron en la pantalla, abrí mis ojos al ver el color amarillo
colocarse sobre las letras poco a poco y Don detuvo la canción. – Vamos, esta
te toca…– comentó, reí juntos a las personas que nos miraban.
–Oh disculpen. – dije apenada riendo. –
Vale, estoy lista. – dije. Mis manos me sudaban, pero era una linda sensación.
La música comenzó y con ella yo a cantarla.
A
dangerous plan, just this time, a strnager’s han clutched in mine
I’ll
take this chance, so call me blind, I’ve been waiting all my life
Please
don’t scar this Young heart
Just
take my hand…
I was
made for loving you
Even
though we may be hopeless hearts just passing through
Every
bone screaming I don’t know what we should do
All I
know is, darling, I was made for loving you
Guarde silencio mientras sentía los nervios
desaparecer de mi cuerpo, las personas aplaudieron, o sea que mi voz no era tan
mala como pensaba. Luego salieron unas letras azules, supuse que ahora era el
turno de Don, así que me mantuve en silencio mientras las letras se iban
tornando amarillas y el comenzaba a cantarlas.
Hold
me close through the night, don’t let me go, we’ll be alright
Touch
my soul and hold it tight
I’ve
been waiting all my life
I
won’t scar your Young heart
Just
take my hand…
‘Cause
I was made for loving you –
cantamos los dos.
Even
though we may be hopeless hearts just passing through
Every
bone screaming I don’t know what we should do
All I
know is, Darling, I was made for loving you. – Nos miramos y comenzamos a sonreír, realmente la letra parecía ir
con nosotros.
Salí de mi
pensamiento cuando la puerta sonó. Parpadeé un par de veces antes de reaccionar
y caminar hacia la puerta. De seguro era mi madre con el pastel de pasta y
carne.
Abrí la puerta y
subí la mirada. – ¡JODER! – dije y cerré la puerta otra vez. Mi respiración se
agitó y me mire, estaba casi desnuda, debajo solo llevaba ropa interior.
–Eh… ¿Hola? –
escuche.
–Espera…– dije. –
Me pondré algo de ropa. – grite, mientras caminaba a mi closet y buscaba con
rapidez un short. Me lo coloqué. – ¡Voy! – Grite para asegurarme de que se
quedara. – pase por al frente de un espejo y me arregle el cabello para no
parecer una indigente. Camine con prisa hacia la puerta y abrí la puerta. –
Hola. – sonreí saludando a John.
–Hola…– dijo
riendo. Me hacía sentir tranquila, no me había dado de cuenta en que momento me
había juntado más con él que con el resto de los chicos, ahora… él era mi amigo.
– ¿Puedo pasar? – pregunto alzando sus cejas. Sonreí alegremente y lo deje
pasar.
–Claro…– dije, él
paso y cerré la puerta tras nosotros. – ¿Cómo estás? – le pregunte, él sonrió
dándose la vuelta hacia mí.
–Bien…– me miro
de arriba abajo. Yo asentí y le sonreí. – ¿Y tú? ¿Estás bien? – me miro con
curiosidad. Asentí encogiéndome de hombros.
–Lo estoy…– le
sonreí. Mire a mi alrededor y luego a él. – Siéntate…– le dije. – Donde gustes.
– recalqué. – Es algo pequeño y no tengo sofás o que se yo… puedes sentarte en
la cama…– le sonreí.
Él asintió y fue
hasta él sofá que quedaba frente a la Tv, lo rodó un poco sin preguntar nada y
luego se sentó. Le sonreí con un poco de pena. – ¿Qué tal estos días? ¿Qué has
hecho? – me miro curioso.
–Bueno… estuve
unos días a que mi mamá… y ayer…– baje la mirada. – Salí a dar una vuelta…– le
mire. Su rostro no mostró reacción alguna en eso.
– ¿La pasaste
bien? – preguntó.
–Si…– sonreí un
poco. – Lo pase bien, despeje mi mente, lo que necesitaba. – me encogí de
hombros.
–Me alegra por
ti…– dijo, asentí. Un silencio un poco incómodo nos comenzó a rodear.
– ¿Quieres
chocolate caliente? – le ofrecí para romper el silencio.
–Si…– sonrió. –
Algo caliente para este clima está bien. – dijo y reímos.
Camine hacia la
tetera donde estaba el chocolate caliente y en una taza le serví un poco y
recargue la mía. Camine hacia él con cuidado de no derramarla y se la entregue.
Suspire mientras le daba un sorbo a la mía y él hacía lo mismo.
–Entonces…–
comentó, aclaro su garganta y supe que estaba algo incómodo. – ¿Cómo fue? –
pregunto al fin. Sonreí sin ánimos.
–Estaba besándose
con ella en la cocina…– baje la mirada hacía mi taza de chocolate mientras la
tomaba con las dos manos y absorbía el calor.
–Vaya… y no
formaste problemas…– dijo sorprendido.
Negué con mi
cabeza. – Solo le dije que… le había tomado menos de una semana ver cuánto la
quería…– trague saliva y me detuve para tomar fuerzas. – Le pregunte que si
pensaba quedarse con las dos al mismo tiempo… él no respondió… y yo lo di todo
por terminado. Es decir…– rasque un poco mi cabeza. – Le dije que estaba bien,
que me iba… pensaba que él iba a elegir quedarse conmigo, pero no. – mire a
John mientras mis ojos se cristalizaban. – Él solo se limitó a decirme “lo
siento”.
–Justin es un
jodido… ¡ahs! – Apretó su mandíbula. – No sé en qué piensa. – me miro como si
él tratara de disculparse conmigo.
–Está bien John…–
le sonreí. – Realmente no quiero hablar sobre eso. Lo acepte. – me encogí de
hombros. – Quizás… no era destino de nosotros estar juntos…– lo mire y una
lagrima se deslizo por mi mejilla. – Quizás el destino se cansó de decirnos que
no podíamos estar juntos… hasta que nos dimos de cuenta por nosotros mismos…
–Lo siento…– dijo
al verme llorar un poco.
Seque mis
mejillas y negué sonriendo. – Está bien John… no digamos que dejara de doler de
un día a otro. – sonreí más mientras me encogía de hombros e intentaba no
seguir llorando.
–Tal vez…
deberían hablar…– comentó. Lo mire y fruncí mi ceño…
– ¿Hablar? ¿De
qué, John? – suspiré. – Él solo dice “lo siento” y yo realmente no quiero saber
cómo es que se siente al estar con ella, o si le hace sentir mejor que yo… no
quiero que me diga cómo le hace el amor…
–___...
–Es así John… no
tenemos nada de qué hablar… ya no…– le mire con tristeza.
–Quizás deberían
intentarlo otra vez…
–John… él esta
con ella, es lo que él quiere…
– ¿Y dónde quedas
tú? – preguntó con desesperación. – Joder ___, no es posible que pienses en
darle felicidad a ellos en vez de darte felicidad a ti.
–John…– suspire.
– Ya lo he aceptado… intentare rehacer mi vida…– sus ojos se abrieron y baje la
mirada mientras derramaba alguna lágrimas. – No es que yo lo quiera hacer…
pero… no puedo obligar a alguien que este conmigo sin quererme…
– ¿Por qué te
diste por vencida tan rápido ___?
–No me fuera dado
por vencida si él fuera estado indeciso y ella fuera otra Susana…– hice una
mueca. – Pero esta vez…– suspire. – Debiste verlo. – mordí mis labios
intentando detener mis lágrimas pero fue imposible, negué con mi cabeza al
recordarlo. – Se veía John… se le veía lo que quería…
–Lo siento…– dijo
él.
Sonreí y negué
con mi cabeza. – Ya estoy cansada de esa palabra. – él sonrió disculpándose. –
Tú no te disculpes, no tienes culpa en esto. – me encogí de hombros y seque mis
mejillas para terminar de tomar mi chocolate caliente.
–Debería salir y
entretener la mente…
–Lo sé…– sonreí y
respire profundo. – Lo haré John…– dije.
Él se colocó de
pie y me sonrió, camino hasta la mesa de la cocina que no quedaba muy lejos. –
Bueno, me encanto venir a verte, y saber que estás bien…– me sonrió, asentí.
–Siempre que esté
acá puedes venir…– sonreí. – Pero avisas antes para no tirarte la puerta en la
cara como lo hice. – reímos.
–Lo tendré en
cuenta. – sonrió y se detuvo frente a mí.
–John…– le dije,
él me miro con atención y yo suspire. – ¿Él está bien? – pregunté.
Él sonrió. – Eres
increíble…– rió. – Aun preguntas por él. – hice una mueca encogiéndome de
hombros. – Lo está. – asintió. – Los chicos si están algo molestos con él…–
dijo sonreí. Él se encogió de hombros en un suspiro. – Bueno… me voy.
Asentí y me
levante de la cama para ir a la puerta a despedirle. – Gracias por venir John…
–No hay de que…–
me miro antes de salir. – Gracias por la taza de chocolate. – sonreí. – ¿Te veo
luego?
–Mientras siga
acá…– me encogí de hombros, él sonrió con ganas.
–Sal y
diviértete…– palmeo mi espalda mientras me abrazaba.
–Lo haré. –
sonreí.
–Sin mucho
alcohol. – advirtió sonriendo como si fuera mi padre.
–Está bien. – le
dije, él sonrió, volvió abrazarme y salió del departamento mientras yo cerraba
la puerta.
El día paso
tranquilo, la lluvia caía a cantaros y yo solo me limite a quedarme sobre el
sofá viendo Tv y tomando chocolate caliente, mi madre había venido al mediodía
a traer lo que había dicho, le agradecí pero tenía que salir con Frank.
Así que en eso
pase mi día, viento películas y una que otra veces quedándome dormida en el
sofá, pero no por mucho rato, así que cayó la noche, comí una taza de cereal,
luego un sándwich, y luego me duche, me coloque una pijama y me acosté en la
cama, me estaba quedando dormida mientras veía Diamante de Sangre, era buena la
película, de acción pero eran cercana a las 12 de la coche, así que me estaba
muriendo de sueño.
De un momento a
otro mi celular sonó, la pantalla se ilumino y se apagó, así que era un
mensaje, pensé en Don, quizás había escrito, así que tome el celular con algo
de sueño, desbloquee la pantalla y abrí la carpeta de mensajes, viendo el
mensaje allí, que hizo que mi sueño se fuera.
De: Justin.
¿Estás despierta?
¿Cómo estás? ¿Podemos hablar? , Por favor
<3
Quede sin
respiración, pero mi corazón iba a mil por horas, sonreí con ilusión al ver el
corazón al final de la palabra. Me acomode un poco para prepararme y
responderle.
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