Fruncí me ceño aun con los ojos cerrados, había una
claridad que me molestaba, así que fui a girarme a mi lado derecho pero me
sentía paralizada por algo, algo no me dejaba moverme, volví a fruncir mi ceño
y esta vez intente girarme hacia mi lado izquierdo, lo logré, pero
inmediatamente sentí un brazo rodearme y descansar sobre mi abdomen, quise
pensar quién sería, pero mi mente no daba, sentí esa persona pegarse más a mí,
sonreí mentalmente, recordé de quien se trataba. Él se acomodó pegado a mi
espalda mientras me abrazaba, su mano se acomodó un poco hacía arriba quedado
sobre uno de mis senos, sonreí por lo tonta que me veía pensado “OMG TIENE LA MANO SOBRE MI SENO” joder,
era estúpido, ya había tenido relaciones con él… se supone que somos pareja, y
eso… eso es algo normal.
*Justin.*
Suspiré y me coloqué boca arriba, sabía que era tarde, no
habíamos dormido bien en la noche… y podría ser incluso medía mañana y… ___ y
yo aún dormíamos, así que ya no tenía sueño, solo quería permanecer en esa
tranquilidad. Suspire y abrí un poco mis ojos encontrándome con el techo,
sonreí un poco y volteé a mi izquierda, ella estaba tan hermosa, aun así
dormida, mire su espalda, sonreí, su tez blanca resaltaba el color de su
bracier. Me levante con cuidado y fui hasta el baño, lave mis dientes y mi
cara, luego me sequé con una toalla y salí del baño, camine hasta la cama y
volví acostarme a su lado como antes. La
vi moverse y acomodarse boca arriba, cerré mis ojos. Abrí lentamente mis ojos y
ella permanecía dormida, sonreí, estaba descubierta, sonreí y cubrí su abdomen
permitiéndome mirar sus senos por un rato más.
– ¡HEY JUSTIN! – La puerta de la habitación se abrió. –
¡¿QUIERES ALGO DE COMER?! – dijo tan alto que
pareció gritar. – ¡OH JODER! –
gritó dándose la vuelta y tapándose los ojos al mismo tiempo que yo cubría
completamente a ___.
– ¡No te enseñaron a tocar la puerta, imbécil! – dije
sentándome.
–Lo siento, lo olvide…– comentó. – Juraba que no podían…
–Eso no te importa…– dije volteando los ojos.
–Solo venía a decirte que si quieres algo de comer,
saldré por algo de comida…
–No…
–Quiero tortilla de huevo, jugo de naranja…– me
volteé un poco para mirar a ___ quien hablaba
con los ojos cerrados. – también quiero un chocolate…
–Eso no lo venden en las tiendas…– sonreí y la vi hacer
puchero sin abrir los ojos. – Trae el chocolate. – dije mirando a Christian. –
Lo demás me encargo yo…
– ¿Tú no quieres nada?
–Un café…
–En un momento vuelvo…– dijo saliendo de la habitación.
–Pensé que estabas dormida…– comenté después que
Christian cerró la puerta tras él. Me incline sosteniéndome sobre mi brazo izquierdo. Ella se quejó,
sonreí. Deslice la sabana nuevamente para ver sus senos.
–Como dormir con el escandalo con el que llego Chris…–
murmuró. Sonreí e incline mi cabeza para depositar un par de besos en sus senos.
– Justin…– me apartó sonriendo.
–Déjame…– supliqué.
–Estás loco. – rió. Sonreí con ganas y metí mi rostro entre
su cuello causándole cosquillas y haciendo que diera un fugaz y alto grito. Sus
carcajadas se escucharon en la habitación así que estuve agradecido con Dios
por ese momento.
Ella me empujó y abrió sus ojos. – No seas mala…– hice
puchero.
–Tengo hambre…– hizo puchero mientras se cubría con la
sabana.
–Me encargare de eso…– le dije, ella sonrió. – Te vez
hermosa…– le comente.
–Tú te vez…– me miró y rió. – Pareces una berenjena…
tienes un par de morados…
–Mira quién habla…– la mire. – Frankeisten. – dije y ella
no dudo en soltar un puño y pegármelo en el pecho. – Hey…– me quejé he hice
puchero sobando donde había golpeado. – Me duele allí también…
–Lo siento. – sonrió y se sentó. – ¿Me prestas una de tus
sudaderas? – dijo mirando a mi closet.
–Son todas tuyas…– me senté y su espalda estaba frente a
mí, vi la herida cubierta y luego mire su cabello alborotado y luego mire la
piel de su hombro sin poder detenerme
deposite un beso en ella. Ella soltó una risita y se colocó de pie,
caminó con calma hasta el baño mientras arreglaba su cabello en un moño algo
desordenado, la mire hasta que mi vista se encontró con ella cerrando la
puerta, sonreí. Solté un suspiró de tranquilidad y me acosté sonriendo, cerré
mis ojos y deseé que este momento no se terminara nunca, y que quizás si podía
existir el dicho de “después de la tormenta viene la calma” y lo
esperaba, y esperaba que durará.
Y también moría porque se mejorará rápido… porque me
volvería loco con estás ganas de hacerle el amor que no puedo quitar de encima…
*____.*
Termine de hacer todo, lavé mis manos, revise mis dientes
después de lavarlos, lave mi cara y me sequé con la toalla que colgaba en un
lado del lavabo. Suspire me mire en el espejo, rectifique que la cura de mi
herida estuviera bien, y luego abrí la puerta del baño, no ocasioné ruido
alguno, sonreí al ver a Justin acostado boca arriba, tenía sus brazos
extendidos por encima de su cabeza, así que camine con cuidado y en silencio
hasta él, se encontraba cerca de la orilla de la cama, así que, levante mi
pierna lo más que pude, la pase por encima de él sin que se diera de cuenta y
luego antes de perder el equilibrio la deje caer quedando así sentada sobre él.
Él abrió sus ojos algo sorprendido, le sonreí. No dijo nada, sus ojos se achinaron
y sus manos se fueron hasta mi cabeza halándome hacia él y besándome. Reí y
luego me sostuve sobre mis manos, sus manos fueron por toda mi espalda, rozaron
cerca de la herida, llegaron a mis caderas, sonreí sobre sus labios. – No sabes
en el problema que te has metido…– dijo con su voz ronca que hizo estremecer
mis entrañas. Volví a besarlo sin darle oportunidad de hablar. Con mi lengua
pedí paso a sus labios para recorrer su boca, él hizo lo mismo, sentí sus manos
deslizarse desde mis caderas hasta mi trasero, una mano en cada una de mis
nalgas, un apretón que me hizo gemir y luego soltar una risita. Continué
besándolo, lleve una de mis manos hasta su nuca y me aferre a ella, a su
cabello, él apretó nuevamente. – Joder ___... me saldré de control…
–Hazlo…– dije oliendo su cuello mientras depositaba un
par de besos allí.
– ¿Sí? – preguntó para rectificar. Su voz estaba más
ronca que antes, no respondí, una de sus manos subió por mi espalda descubierta
hasta llegar al broche de mi bracier.
–No. – dije sentándome y quedando encima de él, debajo de
mí podía sentir el bulto que había comenzado a formarse. Él quedo un poco
perdido mientras caía en cuenta lo que pasaba. – No podemos Biebs…– le sonreí.
–Me calentaste solo por…– entrecerró sus ojos. – ¿Cuál
era tu intención?
Sonreí con ganas. – Solo darte unos besitos. – hice cara
triste mientras me encogía de hombros.
–Te salvas porque tienes esos puntos… si no…– suspiró
mientras cerraba sus ojos y los volvía abrir. – Si no aquí estuvieras debajo de
mí. – sonrió.
–Tonto. – me baje de encima de él, y me puse de pie,
camine al closet, tome una sudadera negra, le mire. – ¿QUÉ? – pregunte sin
entender porque no dejaba de mirarme con una tonta sonrisa.
–Nada…– respondió encogiéndose de hombros.
–Vamos…– termine de ponerme la sudadera. – tengo mucha
hambre. – le sonreí.
–Vamos…– se colocó de pie y se colocó una camiseta que
dejaba descubierto sus brazos. Se apresuró a llegar a la puerta y abrirla para
luego hacerme salir primero. Sonreí y él sonrió, salió después de mí cerrando
la puerta tras de él.
Llegamos a la sala encontrándonos con todos los chicos,
menos Christian, Khalil nos sonrió en saludo y luego los otros hicieron lo
mismo. – ¿Están bien? – preguntó Jonh, asentí sonriendo.
–Gracias…– dijo Justin, lo mire sin entender y John hizo
lo mismo. – Por… curarla… lo de los puntos…
–Ah…– recordó John. – Esta bien, no hay de qué. – alzó
sus hombros y su mirada pasó hacia mí. – ¿Amaneció bien la herida?
–Sí, gracias. – le sonreí un poco. Aunque su tono seguía
siendo duro sé que en el fondo si le preocupaba yo un poco. Justin pasó su
brazo por encima de sus hombros y me hizo caminar a su lado en dirección a la
cocina.
Sonreí apenada, entramos en la cocina y nos encontramos
con Ryan y Fabiana. – ¡AMIGA! – gritó, Justin negó con un movimiento de cabeza
mientras sonreía. Fabiana corrió hacia mí y me abrazó.
– ¡Hey, Hey! – dijo Justin. – Con cuidado. – nos miró.
–Idiota. – dijo Fabiana dándole malos ojos y sin dejar de
abrazarme. Sonreí. – ¿Estás bien? ¿Dormiste bien?
–Si.. Estamos bien, dormimos bien, perfectamente…– dijo
Justin.
– ¡Cállate! – le dijo ella mirándolo fugazmente y luego
mirándome a mí.
–Estoy bien, Fabi. – dije riendo. – ¿Tú, cómo estás? – la
mire.
–Estoy bien…– sonrió y se regresó a su lugar, al lado de
Ryan quien comía una tortilla con cara de recién despierto.
–Pareces una berenjena…– dijo Fabiana mirando a Justin.
–Eres la segunda que me lo dice…– sonrió él mientras se
veía concentrado partiendo unos huevos y depositándolos en una tasa. Sonreí feliz de verlo allí… tan relajado y
tranquilo.
Camine asta uno de los banquitos del mesón y tomé asiento
mientras lo veía moverse en la cocina… le vi depositar los huevos batidos en la
sartén y el olor comenzó a salir, mi estómago gruño y alce mis hombros al mismo
tiempo que cerraba mis ojos y disfrutaba del olor.
–Justin cocinando… impresionante…– comentó Ryan. Abrí mis
ojos y sonreí.
–Solo lo hago por ella…– me guiño y sentí el hormigueo en
mi estómago.
–Deberías hacerme una tortilla a mí, creo que quedaré con
hambre.
–Ponte a contar con eso. – dijo riendo mientras volteaba
sus ojos.
–Por Dios… será solo una tortilla…
–Jamás. – rió Justin. Se dio la vuelta y volteo la
tortilla. Sonreí, estaba tan hermoso.
–___... Jonh debe curarte dentro de un momento…– me miró
Ryan, asentí.
–También debo ir a
mi departamento por algo de ropa…– baje la mirada. – La poca que deje…– sonreí
con pena.
–Te llevaré…– dijo
Justin.
–Luego debo ir a casa de mi mamá…– los mire a todos,
Justin solo asintió y se encargó de sacar las tortillas, colocó cada una en un
plato, una para él y una para mí. Sonreí, coloco el plato frente a mí, junto
con un vaso de jugo de naranja. – Gracias…– le mire mientras se sentaba a mi
lado con su desayuno. Él sonrió y no respondió solo me dio un pequeño beso en
frente y comenzó a comer.
–Cuando termines de comer ve para que John te haga
limpieza…– comentó Ryan mientras salía
de la cocina con Fabiana. Suspiré y asentí.
– ¿A casa de tu mamá? – comentó Justin después de un
momento de silencio. Asentí sin mirarlo. – ¿A qué?
–A verla…– comenté mintiéndome un pedazo de tortilla en
la boca.
– ¿Solo eso?
–Y a buscar más medicamentos para mí…
– ¿Más? O a buscar TUS medicamentos. – me miró, tragué
grueso quise sonreír pero en cambio hice una mueca. – Nena sé que Jonh y Ryan
te han estado dando drogas…
–Justin…
–Está bien…– sonrió con tranquilidad. – Ryan me explico
todo…– se inclinó y depósito y suave beso en mis labios, sonreí.
–En un rato vamos…– comentó. – ¿O necesitas que sea de una vez? – sus ojos estuvieron sobre mí.
–Mientras más pronto mejor…– sonreí. – Solo siento algo
de molestia ahora… y quiero tomar el medicamento para que no me dé dolor y…
–Está bien nena. – sonrió. Sonreí.
*******.
Suspiré incomoda en el auto, Justin se tardaba en mi
departamento, ya habíamos ido a casa de mi madre, por suerte no se colocó
emotiva y solo se preocupó por entregarme los medicamentos y preguntarme por
Justin quien me había esperado en el auto, así que la visita a su casa fue
rápida, pero ahora estábamos en el auto frente a mi departamento esperando a
Justin, y digo “estábamos” porque no estaba sola, estaba en el auto con John,
quien se había ofrecido en llevarnos ya que insistió que Justin no estaba en
condiciones para conducir.
Mire las facciones de su rostro, aun no entendía porque
continuaba siendo tan rudo conmigo. Él suspiro con incomodidad mientras
tamboreaba los dedos sobre el volante
con el auto apagado. – Jonh…– comente con un hilo de voz, apena podía
emitir palabra. Él giro su rostro y me miro, me encontraba en el asiento de
atrás así que era necesario que él girara. Baje la mirada, sabía que estaba
esperando que yo hablara. – Yo… ¿No te agrado? – le pregunte jugando con mis
dedos.
Él se volvió hacia adelante he hizo una mueca que pareció
sonrisa, negó con un movimiento de cabeza. – ¿Por qué preguntas eso? – miró
hacia adelante completamente.
–Es que…– mordí mi labio inferior. – No lo sé… tu siempre
tratas con tonó frió, como si detestaras que este a sus alrededores… y yo solo
pienso en que… no te agradó, que me odias. – sonreí un poco con nervios. – Los
demás chicos me tratan con agrado y tú…
–Te trato con desagrado…– completo. Asentí mirándolo con
algo de miedo. Negó con un movimiento de cabeza. – No es eso ___... – suspiró.
– Me recuerdas a mi esposa. – mi piel se enfrió, quede un momento en shock
tratando de meter la información en mi cabeza de que John había tenido una
esposa.
– ¿Es por eso que me odias? – pregunte en tonó bromista
para quitar un poco la tensión.
–No… realmente a veces me causa gracia tu forma de ser,
como también me preocupa… Yo solo quiero protegerte, protegerlos a todos…– se
mantuvo en silencio. – No quiero que termines como ella, no quiero que ninguno
pase por lo que pase yo con ella…
– ¿Qué le paso? – preguntó con un poco de miedo.
–Murió. – apretó su mandíbula.
–Lo siento.
–Está bien. – negó con su cabeza. – Está bien…– susurró
esta vez como si se lo dijera el mismo.
– ¿No quieres que muera?
–No quiero que nadie muera…– comentó en tono frío.
FLASHBACK
–4 AÑOS
ATRÁS–
*John.*
– ¡¿Dónde está?! – grité cuando entre furioso a la casa a
la media noche. – ¡¡¿DÓNDE MIERDA ESTÁ?!! – rodé mi mirada por encima de los
chicos que se veían preocupados.
–John…– suspiró Justin acercándose a mí. – Se ha ido…
– ¿Ella dónde está? – mis manos temblaban de la rabia que
tenía en todo mi cuerpo. Los chicos se mantuvieron en un silencio incómodo. –
¡¿DÓNDE ESTA ERIKA?!
–Él se la ha llevado…– Justin me miró preocupado. – Nos
tomó desprevenidos, llegó armado… no pudimos hacer nada John…– explicó Justin.
– ¡MALDITA SEA! – grité lanzando una silla hasta el otro
extremo de la sala.
–John…– comentó Ryan. – Es su hermano… no le puede hacer
daño.
–Es cierto. – Justin continuó. – Es su hermano, no puede
hacerle daño, solo quiere molestarte a ti…
–Voy a matar a ese desgraciado. – dije con rabia entre
dientes con mi mandíbula tensa.
–John…– Justin intentó hablarme.
–Ni se te ocurra. – dije apartando mi brazo y mirándolo
furioso, sabía que iba intentar detenerme. – Se dónde está. – fruncí mi ceño
mientras recordaba la dirección exacta. – Lo voy a matar, y no vengan conmigo
si lo que harán es detenerme…
–No sabemos cómo puede estar armado. – comentó Ryan.
–Ahora mismo eso me vale una mierda. –espeté.
–Te poyare en tu decisión…– comentó Justin. – Si es de
matarlo con mis propias manos lo haré. – me miro a los ojos con seguridad,
asentí. Los demás también asintieron.
– ¡JOHN! – escuche una voz de mujer gritar, luego vi
pasar ante mis ojos la silueta. – ¡JOHN! – era la mujer del desgraciado, estaba
llorando. – ¡SE HA LLEVADO A ERIKA! ¡ESTÁ VUELTO LOCO! – estaba hecha un manojo
de nervios mientras lloraba y gritaba. – ¡DEBES AYUDARLA! ¡NO LO RECONOZCO! ¡SE
LA HA LLEVADO A LA CASA!
–Vamos. – comentó Justin tomándola para que le dijera la
dirección. Los demás chicos ya estaban preparados con las armas, Justin tomo su
arma y me miró al mismo tiempo asintiendo.
Entre a la casa y mire alrededor caminamos en silencio
mientras mirábamos a los lados, la chica había venido con nosotros, ella
caminaba en silencio, y ella más que nadie conocía su casa. La vi entrar en una
habitación mientras yo miraba a los otros lados, la casa era un poco grande
pero de un solo piso, así que no me tenía que preocupar por bajar o subir
escaleras.
– ¿Erika? – llamé, no muy alto, pero si lo suficiente
como para que me escuchara.
Escuche la mujer gritar detrás de mí, me gire y vi a
Justin correr hacía una habitación, me mantuve quieto. Vi la mujer salir de la
habitación en crisis con las manos en su boca. Ella lloraba y negaba con
movimiento de cabeza. Me apresuré a ir hasta la habitación. – ¡JODER! – escupió
Justin. Mi mirada fue hasta el suelo, vi los pies de una mujer que conocía,
estaban las piernas descubiertas. Tragué grueso, pero la puerta no me dejo ver
completamente, Vi a Justin moverse de un lado a otro y luego le vi desprender
una cortina blanca de la ventana, la colocó sobre ella, sacó su arma de la
espalda y salió furioso de la habitación tropezándome.
FIN DE FLASHBACK
*___.*
Mi piel estaba fría mientras John me contaba lo que
sucedía. Sentí lástima por él, y sentí miedo, por ellos en ese momento. Le vi
suspirar y continuar.
–Aceptó que estaba en shock, no sabía si entrar a la
habitación y ver lo que Justin había visto, no sabía si seguir buscando al
desgraciado de su hermano… no sabía qué hacer. – guardó silencio. – Luego escuche un disparo, mi corazón se
detuvo un momento, vi a la mujer correr desde el lugar donde provenía el ruido.
Di un paso hacia dentro de la habitación frente a mí, revelando el cuerpo de mi
esposa en el suelo…– tensó su mandíbula. – Justin la había cubierto porque
estaba desnuda. Él disparo que se había escuchado era de Dreison, el hermano de
la chica. – explicó. – Luego se escuchó un siguiente disparó… está vez fue de
Justin hacia un chico que estaba con Dreison. – suspiró y se mantuvo quieto. –
Para ese entonces pensé que esos dos disparos habían sido de Justin para
Dreison que ya estaba en la otra vida. – apretó sus labios en una firme línea.
– Pero no fue así… cuando me arrodille junto a ella que la descubrí un poco,
pude notar la herida en su cuello, profunda, ella ya no tenía signos vitales,
su cabello estaba enchumbado en el charco de sangre debajo de su cabeza, yo
solo quería decirle que ya estaba con ella y que todo estaría bien… pero no fue
así, en ese momento quise matar con mis propias manos a su hermano. Me levante
enfurecido, le sacaría las balas que Justin había puesto en él, lo reviviría y
lo volvería a matar… pero mi cuerpo se quedó un poco frió cuando detrás de mí
escuche una respiración acelerada y un gatillo prepararse. Me gire a ver de qué
se trataba, estaba Justin, furioso al igual que yo, con Dreison delante de él y su arma apuntándole
detrás en la cabeza. “Lo haces tú o lo hago yo” fue lo que escuche de Justin.
Sabía que él lo había traído para que lo matara con mis propias manos. – mis
manos a pesar de un poco de frió que hacía estaban sudando y había perdido la
cuenta del tiempo que Justin había tardado. – Queda de más decir que me puse
como un loco, golpee hasta más no poder a ese desgraciado, hice que botara la
misma cantidad que mi mujer había botado, incluso más. – sonrió amargamente. –
Desde entonces he estado solo, al igual que los chicos, porque siempre las
verán a ustedes como nuestro punto débil, él punto donde atacarán. – me miró. –
Nosotros teníamos planeado jamás mantener algún tipo de relación con alguien… pero llegaste tú,
cambiaste a Justin y aunque no eres nada más de ninguno de los otros chicos,
igual los cambiaste, ya Ryan está casado… y créeme que trate de impedir que se
casará… pero su amor pudo más… yo solo quiero que…– bajo la mirada y humedeció
sus labios. – Todos estén bien. – suspiró. – No quiero que ninguno pase por lo
mismo que yo pasé. – me miro a los ojos. – Menos tú…
– ¿Yo? – susurré en un hilo de voz.
–Sí…– tensó su mandíbula pero su mirada continuaba siendo
suave. – Me recuerdas siempre a ella.
Sin importar ¿qué? Erika siempre estaba al tanto de todo, metiéndose en todo,
salvándome de algunos problemas, impidiéndome peleas… y cuestión de cosas…
estaban tan tonto como lo está Justin contigo. – suspiró y titubeó antes de
continuar. – Sé que tu relación con Ryan es la mejor entre el resto de los
chicos…– sonreí apenada y esperaba que no lo mal interpretara. – Pero créeme,
nadie más que yo quiere que estés bien. – me quedé fría porque por un momento
sonó como si gustará de mí. – Incluso Justin… están tan concentrado en estar
enamorado y todas esas cosas que siempre soy yo quien termina estando al
pendiente de todos. – sonrió y negó con un movimiento de cabeza. – Sonará loco…
pero de ahora en adelante… puedes verme como un padre…– sonrió para sí mismo le
di una liviana sonrisa. – Al final de todo soy el mayor de la banda y el qué
con más sensatez y cordura anda. – sonreí con ganas al igual que él.
Salí de la burbuja en la que estaba metida cuando Justin
entro corriendo al auto y cerró la puerta de un tirón. – ¡JODER! Lloverá más fuerte
luego…– comentó sacudiéndose un poco. – mire por la ventana y no me había dado
de cuenta que había comenzado a llover. Él me sonrió con su cabello un poco
mojado, le sonreí aun perdida en mis pensamientos.
– ¿No irán a ningún otro lado?
–No…– comentó Justin. – Solo quiero ir acostarme y ver
películas. – me sonrió mientras pasaba su brazo por encima de mi hombro.
Suspiré me sentí algo perdida en mis pensamientos, John recién acababa de
contarme una súper historia, había declarado que no me odiaba y todo lo que
quería era el bien para mí y los chicos. Sentía algo de relajación dentro de
mí, John no me odiaba solo me quería al igual que los chicos, y Justin… al
final todo… parecía ir bien con él, con nosotros. – Te traje un par de Jeans y
camisetas. – sonrió, asentí. – ¿Sucede algo? – preguntó inclinándose un poco
para mirarme a los ojos. Negué con una sonrisa que mostraba mis dientes, amaba
cuando se comportaba así de tierno. Me abrazo más a él y suspiró. – ¿John te ha
regañado? Dime la verdad…– comentó luego de un rato.
Reí. – No…– me acomodé en el asiento.– Por supuesto que
no. – escondí mi rostro en su pecho mientras reía.
–Más le vale…– comentó en tono bromista, vi a John
sonreír, Justin deposito un beso cabeza, y eso me hizo sentir en paz, estábamos
bien, todos, y podía sentirme segura con Justin a mi lado… era una sensación de
felicidad, seguridad y paz… todo unido, me hacía sentir algo extraña, pero
amaba esa sensación, joder.
.
Wow !
ResponderBorrarEsta increíble
<3 gracias por leerla <3
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