miércoles, 11 de mayo de 2016

CAPITULO 14 -PARTE 1-



– ¿Pasó algo? – me preguntó Justin cuando estábamos en la habitación, me volteé a mirarle ya que estaba mirando a través de las ventanas del pequeño balcón, él caminaba dentro de la habitación arreglando unas cosas, ya yo me había encargado de cambiar las sabanas manchadas de sangre y había colocado unas de color azul oscuro. – ___... – insistió, negué con un movimiento de cabeza. – ¿Por qué no me dices? – suspiré con algo de fastidio y camine hasta la cama, cuando a Justin se le metía algo en la cabeza nadie más se lo sacaba.

–Justin no pasó nada…– dije sin prestarle atención al tema.

– ¿Dijo algo que te molesto? ¿Te falto el respeto? – se detuvo frente a mí.

Negué con un movimiento de cabeza. – Nada de eso…– sonreí débilmente, aun sentía esa tristeza por el pobre de John.

–Yo sé que pasó algo ___... dímelo…– se mantuvo serio.

–Vale. – suspiré. – Ven. – palmee la cama a mi lado.

– ¿Tan fuerte es así que me debo sentar? – sus cejas se levantaron un poco mostrando gesto de preocupación.

–Qué no es nada malo. – sonreí. – Ven.

Él sonrió un poco y se sentó a mi lado, más cerca de lo que yo esperaba. – Dime…– sonrió un poco.

–Bueno, es que no ha pasado nada. – sonreí alzando mis hombros. Él abrió un poco sus ojos mirándome como si le fuera jugado una broma. – Pero…– me adelante hablar antes que reaccionara molesto. – Hablamos…– sonreí.

–Y…– presionó.

–Bueno le pregunte si me odiaba o no le agradaba. – él rodó los ojos por lo estúpido que eso sonaba. – En verdad, así me sentía. – me expliqué.

–Y que te dijo ¿te dijo que sí?

–No. – sonreí. – Me contó…– me coloqué sería. – Me contó la historia de su esposa. – Justin abrió sus ojos en sorpresa.

– ¿Habló de eso contigo? – preguntó sin poderlo creer, yo asentí y me encogí de hombros. – Nena…

–Y… yo jamás pensé que eso le hubiera pasado. – lo mire a los ojos sin dejarlo hablar. – Me explico que no quiere que me pase lo mismo. – Justin frunció su ceño y pude sentir que estaba algo celoso. – Ni a ti, ni Ryan, ni a Fabiana, ni a los chicos… él solo quiere el bien para todos. – humedecí mis labios. – Eso fue lo que me dijo…

– ¿Te pidió que te apartaras de mí? – me miro directamente a los ojos buscando alguna respuesta en ellos.

–No. – le respondí sin entender. – ¿Acaso a ti te pidió eso? – le mire con mi ceño fruncido. Él asintió. Levante mis cejas con sorpresa.

–Pero no lo haré…– me sonrió. – Eso fue hace mucho… ya él… ha aceptado esto…– sonrió y acarició mi mejilla, se me escapo una sonrisa y él se inclinó un poco hacia mí para que sus labios estuvieran sobre los míos, fue un suave beso y no paso de allí. Él se levantó de la cama, colocando una película en la Tv y luego volviendo a mi lado, nos acostamos, yo busque comodidad en su pecho, y al parecer la encontré porque a unos 30 minutos de haber comenzado la película mis ojos comenzaron a pesar.


******.

Corrí por el pasillo desde la habitación de Justin y mía hasta la habitación de Ryan y Fabiana, silenciosamente sin que Justin me viera y entre cerrando la puerta detrás de mí, pase el seguro y Fabiana dio un brinco dándose la vuelta mientras me miraba algo alterada con su mano en el pecho. – ¡Joder! – murmuró, sonreí. – Quieres matarme de un susto…

–Te quiero matar por hacerme poner esto…– dije acercándome a ella para que arreglara mi disfraz de látex, estaba demasiado ajustado a mi cuerpo y sentía que se me veía más cosas de lo que debería.

–Joder, con ese culo dejarás locos a todos en la fiesta. – sonrió palmeando mi trasero, rodeé los ojos. – Justin… te hará maullar– rió, trate de no reírme de su mal chiste ya que estaba vestida de Gatubela, pero con un descote en la espalda.

–Por qué tu traje es más pasable que esté. – me quejé.

–Porque este es un intento de Gatubela. – me sacó la lengua volví a mirarme en el espejo. La apertura del descote en la espalda comenzaba desde mi cintura, así que la parte del pecho y abdomen del traje estaba sujetado solo por mis brazos, sonreí. Estaba loca, y por otro lado moría por verle la cara a Justin. Las botas negras por encima del traje llegaban un poco más debajo de mis rodillas.

–Vamos a ver si con eso Justin no se le despierta el tigre que lleva dentro. – rió. La miré, ella realmente estaba loca, y lo peor del caso es que era mi amiga.

Ya había pasado una semana después de todo, hace tres días John había retirado mis puntos, y todo estaba perfectamente bien, no me dolía el cuerpo y Justin… él también había mejorado. Todo marchaba bien y hoy Fabiana y yo nos estábamos preparando para la súper fiesta que había por el cumpleaños de Khalil, por alguna equis razón era de disfraces, así que sonreí y me mire fijamente en el espejo mientras Fabiana me ayudaba a ondularlo. Ella ya estaba lista, su traje era parecido al mío pero sin escote en su espalda, y en lugar de llegar hasta los pies, llegaba hasta mucho más arriba de las rodillas, claro que ella se había colocado unas mallas y la hacía verse mucho más sexy.

Le habíamos dicho a los chicos que no nos molestaran, incluso ellos estaban en el sótano arreglándose, yo le había dicho a Justin que no tenía definido de que vestirme que quizás me vestiría de zombi o de algún bicho raro, pero realmente no era así, Fabiola sin importar estar casada y señalando que debía ser madura y debía comportarse, no fue así, al recién enterarse se comportó como toda una niña haciéndome ir casi a diario a tiendas de disfraces con la excusa que íbamos por “cosas de chicas”. – Mírate. – me dijo, salí de mis pensamientos y me mire en el espejo, mi cabello había quedado suelto y ondulado, lucía salvaje y combinada con el traje. Sonreí. – ¿Feliz?

–Gracias…– le mire y le sonreí.

–Bueno, ya falta solo el labial y estaremos lista…– dijo repasando su maquillaje. Nuestros maquillajes eran sencillos, eso sí, mucha mascarilla de pestañas y lo que no podía faltar el hermoso labial rojo vivo. Sonreí y me fije bien en mis labios que no hubiera ninguna imperfección, suspire y me encogí de hombros. – Vamos, llevamos acá hace más de una hora…– termino de recoger todo. – Los chicos nos van a matar.

–Faltan los antifaces. – la mire.

–Por supuesto que no se nos pueden olvidar. – corrió hasta su closet y saco dos cajas negras. Me entregó una y la abrí, era de terciopelo con puntos brillantes, quede sorprendida por lo hermosa que era, está era la única cosa en la que no había dado mi opinión para comprar. – ¿Te gusta? – su rostro estaba inclinado hacia mí, ella sabía la respuesta.

–Esta Hermosa…– murmuré aun atónita. – Colócamela…– camine y me detuve frente al espejo mientras me miraba con el antifaz puesto. Ella lo sujeto detrás, se aseguró que el nudo no se desatará y sonrió. – Gracias…– comenté nerviosa.

–Ven, ayúdame... – dijo y se colocó delante de mí, le sujete el antifaz de ella, el cual era parecido al mío, pero no brillaba, solo tenía plumas en todas las orillas. – Vamos gata, a conquistar el mundo. – dijo tomándome del brazo.

–Espera. – me detuve y la mire un poco asustada. – Si todos están disfrazados…– me mantuve un momento en silenció y luego continué. – ¿Cómo sabré quien es Justin? – abrí mis ojos.

–Hey. – sonrió. – Tu Justin está disfrazado de Batman…– sonrió. – A Ryan se le salió anoche mientras hablábamos… dijo que Justin se disfrazaría de Batman y él del Capitán América. – se encogió de hombro feliz. – Ahora no perdamos más el tiempo…– me ánimo. – Vamos con nuestros hombres. – sonrió.

Salimos de la habitación y caminamos por el pasillo, me sentía incomoda, era primera vez que me disfrazaba de una manera tan sensual si se podía llamar así. Mis manos comenzaron a sudar cada vez que nos acercábamos más al final del pasillo, por suerte mi cicatriz no se veía ya que estaba a un costado y no en la espalda centrada, así que agradecí que el traje lo cubriera. – Fabi, Fabi. – me apresure a decirle antes de llegar. – ¿No se sabe que soy yo o sí? – la mire.

Ella sonrió divertida y negó con un movimiento de cabeza. – No linda…– me miro de abajo arriba y su sonrisa se hizo más grande. – Joder, ojalá Justin no destroce a los idiotas que te miren. – rió, sonreí nerviosa. Tomó mi mano y me llevo con ella.

Me sorprendió ver la cantidad de personas que habían en la casa, incluso hasta en las escaleras habían personas, la música era alta, Fabiana me miro y me dijo algo que no logre escuchar, solo sé que luego de eso soltó mi mano y bajo rápidamente hacia la multitud, algunas chicas me miraban y se murmuraban entre ellas. Me apresure a bajar mientras me aseguraba que las garras estuvieran bien puestas en mis dedos. Suspiré al llegar abajo y mire a mi alrededor, me encontré con muchas personas que me parecían conocer pero no lograba recordar de donde… mire a todos lados esperando encontrarme con alguien, agradecí a los lejos ver a Khalil sonriendo y bailando, o bueno moviéndose porque eso no era bailar, sonaba una canción de The Weeknd así que entre las personas logre hacer mi camino hacia él y abrazarlo. – ¡FELIZ CUMPLEAÑOS! – le tuve que gritar en el oído para que me escuchara, él sonrió y al entrar en razón se separó un poco de mí. Su disfraz era de un tipo de súper héroe pero no sabía de quien se trata.

– ¡JODER! ¡¿QUIÉN ERES?! – gritó mirándome completamente y moviéndose a mi lado.

– ¡¿REALMENTE NO SABES QUIÉN SOY?! – pregunte sonriendo y él sonrió negando con un movimiento de cabeza. – ¡SOY ___! – grité inclinándome un poco a él. Me separe inmediatamente y él había dejado de moverse, sus ojos estaban abiertos de par en par, sonreí por su reacción. Leí de sus labios un “joder”. – ¿SÁBES DÓNDE ESTÁ JUSTIN? – pregunté cuando él había comenzado a moverse otra vez.

–CREO QUE ESTA POR DONDE SE ENCUENTRAN LOS MUEBLES. – señalo por encima de mí, me giré y mire a la dirección donde él señalaba, asentí. Le di un “gracias” que no fue necesario gritar porque él había leído mis labios.

Camine entre las personas, y no pude evitar sonreír al escuchar a algunos chicos preguntarse quién era yo, otros me llamaban con un grito de “HEY GATITA VEN A MÍ” estaba rezando por quien estuviese  alrededor  de Justin no se le ocurriese decir una barbaridad de esas. Así que me apresuré a caminar.

– ¡HEY! – me detuvieron cuando me agarraron del brazo. Me gire a mirar de quien se trataba.

– ¿CHRISTIAN? – pregunté. Su ceño se frunció, y sí con eso respondió que si era él. Estaba disfrazado de… realmente no sabía de qué estaba disfrazado. – Soy ___... – le dije sonriendo.

– ¡JODER! – tapó su boca. – ¿QUÉ TE HAS HECHO? – preguntó y reí negando con un movimiento de cabeza. – ¡VEN! – me tomó de la mano. – TOMATE UN TRAGO CONMIGO…– iba a decir que no, pero… ¿por qué no? La fiesta apenas iba a la mitad y ahora faltaba mucho más. Sonreí y asentí, me fui con él hasta la puerta de la sala que dirigía al patio allí se encontraba el Bartender. Chris lo llamo y pidió dos bebidas, eran de sabores así que pidió dos de limón y agradecí cuando me la entregó. Tome el vaso y brinde con él, él sonrió y yo tomé mi trago al mismo tiempo que él. – JUSTIN TE ESTABA BUSCANDO… CREO…– comentó.

– ¿SI? ¿YO ESTABA EN LO MISMO? – dije moviéndome al ritmo de la música.

–DEBE ESTAR POR LOS MUEBLES…– Comentó, asentí y al terminar mi trago me despedí de él. Mire a mi alrededor y muchas chicas estaban disfrazadas de conejitas, incluso de gatubela también pero se veían peor que una tabla de surfear, habían enfermeras, estudiantes, mujer maravilla… y un sinfín de disfraces, yo solo quería encontrar a Justin, al llegar a la sala, estaba un poco despejada, las personas que solo iban a las fiestas por ir, estaban sentadas, habían muchas personas pero en grupos hablando, no estaban como en la sala anterior donde estaban todos pegados bailando.

Mire a mi alrededor, y lo vi, la capa negra que colgaba de él, se movió un poco sin dejar de sonreír y vi su antifaz de Batman, sonreí, me mantuve allí detenida, seguí su mirada y vi a una chica, disfrazada de enfermera, con un antifaz blanco sin ningún detalle en especial, ella baila sin dejar de mirarlo, tenía senos grandes y la falda apenas lograba tapar su trasero, luego traía unas mallas blancas con unos tacones blancos, mi sonrisa se desapareció de mi rostro y un pequeño calor comenzó a subir por mis piernas, realmente quería actuar como gatubela ahora mismo y causar problemas.

Un mesonero paso por mi lado y tome la copa que quedaba en su vajilla, él se detuvo y yo no tarde mucho en entregársela, en dos tragos tome el vino rojo que me hizo sentir un poco de frescura en la garganta pero ardió un poco al llegar a mi estómago.

–Si quieres embriagarte… deberías tomar de este…– comentó un hombre tras de mí, me di la vuelta y me encontré con John, le sonreí un poco relajada, no tenía ganas de lidiar con babosos. Pero por la forma en que esté me miraba y por su tono de voz supe que no sabía quién era yo.

Le sonreí mostrando mis dientes y tome el vaso de vidrió en sus manos, tome el primer trago que quemó en mi boca, garganta y estómago, luego sin pensarlo tome los otros dos tragos que quedaban en el vaso, era Whisky. – ¿Sabes quién soy? – lo mire a los ojos sonriendo. Él negó con un movimiento de cabeza. – Gatubela. – dije y le guiñe el ojo. Sus ojos se abrieron un poco y una sonrisa apareció en su rostro. – Si puedes conseguirme un poco más de eso…– señale el vaso vacío en su mano. – Te lo agradecería. – le sonreí.

–Ya vuelvo con más…– sonrió. Asentí, él se fue de mi lado y logre visualizar a Fabiana y a Ryan. Mire a otra dirección en la sala, no me había dado que tan grande era, habían unas mesas con tubos que llegaba hasta el techo, en ellos habían mujeres en ropa interior, con cuerpos operado y bailando, strippers. No estaban muy lejos de Fabiana y Ryan así que camine hacía ellos, los ojos de Ryan se posaron en mí, vi a Fabiana voltear con él ceño fruncido y luego sus arrugas desaparecieron al ver que trataba de mí.

Llegue a ella con la mirada de Ryan aun encima. – Dile a Justin que lo vi coqueteando con la enfermera…– comenté.


– ¿Haz bebido? – preguntó ella cuando me separé, de seguro sintió el olor del alcohol en mi aliento, me hice la que no escuche y seguí caminando.


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