sábado, 7 de mayo de 2016

CAPITULO 13

Fruncí me ceño aun con los ojos cerrados, había una claridad que me molestaba, así que fui a girarme a mi lado derecho pero me sentía paralizada por algo, algo no me dejaba moverme, volví a fruncir mi ceño y esta vez intente girarme hacia mi lado izquierdo, lo logré, pero inmediatamente sentí un brazo rodearme y descansar sobre mi abdomen, quise pensar quién sería, pero mi mente no daba, sentí esa persona pegarse más a mí, sonreí mentalmente, recordé de quien se trataba. Él se acomodó pegado a mi espalda mientras me abrazaba, su mano se acomodó un poco hacía arriba quedado sobre uno de mis senos, sonreí por lo tonta que me veía pensado “OMG TIENE LA MANO SOBRE MI SENO” joder, era estúpido, ya había tenido relaciones con él… se supone que somos pareja, y eso… eso es algo normal.




*Justin.*



Suspiré y me coloqué boca arriba, sabía que era tarde, no habíamos dormido bien en la noche… y podría ser incluso medía mañana y… ___ y yo aún dormíamos, así que ya no tenía sueño, solo quería permanecer en esa tranquilidad. Suspire y abrí un poco mis ojos encontrándome con el techo, sonreí un poco y volteé a mi izquierda, ella estaba tan hermosa, aun así dormida, mire su espalda, sonreí, su tez blanca resaltaba el color de su bracier. Me levante con cuidado y fui hasta el baño, lave mis dientes y mi cara, luego me sequé con una toalla y salí del baño, camine hasta la cama y volví acostarme a  su lado como antes. La vi moverse y acomodarse boca arriba, cerré mis ojos. Abrí lentamente mis ojos y ella permanecía dormida, sonreí, estaba descubierta, sonreí y cubrí su abdomen permitiéndome mirar sus senos por un rato más.

– ¡HEY JUSTIN! – La puerta de la habitación se abrió. – ¡¿QUIERES ALGO DE COMER?! – dijo tan alto que  pareció  gritar. – ¡OH JODER! – gritó dándose la vuelta y tapándose los ojos al mismo tiempo que yo cubría completamente a ___.

– ¡No te enseñaron a tocar la puerta, imbécil! – dije sentándome.

–Lo siento, lo olvide…– comentó. – Juraba que no podían…

–Eso no te importa…– dije volteando los ojos.

–Solo venía a decirte que si quieres algo de comer, saldré por algo de comida…

–No…

–Quiero tortilla de huevo, jugo de naranja…– me volteé  un poco para mirar a ___ quien hablaba con los ojos cerrados. – también quiero un chocolate…

–Eso no lo venden en las tiendas…– sonreí y la vi hacer puchero sin abrir los ojos. – Trae el chocolate. – dije mirando a Christian. – Lo demás me encargo yo…

– ¿Tú no quieres nada?

–Un café…

–En un momento vuelvo…– dijo saliendo de la habitación.

–Pensé que estabas dormida…– comenté después que Christian cerró la puerta tras él. Me incline sosteniéndome  sobre mi brazo izquierdo. Ella se quejó, sonreí. Deslice la sabana nuevamente para ver sus senos.

–Como dormir con el escandalo con el que llego Chris…– murmuró. Sonreí e incline mi cabeza para depositar un par de besos en sus senos. – Justin…– me apartó sonriendo.

–Déjame…– supliqué.

–Estás loco. – rió. Sonreí con ganas y metí mi rostro entre su cuello causándole cosquillas y haciendo que diera un fugaz y alto grito. Sus carcajadas se escucharon en la habitación así que estuve agradecido con Dios por ese momento.

Ella me empujó y abrió sus ojos. – No seas mala…– hice puchero.

–Tengo hambre…– hizo puchero mientras se cubría con la sabana.

–Me encargare de eso…– le dije, ella sonrió. – Te vez hermosa…– le comente.

–Tú te vez…– me miró y rió. – Pareces una berenjena… tienes un par de morados…

–Mira quién habla…– la mire. – Frankeisten. – dije y ella no dudo en soltar un puño y pegármelo en el pecho. – Hey…– me quejé he hice puchero sobando donde había golpeado. – Me duele allí también…

–Lo siento. – sonrió y se sentó. – ¿Me prestas una de tus sudaderas? – dijo mirando a mi closet.

–Son todas tuyas…– me senté y su espalda estaba frente a mí, vi la herida cubierta y luego mire su cabello alborotado y luego mire la piel de su hombro sin poder detenerme  deposite un beso en ella. Ella soltó una risita y se colocó de pie, caminó con calma hasta el baño mientras arreglaba su cabello en un moño algo desordenado, la mire hasta que mi vista se encontró con ella cerrando la puerta, sonreí. Solté un suspiró de tranquilidad y me acosté sonriendo, cerré mis ojos y deseé que este momento no se terminara nunca, y que quizás si podía existir el dicho de “después de la tormenta viene la calma” y lo esperaba, y esperaba que durará.


Y también moría porque se mejorará rápido… porque me volvería loco con estás ganas de hacerle el amor que no puedo quitar de encima…




*____.*



Termine de hacer todo, lavé mis manos, revise mis dientes después de lavarlos, lave mi cara y me sequé con la toalla que colgaba en un lado del lavabo. Suspire me mire en el espejo, rectifique que la cura de mi herida estuviera bien, y luego abrí la puerta del baño, no ocasioné ruido alguno, sonreí al ver a Justin acostado boca arriba, tenía sus brazos extendidos por encima de su cabeza, así que camine con cuidado y en silencio hasta él, se encontraba cerca de la orilla de la cama, así que, levante mi pierna lo más que pude, la pase por encima de él sin que se diera de cuenta y luego antes de perder el equilibrio la deje caer quedando así sentada sobre él. Él abrió sus ojos algo sorprendido, le sonreí. No dijo nada, sus ojos se achinaron y sus manos se fueron hasta mi cabeza halándome hacia él y besándome. Reí y luego me sostuve sobre mis manos, sus manos fueron por toda mi espalda, rozaron cerca de la herida, llegaron a mis caderas, sonreí sobre sus labios. – No sabes en el problema que te has metido…– dijo con su voz ronca que hizo estremecer mis entrañas. Volví a besarlo sin darle oportunidad de hablar. Con mi lengua pedí paso a sus labios para recorrer su boca, él hizo lo mismo, sentí sus manos deslizarse desde mis caderas hasta mi trasero, una mano en cada una de mis nalgas, un apretón que me hizo gemir y luego soltar una risita. Continué besándolo, lleve una de mis manos hasta su nuca y me aferre a ella, a su cabello, él apretó nuevamente. – Joder ___... me saldré de control…

–Hazlo…– dije oliendo su cuello mientras depositaba un par de besos allí.

– ¿Sí? – preguntó para rectificar. Su voz estaba más ronca que antes, no respondí, una de sus manos subió por mi espalda descubierta hasta llegar al broche de mi bracier.

–No. – dije sentándome y quedando encima de él, debajo de mí podía sentir el bulto que había comenzado a formarse. Él quedo un poco perdido mientras caía en cuenta lo que pasaba. – No podemos Biebs…– le sonreí.

–Me calentaste solo por…– entrecerró sus ojos. – ¿Cuál era tu intención?

Sonreí con ganas. – Solo darte unos besitos. – hice cara triste mientras me encogía de hombros.

–Te salvas porque tienes esos puntos… si no…– suspiró mientras cerraba sus ojos y los volvía abrir. – Si no aquí estuvieras debajo de mí. – sonrió.

–Tonto. – me baje de encima de él, y me puse de pie, camine al closet, tome una sudadera negra, le mire. – ¿QUÉ? – pregunte sin entender porque no dejaba de mirarme con una tonta sonrisa.

–Nada…– respondió encogiéndose de hombros.

–Vamos…– termine de ponerme la sudadera. – tengo mucha hambre. – le sonreí.

–Vamos…– se colocó de pie y se colocó una camiseta que dejaba descubierto sus brazos. Se apresuró a llegar a la puerta y abrirla para luego hacerme salir primero. Sonreí y él sonrió, salió después de mí cerrando la puerta tras de él.


Llegamos a la sala encontrándonos con todos los chicos, menos Christian, Khalil nos sonrió en saludo y luego los otros hicieron lo mismo. – ¿Están bien? – preguntó Jonh, asentí sonriendo.

–Gracias…– dijo Justin, lo mire sin entender y John hizo lo mismo. – Por… curarla… lo de los puntos…

–Ah…– recordó John. – Esta bien, no hay de qué. – alzó sus hombros y su mirada pasó hacia mí. – ¿Amaneció bien la herida?

–Sí, gracias. – le sonreí un poco. Aunque su tono seguía siendo duro sé que en el fondo si le preocupaba yo un poco. Justin pasó su brazo por encima de sus hombros y me hizo caminar a su lado en dirección a la cocina.

Sonreí apenada, entramos en la cocina y nos encontramos con Ryan y Fabiana. – ¡AMIGA! – gritó, Justin negó con un movimiento de cabeza mientras sonreía. Fabiana corrió hacia mí y me abrazó.

– ¡Hey, Hey! – dijo Justin. – Con cuidado. – nos miró.

–Idiota. – dijo Fabiana dándole malos ojos y sin dejar de abrazarme. Sonreí. – ¿Estás bien? ¿Dormiste bien?

–Si.. Estamos bien, dormimos bien, perfectamente…– dijo Justin.

– ¡Cállate! – le dijo ella mirándolo fugazmente y luego mirándome a mí.

–Estoy bien, Fabi. – dije riendo. – ¿Tú, cómo estás? – la mire.

–Estoy bien…– sonrió y se regresó a su lugar, al lado de Ryan quien comía una tortilla con cara de recién despierto.

–Pareces una berenjena…– dijo Fabiana mirando a Justin.

–Eres la segunda que me lo dice…– sonrió él mientras se veía concentrado partiendo unos huevos y depositándolos en una tasa.  Sonreí feliz de verlo allí… tan relajado y tranquilo.

Camine asta uno de los banquitos del mesón y tomé asiento mientras lo veía moverse en la cocina… le vi depositar los huevos batidos en la sartén y el olor comenzó a salir, mi estómago gruño y alce mis hombros al mismo tiempo que cerraba mis ojos y disfrutaba del olor.

–Justin cocinando… impresionante…– comentó Ryan. Abrí mis ojos y sonreí.

–Solo lo hago por ella…– me guiño y sentí el hormigueo en mi estómago.

–Deberías hacerme una tortilla a mí, creo que quedaré con hambre.

–Ponte a contar con eso. – dijo riendo mientras volteaba sus ojos.

–Por Dios… será solo una tortilla…

–Jamás. – rió Justin. Se dio la vuelta y volteo la tortilla. Sonreí, estaba tan hermoso.

–___... Jonh debe curarte dentro de un momento…– me miró Ryan, asentí.

–También  debo ir a mi departamento por algo de ropa…– baje la mirada. – La poca que deje…– sonreí con pena.

–Te llevaré…–  dijo Justin.

–Luego debo ir a casa de mi mamá…– los mire a todos, Justin solo asintió y se encargó de sacar las tortillas, colocó cada una en un plato, una para él y una para mí. Sonreí, coloco el plato frente a mí, junto con un vaso de jugo de naranja. – Gracias…– le mire mientras se sentaba a mi lado con su desayuno. Él sonrió y no respondió solo me dio un pequeño beso en frente y comenzó a comer.

–Cuando termines de comer ve para que John te haga limpieza…– comentó  Ryan mientras salía de la cocina con Fabiana. Suspiré y asentí.


– ¿A casa de tu mamá? – comentó Justin después de un momento de silencio. Asentí sin mirarlo. – ¿A qué?

–A verla…– comenté mintiéndome un pedazo de tortilla en la boca.

– ¿Solo eso?

–Y a buscar más medicamentos para mí…

– ¿Más? O a buscar TUS medicamentos. – me miró, tragué grueso quise sonreír pero en cambio hice una mueca. – Nena sé que Jonh y Ryan te han estado dando drogas…

–Justin…

–Está bien…– sonrió con tranquilidad. – Ryan me explico todo…– se inclinó y depósito y suave beso en mis labios, sonreí.

–En un rato vamos…– comentó. – ¿O necesitas que  sea de una vez? – sus ojos estuvieron sobre mí.

–Mientras más pronto mejor…– sonreí. – Solo siento algo de molestia ahora… y quiero tomar el medicamento para que no me dé dolor y…

–Está bien nena. – sonrió. Sonreí.



*******.


Suspiré incomoda en el auto, Justin se tardaba en mi departamento, ya habíamos ido a casa de mi madre, por suerte no se colocó emotiva y solo se preocupó por entregarme los medicamentos y preguntarme por Justin quien me había esperado en el auto, así que la visita a su casa fue rápida, pero ahora estábamos en el auto frente a mi departamento esperando a Justin, y digo “estábamos” porque no estaba sola, estaba en el auto con John, quien se había ofrecido en llevarnos ya que insistió que Justin no estaba en condiciones para conducir.

Mire las facciones de su rostro, aun no entendía porque continuaba siendo tan rudo conmigo. Él suspiro con incomodidad mientras tamboreaba los dedos sobre el volante  con el auto apagado. – Jonh…– comente con un hilo de voz, apena podía emitir palabra. Él giro su rostro y me miro, me encontraba en el asiento de atrás así que era necesario que él girara. Baje la mirada, sabía que estaba esperando que yo hablara. – Yo… ¿No te agrado? – le pregunte jugando con mis dedos.

Él se volvió hacia adelante he hizo una mueca que pareció sonrisa, negó con un movimiento de cabeza. – ¿Por qué preguntas eso? – miró hacia adelante completamente.

–Es que…– mordí mi labio inferior. – No lo sé… tu siempre tratas con tonó frió, como si detestaras que este a sus alrededores… y yo solo pienso en que… no te agradó, que me odias. – sonreí un poco con nervios. – Los demás chicos me tratan con agrado y tú…

–Te trato con desagrado…– completo. Asentí mirándolo con algo de miedo. Negó con un movimiento de cabeza. – No es eso ___... – suspiró. – Me recuerdas a mi esposa. – mi piel se enfrió, quede un momento en shock tratando de meter la información en mi cabeza de que John había tenido una esposa.

– ¿Es por eso que me odias? – pregunte en tonó bromista para quitar un poco la tensión.

–No… realmente a veces me causa gracia tu forma de ser, como también me preocupa… Yo solo quiero protegerte, protegerlos a todos…– se mantuvo en silencio. – No quiero que termines como ella, no quiero que ninguno pase por lo que pase yo con ella…

– ¿Qué le paso? – preguntó con un poco de miedo.

–Murió. – apretó su mandíbula.

–Lo siento.

–Está bien. – negó con su cabeza. – Está bien…– susurró esta vez como si se lo dijera el mismo.

– ¿No quieres que muera?

–No quiero que nadie muera…– comentó en tono frío.


FLASHBACK
–4 AÑOS ATRÁS–


*John.*



– ¡¿Dónde está?! – grité cuando entre furioso a la casa a la media noche. – ¡¡¿DÓNDE MIERDA ESTÁ?!! – rodé mi mirada por encima de los chicos que se veían preocupados.

–John…– suspiró Justin acercándose a mí. – Se ha ido…

– ¿Ella dónde está? – mis manos temblaban de la rabia que tenía en todo mi cuerpo. Los chicos se mantuvieron en un silencio incómodo. – ¡¿DÓNDE ESTA ERIKA?!

–Él se la ha llevado…– Justin me miró preocupado. – Nos tomó desprevenidos, llegó armado… no pudimos hacer nada John…– explicó Justin.

– ¡MALDITA SEA! – grité lanzando una silla hasta el otro extremo de la sala.

–John…– comentó Ryan. – Es su hermano… no le puede hacer daño.

–Es cierto. – Justin continuó. – Es su hermano, no puede hacerle daño, solo quiere molestarte a ti…

–Voy a matar a ese desgraciado. – dije con rabia entre dientes con mi mandíbula tensa.

–John…– Justin intentó hablarme.

–Ni se te ocurra. – dije apartando mi brazo y mirándolo furioso, sabía que iba intentar detenerme. – Se dónde está. – fruncí mi ceño mientras recordaba la dirección exacta. – Lo voy a matar, y no vengan conmigo si lo que harán es detenerme…

–No sabemos cómo puede estar armado. – comentó Ryan.

–Ahora mismo eso me vale una mierda. –espeté.

–Te poyare en tu decisión…– comentó Justin. – Si es de matarlo con mis propias manos lo haré. – me miro a los ojos con seguridad, asentí. Los demás también asintieron.

– ¡JOHN! – escuche una voz de mujer gritar, luego vi pasar ante mis ojos la silueta. – ¡JOHN! – era la mujer del desgraciado, estaba llorando. – ¡SE HA LLEVADO A ERIKA! ¡ESTÁ VUELTO LOCO! – estaba hecha un manojo de nervios mientras lloraba y gritaba. – ¡DEBES AYUDARLA! ¡NO LO RECONOZCO! ¡SE LA HA LLEVADO A LA CASA!

–Vamos. – comentó Justin tomándola para que le dijera la dirección. Los demás chicos ya estaban preparados con las armas, Justin tomo su arma y me miró al mismo tiempo asintiendo.

Entre a la casa y mire alrededor caminamos en silencio mientras mirábamos a los lados, la chica había venido con nosotros, ella caminaba en silencio, y ella más que nadie conocía su casa. La vi entrar en una habitación mientras yo miraba a los otros lados, la casa era un poco grande pero de un solo piso, así que no me tenía que preocupar por bajar o subir escaleras.

– ¿Erika? – llamé, no muy alto, pero si lo suficiente como para que me escuchara.

Escuche la mujer gritar detrás de mí, me gire y vi a Justin correr hacía una habitación, me mantuve quieto. Vi la mujer salir de la habitación en crisis con las manos en su boca. Ella lloraba y negaba con movimiento de cabeza. Me apresuré a ir hasta la habitación. – ¡JODER! – escupió Justin. Mi mirada fue hasta el suelo, vi los pies de una mujer que conocía, estaban las piernas descubiertas. Tragué grueso, pero la puerta no me dejo ver completamente, Vi a Justin moverse de un lado a otro y luego le vi desprender una cortina blanca de la ventana, la colocó sobre ella, sacó su arma de la espalda y salió furioso de la habitación tropezándome.


FIN DE FLASHBACK




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*___.*



Mi piel estaba fría mientras John me contaba lo que sucedía. Sentí lástima por él, y sentí miedo, por ellos en ese momento. Le vi suspirar y continuar.

–Aceptó que estaba en shock, no sabía si entrar a la habitación y ver lo que Justin había visto, no sabía si seguir buscando al desgraciado de su hermano… no sabía qué hacer. – guardó silencio. –  Luego escuche un disparo, mi corazón se detuvo un momento, vi a la mujer correr desde el lugar donde provenía el ruido. Di un paso hacia dentro de la habitación frente a mí, revelando el cuerpo de mi esposa en el suelo…– tensó su mandíbula. – Justin la había cubierto porque estaba desnuda. Él disparo que se había escuchado era de Dreison, el hermano de la chica. – explicó. – Luego se escuchó un siguiente disparó… está vez fue de Justin hacia un chico que estaba con Dreison. – suspiró y se mantuvo quieto. – Para ese entonces pensé que esos dos disparos habían sido de Justin para Dreison que ya estaba en la otra vida. – apretó sus labios en una firme línea. – Pero no fue así… cuando me arrodille junto a ella que la descubrí un poco, pude notar la herida en su cuello, profunda, ella ya no tenía signos vitales, su cabello estaba enchumbado en el charco de sangre debajo de su cabeza, yo solo quería decirle que ya estaba con ella y que todo estaría bien… pero no fue así, en ese momento quise matar con mis propias manos a su hermano. Me levante enfurecido, le sacaría las balas que Justin había puesto en él, lo reviviría y lo volvería a matar… pero mi cuerpo se quedó un poco frió cuando detrás de mí escuche una respiración acelerada y un gatillo prepararse. Me gire a ver de qué se trataba, estaba Justin, furioso al igual que yo, con  Dreison delante de él y su arma apuntándole detrás en la cabeza. “Lo haces tú o lo hago yo” fue lo que escuche de Justin. Sabía que él lo había traído para que lo matara con mis propias manos. – mis manos a pesar de un poco de frió que hacía estaban sudando y había perdido la cuenta del tiempo que Justin había tardado. – Queda de más decir que me puse como un loco, golpee hasta más no poder a ese desgraciado, hice que botara la misma cantidad que mi mujer había botado, incluso más. – sonrió amargamente. – Desde entonces he estado solo, al igual que los chicos, porque siempre las verán a ustedes como nuestro punto débil, él punto donde atacarán. – me miró. – Nosotros teníamos planeado jamás mantener algún tipo  de relación con alguien… pero llegaste tú, cambiaste a Justin y aunque no eres nada más de ninguno de los otros chicos, igual los cambiaste, ya Ryan está casado… y créeme que trate de impedir que se casará… pero su amor pudo más… yo solo quiero que…– bajo la mirada y humedeció sus labios. – Todos estén bien. – suspiró. – No quiero que ninguno pase por lo mismo que yo pasé. – me miro a los ojos. – Menos tú…

– ¿Yo? – susurré en un hilo de voz.

–Sí…– tensó su mandíbula pero su mirada continuaba siendo suave. – Me recuerdas siempre  a ella. Sin importar ¿qué? Erika siempre estaba al tanto de todo, metiéndose en todo, salvándome de algunos problemas, impidiéndome peleas… y cuestión de cosas… estaban tan tonto como lo está Justin contigo. – suspiró y titubeó antes de continuar. – Sé que tu relación con Ryan es la mejor entre el resto de los chicos…– sonreí apenada y esperaba que no lo mal interpretara. – Pero créeme, nadie más que yo quiere que estés bien. – me quedé fría porque por un momento sonó como si gustará de mí. – Incluso Justin… están tan concentrado en estar enamorado y todas esas cosas que siempre soy yo quien termina estando al pendiente de todos. – sonrió y negó con un movimiento de cabeza. – Sonará loco… pero de ahora en adelante… puedes verme como un padre…– sonrió para sí mismo le di una liviana sonrisa. – Al final de todo soy el mayor de la banda y el qué con más sensatez y cordura anda. – sonreí con ganas al igual que él.

Salí de la burbuja en la que estaba metida cuando Justin entro corriendo al auto y cerró la puerta de un tirón. – ¡JODER! Lloverá más fuerte luego…– comentó sacudiéndose un poco. – mire por la ventana y no me había dado de cuenta que había comenzado a llover. Él me sonrió con su cabello un poco mojado, le sonreí aun perdida en mis pensamientos.

– ¿No irán a ningún otro lado?

–No…– comentó Justin. – Solo quiero ir acostarme y ver películas. – me sonrió mientras pasaba su brazo por encima de mi hombro. Suspiré me sentí algo perdida en mis pensamientos, John recién acababa de contarme una súper historia, había declarado que no me odiaba y todo lo que quería era el bien para mí y los chicos. Sentía algo de relajación dentro de mí, John no me odiaba solo me quería al igual que los chicos, y Justin… al final todo… parecía ir bien con él, con nosotros. – Te traje un par de Jeans y camisetas. – sonrió, asentí. – ¿Sucede algo? – preguntó inclinándose un poco para mirarme a los ojos. Negué con una sonrisa que mostraba mis dientes, amaba cuando se comportaba así de tierno. Me abrazo más a él y suspiró. – ¿John te ha regañado? Dime la verdad…– comentó luego de un rato.

Reí. – No…– me acomodé en el asiento.– Por supuesto que no. – escondí mi rostro en su pecho mientras reía.


–Más le vale…– comentó en tono bromista, vi a John sonreír, Justin deposito un beso cabeza, y eso me hizo sentir en paz, estábamos bien, todos, y podía sentirme segura con Justin a mi lado… era una sensación de felicidad, seguridad y paz… todo unido, me hacía sentir algo extraña, pero amaba esa sensación, joder.




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