Me desperté mi cabeza me dolía, mis manos no eran las que
solo estaban atadas, mi pies izquierdo también se encontraba atado a un muro de
concreto que estaba en el centro de la habitación como base para el segundo
piso. Mire a mi alrededor y comencé a llorar. – ¡AYUDA! ¡AUXILIO! – grité
mientras intentaba moverme. – ¡AYÚDENME!
–VAYA, VAYA. – escuche cuando la puerta de la
habitación/sótano se abrió. – YA HAS DESPERTADO. – sonrió él. – ¿CÓMO ESTAS CARIÑO?
–Déjame por favor. – le suplique llorando. – Te pagaré el
dinero que mi padre te ha ofrecido, pero déjame ir…– llore.
–No. – suspiró y bajo los tres escalones. – Esto no
funciona así. – Camino alrededor de mí mientras yo me sentaba. – Esto es una lección
para tu padre, debe saber que conmigo no se juega. – se colocó de cuclillas,
con su mano acarició mi mentón, esquive se tacto, él sonrió. – Además eres muy
linda como para dejarte ir sin divertirme. – se encogió de hombros sonriendo.
Abrí mis ojos.
–No lo hagas…– lo miré. Él sonrió más y se acercó a darme
un beso, hice hacia atrás cayendo sobre mis manos amarradas atrás en mi
espalda. Comencé a llorar más. – Déjame…– él se colocó un poco encima de mí. –
¡DÉJAME! – grité. No podía ser que me fuera a suceder lo mismo nuevamente,
sería violada. – ¡AYUDA! – grité con todas mis fuerza y él me dio una bofetada.
Dejándome un poco inconsciente.
“Justin” lloré. “Ayúdame, sálvame está vez de esto, Dios,
ayúdalo a encontrarme” Las manos de Lucky estaban en mis brazos,
acariciándolos, lo miré, como era posible que una persona tan bella fuera capaz
de tener tanta maldad encima… “Justin apresúrate” cerré mis ojos mientras mis
lágrimas caían.
–No me temas…– me susurró acariciando mi mejilla. Lo miré
llorando. – Lo que haré te gustara…– comentó y dio un beso en mi mejilla.
–Déjame…– chille con pocas fuerzas. – Por favor. – lloré.
Moví mi pierna libre y lo empuje haciendo que cayera sentado en el suelo lejos
de mí, comencé a llorar más asustada y recuperando mis fuerzas. – ¡AUXILIO! –
grité. – ¡AYÚDENME! ¡AUXILIO! – grité desesperada.
Él se levando deprisa y me abofeteó dos veces seguidas
haciéndome caer otra vez. – ¡CÁLLATE! ¡NADIE TE ESCUCHARA! – me gritó mientras
daba una patada en mi estomagó dejándome sin aire. – ¡AQUÍ NADIE TE ESCUCHARA!
¡ESTO ES ALGO DESIERTO! ¡DEBISTE NOTARLO CUANDO LLEGAMOS! – me gritó, pero yo
me mantenía retorcida del dolor en mi estomagó y manteniendo mis ojos cerrados.
Escuche que el teléfono de la casa sonó y él salió del
sótano que realmente era como una habitación no ocupada porque no quedaba
debajo de la casa si no a un lado. Recupere mi respiración, aunque aún me
retorcía del dolor. – Auxilió…– dije casi que en un susurró. Me moví un poco y
me coloqué de medio lado para no apretar mis brazos con mi espalda. Comencé a
mover mis manos a los lados, como si desenroscara, y me fije que si mantenía
una quieta y la otra la movía obtenía algo de espacio. Comencé hacer todo más
rápido para lograr sacar una de mis manos, dejando la cuerda enredada en la
otra pero no me importo. No me sujetaba a nada, comencé a tratar de desatar el
nudo de la cuerda que sujetaba en mi pie, escuche a Lucky aun hablar por el
teléfono de la casa, yo intente concentrarme más en desatarme, aunque el dolor
de mi estómago no me dejaba pensar con claridad. Logré desatarme y me levante,
coloqué la mano en mi estomagó e intente pensar con claridad. Lo mejor sería
primero salir de la casa. Mire a mi alrededor, había un florero en el suelo,
sin nada, lleno de polvo, así que lo tome y subí los tres escalones, saliendo a
la sala principal.
Comencé a caminar en silencio mientras Lucky estaba de
espalda a mí, trate de caminar lo más rápido que pude, llegué a la puerta de la
casa. – ¿A DONDE CREES QUE VAS? – escuche detrás de mí, me giré brincando de la
sorpresa, él sonreía con malicia, con todas mis fuerzas levante el florero y lo
pegue en su cabeza haciendo que él cayera al suelo, sin siquiera mirar salí
corriendo de la casa, corrí por la avenida, realmente no habían personas por
allí. Solo transitaban pocos autos, y la casa que podía ver a lo lejos estaba
como a diez cuadras. – ¡AUXILIO! – grité, mientras corría descalza llorando. –
¡¡AYUDA!! – mis pulmones no daban más, mi dolor era insoportable, me detuve un
momento y camine. – ¡¡AYUDA!! – grite, mire a lo lejos, lo vi detenerse en la puerta de la casa mientras tocaba su cabeza. Comencé a correr para alejarme más
de él.
Escuche un helicóptero. Comencé a saltar y hacer señas
con los brazos, necesitaba que al menos alguien me viera. – ¡¡AUXILIO!! –
grité, continué corriendo. Mire atrás de mí y Lucky no estaba en la puerta,
mucho menos en la calle. – ¡¡AUXILIO!! – grite nuevamente mientras hacía
señales al helicóptero. Escuche un auto y me gire, él auto de Lucky, abrí mi
ojos y llore más. – ¡NO! – grité y corrí, ahora era estúpido correr, él me
alcanzaría. Y así fue, nada le costó acelerar y quedar al lado de mí, detuvo el
auto y se bajó. – ¡DÉJAME! – grité y corrí pero él me agarró, me levanto del
suelo y me llevo camino al auto.
Intento meterme al auto pero coloqué mis pies en el borde
de la puerta empujándome hacia atrás para que no me adentrara al auto, así fue
un par de veces hasta que él me tiro al suelo y me dio dos bofetadas.
*Justin.*
– ¿Estás seguro que es por acá? – preguntó Ryan cuando
estábamos en el helicóptero.
–Sí, su celular aun da señales de por acá, ese
desgraciado la debe tener por acá. –
dije mirando la computadora y el GPS del celular de ___. Él señor que manejaba
el helicóptero nos miraba un poco nervioso.
–Si esta es la dirección, debe ser una de estas casas
solas…– comentó Ryan y miramos hacia abajo. Vimos algo blanco correr por un
momento pensamos que era una tela pero no. Fruncí mi ceño. – Parece ser
alguien…– dijo Ryan. Desvié la vista enfocándome en las casas y tratando de
ver cuál de esas podría ser. – Justin…
–Ahora no Ryan…– dije detallando las casas con mi binocular.
–Creo que nos hace señas. – comentó.
Mire a donde se encontraba la persona y con mi binocular vi a…– ¡___! – dije casi
que gritando. – ¡ALLÍ ESTÁ! ¡BAJE ESTO! – ordene al señor. – ¡BAJE ESTO! –
grité.
Me sentía impotente, quise lanzarme pero Ryan me detuvo. –
¡NO HAGAS UNA LOCURA! ¡CON ESO NO LA AYUDARÁS!
– ¡JODER ESTA ESCAPANDO! – le grité. Necesitaba ayudarla.
Deje de verla porque el helicóptero giro a otro lado y bajo de altura,
aterrizando. – ¡DESE PRISA! – le grite. Estábamos llegando al helipuerto donde John nos estaba esperando con un auto,
baje corriendo con mi bolso del helicóptero y subí a uno de los autos. –
¡USTEDES ME ALCANZAN! – le dije y acelere el auto.
Necesitaba darme prisa, en helicóptero fue rápido de la
avenida de donde está ___ al helipuerto, pero en auto era más tardío. Pero
llegaría y mataría a ese desgraciado.
*___.*
Abrí mis ojos y fruncí el ceño cuando me sentí nuevamente
amarrada, no tarde mucho en comenzar a llorar. Mis brazos estaban encima de mi
cabeza, amarrados al muro de cemento a donde estaba recostada, mis pies también
tenían una cuerda que los llevaba sujetos hasta allí, me encontraba sentada,
amarrada al muro de cemento, quise gritar pero tenía una tela metida dentro de
la boca. Comencé a llorar frenéticamente, este si era mi fin.
Vi a Lucky entrar, abrí mis ojos, le suplicaba con ellos
que por favor no se acercará a mí, que no lo hiciera. – Estas tan sexy así. –
dijo lamiendo sus labios, negué con un movimiento de cabeza para que no se
acercara más de lo que estaba, él sonrió, se colocó de cuclillas y toco mi
mentón. – Shuuu…– Dijo cuando comencé a llorar más. Sus manos bajaron para mis
piernas, me encontraba en short, así que él acarició mis piernas, comencé a
moverme pero era inútil, él igual continuaba tocándome las piernas, llego has mis
pies. Vi un movimiento rápido, sacó una navaja del bolsillo de su pantalón y
cortó la cuerda que amarraba mis pies. Me haló hacia él, se colocó entre
mis piernas y luego tomo mis manos y las abajo, sin desatarlas, solo las
despego del muro, me empujo y quede acostada, chille y él me dio una bofetada.
Le negué con la cabeza, le suplique con mis ojos que no lo hiciera, que no me
tocara. – Mantente calladita cariño. – me dijo mientras besaba mis brazos. Los
moví para que no me besara y él los sujeto, comencé a mover mis pies, mis
piernas, estaban sueltas, intente defenderme dándole patadas, pero era en vano,
nada servía, él no se detenía.
Se escuchó un golpe en la puerta y él se colocó de
rodillas quitándose encima de mí. Se mantuvo en silencio, alguien había entrado
a la casa. Él colocó su dedo indicé frente a su boca para que me mantuviera en
silencio. Se fue colocando de pie y caminando en silencio hacia la puerta. No
vio a nadie, todo seguía normal, nadie había entrado, la puerta estaba cerrada y
no había nadie en la sala. Yo moví mis manos hasta mi boca y saqué la tela. –
¡AUXILIO! – grite llorando, fui a ponerme de pie, pero él agarro mis pierna, y
me haló hacía él, me dio otra bofetada.
– ¡AQUÍ NADIE TE ESCUCHARA! ¡PERRA! – me gritó.
– ¡DÉJAME! – grité mientras pataleaba. Lo patee un par de
veces pero a él le dio igual, con su navaja rompió mi camiseta dejándola como
chaqueta, mi brasier con mis senos quedaron a su vista. – ¡¡DÉJAME!! – grité
nuevamente.
– ¡GRITA TODO LO QUE QUIERAS ZORRA! ¡AQUÍ NADIE TE
ESCUCHARA! – me gritó.
*Justin.*
Trate de recordar de qué dirección venía ___, no sería
tan difícil entrar en la casa que indicada, baje del auto con mi arma cargada. Subí
los primeros escalones y mire por una de las ventanas, era una casa habitada,
apreté mi mandíbula y rece porque no me estuviera equivocando de casa. Abrí la
puerta, está hizo un poco de ruido pero la cerré rápidamente, me moví con
agilidad mirando a todos lados y subiendo por las escaleras al segundo piso
donde estaba una pequeña sala y las habitaciones. “Dame una señal nena”
supliqué dentro de mí, mantuve mi arma en alto delante de mí, antes de comenzar
a revisar cada una de las habitaciones. Abrí la primera habitación apuntando a
todos lados, nada, vacía, salí y entre a la siguiente, el celular de ___ en la
cama, si era aquí. “¡VAMOS NENA! ¡DAME UNA SEÑAL!” mire a un lado, estaba su
maleta aun sin desempacar. Mire a los lados, no escuchaba nada, podría ser que
la fueran llevado a otro lado. Salí de la habitación y camine hacia la
habitación siguiente. – ¡AUXILIO! – escuché. Me coloqué en alerta. Era ella,
pero ¿de dónde? ¿Qué habitación? Me mantuve en silencio tratando de escuchar
más.
– ¡AQUÍ NADIE TE ESCUCHARA! ¡PERRA! – escuche la voz de
Lucky. “Como una perra quedaras tu” dije en mi mente, camine hacia abajo poco a
poco tratando de encontrar la ubicación de sus voces.
– ¡DÉJAME! – gritó ___, estaba llorando, me apresure en
bajar las escaleras en silencio. – ¡¡DÉJAME!! – gritó nuevamente. Camine hasta
el otro lado de la sala, una puerta abierta.
– ¡GRITA TODO LO QUE QUIERAS ZORRA! ¡AQUÍ NADIE TE
ESCUCHARA! – escuche que Lucky le gritó.
Camine con mi arma en alto hacia el lugar y me detuve en
la puerta. Lucky se encontraba encima de ___, ella pataleaba. – QUÍTATE DE UNA
VEZ POR TODAS ANTES DE QUE TE VUELE LA CABEZA. – dije casi que gritando cuando
él estuvo a punto de tocar y besar sus senos.
Lucky brincó haciéndose a un lado. – ¡JUSTIN! – gritó ___
desesperada llorando.
–Justin, Justin…– comentó Lucky colocándose de pie
mientras me miraba, lo mantuve apuntado con mi arma.
–Aléjate de ella. – dijo con mi mandíbula tensa.
– ¿Y SI NO QUIERO QUE HARÁS JUSTIN? – dijo en tonó
desafiante. No le respondí, apreté el gatillo y dispare en su pierna. Un grito
de dolor y cayó al suelo tomando su pierna. – ¡MIERDA! – gritó apretando su
pierna.
– ¡JUSTIN! – gritó ___ llorando. Corrí hacia ella y me
coloqué de rodillas sobre la colchoneta.
– ¡ESTÁ BIEN! ¡ESTA TODO BIEN! – dije abrazándola. Vi su
nariz sangrar un poco. – ¡DESGRACIADO! – me levante molesto dejándola a ella
allí. – ¡TE ATREVISTE A TOCARLA! – me fui sobre él y le di unos golpes. –
¡MALDITO CABRÓN DE MIERDA! – golpeé su rostro. Él se defendía, pero era en
vano, yo llevaba las de ganar.
– ¡JUSTIN! – me llamó ___.
*___.*
– ¡JUSTIN! – le llamé, solo quería salir del lugar quería
regresar a casa. Mis manos aún continuaban amarradas. – ¡JUSTIN! – lo llamé. Mi
estomagó dolía por la patada que Lucky me había dado. Justin me miró y fue la
oportunidad de Lucky golpearlo, grite mirando la escena, Justin cayó hacia
atrás, Lucky tomó un arma, el arma que Justin había dejado caer mientras lo golpeaba.
Justin no lo había notado.
– ¿CREES QUE ME JODERÍAS ASÍ DE FÁCIL? – preguntó Lucky
de pie, sosteniendo su peso en la pierna que no tenía herida. Justin se mantuvo
quieto, Lucky lo mantenía apuntado desde el otro lado de la habitación.
– ¡JUSTIN! – grite.
– ¡CÁLLATE! – me gritó Lucky. No lo mire, solo mire a
Justin, quería asegurarme de que aun estuviera bien. Su pómulo derecho estaba
rojo, allí lo había golpeado Lucky. Un sonido un fuera de la habitación y supe
que no estábamos solos. – ¿CREES QUE PODRÍAS MATARME? – gritó Lucky, él no
había escuchado que alguien había entrado a la casa.
Justin no decía nada, solo miraba a Lucky mientras mantenía las manos en alto
frente a él como si le dijera a Lucky que mantuviera calma o que no disparará.
– ¿QUIÉN ESTÁ AHÍ? – gritó Lucky al escuchar ruido fuera de la
habitación/sótano. En ese mismo instante corrí hasta donde estaba Justin, una
persona apareció en la puerta al mismo tiempo que yo llegaba a Justin y me pegaba a él. Cerré mis ojos con fuerza. Un sonido. Dos disparos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario